Martín Landaluce, durante el partido ante Lehecka.

Martín Landaluce, durante el partido ante Lehecka.

Tenis

El sueño de Martín Landaluce termina en los cuartos de final del Masters 1.000 de Miami tras perder ante Lehecka

El madrileño vendió muy cara su derrota ante el tenista checo, número 21 del mundo, y se quedó a las puertas de las semifinales (6-7, 5-7).

Publicada
Actualizada

Martín Landaluce ha estado muy cerca de lograr la proeza de meterse en las semifinales del Masters 1.000 de Miami. El madrileño sucumbió ante un gran Jiri Lehecka y se marcha del Hard Rock Stadium de Miami consagrándose como la nueva promesa del tenis español (6-7, 5-7).

Ante el tenista checo, el español trató de repetir el mismo guion de partido que le llevó a imponerse a Sebastian Korda en los octavos de final: un primer set en el que cede la iniciativa a su rival, y un crecimiento exponencial en el segundo que hace que empiecen a asaltarle las dudas al que está enfrente.

El duelo de cuartos arrancó con un Landaluce firme al saque pese a los inevitables nervios del inicio, en un Hard Rock Stadium con escaso ambiente. Lehecka dispuso de una bola de rotura en el primer turno de servicio del español y volvió a amenazar en el segundo.

Sin embargo, el joven madrileño resistió con personalidad. Del otro lado esperaba un especialista con el saque y, aunque el checo no estuvo especialmente fino en ese apartado en los primeros compases, Landaluce no logró capitalizarlo.

En el quinto juego, Lehecka volvió a disponer de una oportunidad de quiebre, pero Martín resistió con entereza para sostener el 3-2. El servicio dio serenidad al checo, aunque tampoco consiguió sacar partido de algunos errores del español con la derecha.

Con el set avanzando, fue Landaluce quien empezó a soltarse, ganando confianza desde el fondo de pista hasta colocarse 6-5 arriba. Sin embargo, en el 'tie break' una doble falta terminó por inclinar la balanza: Lehecka tomó ventaja muy pronto y cerró el desempate con autoridad (1-7).

Valentía y carácter

A esas alturas, el checo ya se sentía muy cómodo con su saque y trató de elevar la presión desde el resto desde el arranque del segundo parcial. No encontró premio en el primer juego al servicio de Landaluce, pero volvió a insistir en el cuarto, también sin éxito.

Desde el banquillo, Óscar Burrieza pidió a su pupilo un paso al frente al resto, y el español respondió generando su primera bola de break del encuentro. Lehecka salió airoso, aunque el partido seguía completamente abierto y cada vez más condicionado por pequeños detalles.

Landaluce mantuvo el pulso con determinación. Firmó un juego en blanco para establecer el 3-3 y fue creciendo al resto, beneficiado también por una doble falta del checo. La inercia era positiva para el español, que volvió a sostener su saque con solvencia para el 4-4.

Intentó incomodar a Lehecka en sus turnos de servicio, pero el checo no concedió demasiado. Aun así, el madrileño siguió compitiendo con valentía y carácter, hasta el punto de encadenar otro juego en blanco para igualar de nuevo el marcador (5-5).

Con 5-6 en el marcador, Lehecka elevó todavía más el nivel al resto y mostró su versión más agresiva. Landaluce resistió con coraje, salvó tres bolas de partido en un juego larguísimo y de máxima tensión, pero terminó cediendo en la cuarta. Fue el final de una batalla igualadísima en la que el español volvió a dejar una huella notable.