Vista de la  exposición en la galería House of Chappaz.

Vista de la exposición en la galería House of Chappaz. Nacho López Ortiz

Arte

Diego del Pozo Barriuso, el fantasma del odio

El artista realiza en la galería valenciana House of Chappaz una cronología documental de crímenes violentos a través de sus vídeos, esculturas, dibujos y 'performances'.

21 octubre, 2022 02:14

Ya hemos debatido sobre la recepción de las imágenes desde frentes de guerra, playas o fronteras. Susan Sontag ya reflexionó “Ante el dolor de los demás” en los medios de comunicación. ¿Pero qué pasa cuando la violencia no sucede en un lugar exótico?

Diego del pozo Barriuso. Oído odio

House of Chappaz. Valencia. Comisario: Eduardo García Nieto. Hasta el 11 de noviembre. De 1.500 a 30.000 €

La investigación que ha desarrollado Diego del Pozo Barriuso (Valladolid, 1974), la última becada por la Fundación BBVA, nos enfrenta a la crueldad que sucede en nuestro entorno. Es un golpe en la cara que nos hace cuestionar quién está dando la patada.

Para ello, el artista ha realizado un vídeo y una serie de reflexiones escultóricas que rellenan espacios -la sucesión de ondas expansivas de disparos- o muestran vacíos -el aire entre la mano que da y la cabeza que recibe-, además de una serie de diseños que las arropan. Tras ocupar varias de las salas de La Madraza de Granada, las piezas se reúnen en un único espacio, en la galería House of Chappaz.

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El guion se construye a través de tres tipos de información: una cronología documental de crímenes de odio, empezando por los asesinatos que detonaron los disturbios de Los Ángeles en 1991 hasta el Black Lives Matter en 2014, y de los casos paradigmáticos en España y su tratamiento en las emisoras nacionales: la paliza mortal a Sonia Rescalvo en 1991, el crimen de Lucrecia Pérez Matos en 1992, y el asesinato de Ana Orantes tras sus declaraciones en la televisión en 1997.

Estas historias comparten ser las primeras tipificadas como delito en su categoría de odio: transhomófobo, racista y de género. Todas abrieron camino para que un joven agrediera a una mujer ecuatoriana en el metro de Barcelona, impunemente, ante las cámaras de vigilancia.

Una de las piezas de Diego del Pozo en House of Chappaz.

Una de las piezas de Diego del Pozo en House of Chappaz. Nacho López Ortiz

La segunda capa la aportan una serie de dibujos e intervenciones sobre fotografías de estos hechos, en los que se aíslan y recortan siluetas y miembros, así como se rellenan vacíos y espacios, a modo de estudio forense.

Al mismo tiempo, las acciones de fuerza se analizan a través de una serie de ejercicios realizados por cinco performers, que recrean los gestos, equilibrios y abrazadas, marcándonos las zonas de contacto.

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El ritmo a toda la película se crea en las disociaciones entre la imagen ausente de las agresiones y su sonido, que cuestiona nuestra capacidad de aguante y de empatía, y a través de la respiración de los actuantes, que aporta, al final, la posibilidad de reacción desde el afecto en esas áreas de proximidad máxima.

Lo extraño ya no está lejos y hemos interiorizado una violencia estructural que nace de nuestro propio sistema social, más preocupado en la vigilancia e instrumentalización de los cuerpos.

Se ha normalizado la producción y consumo de imágenes que no son garantía de verdad, nos vuelve a recordar al desmenuzarlas en las múltiples capas que aún dan forma a este proyecto.

Al “ir más allá del pixel de la imagen”, Diego muestra, a través de la práctica artística, el fantasma del odio, el que no vemos y tenemos que oír.

Vista de la exposición Fuentesal & Arenillas en la galería Luis Adelantado

Vista de la exposición Fuentesal & Arenillas en la galería Luis Adelantado

Abierto Valencia

En la temporada artística valenciana, destacan también Fuentesal & Arenillas en la galería Luis Adelantado, con un ejercicio sobre las formas domésticas y la escultura enraizadas en lo andaluz y las vanguardias y los jardines digitales de Lola Zoido en Tuesday to Friday. Además, la revisión de Carmen Calvo en el IVAM y Cossos Flotants, ensayo de Johanna Caplliure sobre utopías femeninas y líquidas con Rosana Antonlí, Lucía C. Pino, Inma Femenía y Amanda Moreno, en Drassanes del Grau.