Antonelli levanta el trofeo del GP de España de F1.

Antonelli levanta el trofeo del GP de España de F1. Reuters

F1 GP DE ESPAÑA

Antonelli, el más oportunista en MadRing, entra en la historia del GP de España: victoria y aún más líder del Mundial de F1

El italiano aprovechó la mala estrategia de McLaren con Norris para llevarse un triunfo muy cómodo en la capital española. Alonso fue 17º y Sainz sufrió un abandono.

Más información: Fernando Alonso estalla contra Carlos Sainz en MadRing: "Me empuja contra el muro en la frenada. Iba a 314 km/h"

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Kimi Antonelli le ha cogido el testigo a Gilles Villeneuve, el último ganador de un Gran Premio de Fórmula 1 en Madrid. Han pasado casi cinco décadas, 45 años sin que la capital española disfrutara del Gran Circo y en su regreso, la categoría reina del automovilismo ha brindado un espectáculo.

MadRing reflejó la Fórmula 1 en estado puro: salidas de pista, bloqueos de neumáticos, abandonos, toques, adelantamientos... no se le pudo pedir más. La sensación de que iba a ser difícil adelantar se olvidó en cuanto se apagó el semáforo y comenzó la acción.

Una carrera inolvidable para todos los pilotos, pero sobre todo para Kimi Antonelli. El italiano, líder del Mundial, se convierte en el primer piloto en ganar en el trazado madrileño. Lo hizo estando en el sitio adecuado en el momento indicado.

Norris fue víctima de la mala estrategia de su equipo. McLaren le paró cuando el virtual safety-car provocado por Stroll estaba terminando. En MadRing además, con el pit-lane más largo del Mundial, el error sale mucho más caro.

Mercedes había sido más pillo y paró a Kimi en cuanto la FIA comunicó que los pilotos debían bajar la velocidad y mantener el delta con respecto al rival que tuvieran delante. Con la posición ganada, para Antonelli la carrera fue un coser y cantar.

Lo más difícil había sido salir ileso de una salida en la que Hamilton y Verstappen se mostraron muy agresivos. Tanto, que el actual líder del Mundial tuvo que salirse hasta en dos ocasiones del trazado para no chocarse.

Recordando viejas rencillas

Sin embargo, la cosa no iba con él. Más bien entre el heptacampeón y el tetracampeón del mundo. El inglés y el neerlandés protagonizaron un bonito duelo en el que la FIA tuvo que intervenir después de que Max le ganara la posición por fuera de la pista.

El de Red Bull, incrédulo, se vio obligado a devolver la posición. "¡Si no me salía, nos chocábamos!", se defendió; aunque ese argumento no le sirvió a los comisarios. Estaba segundo en ese momento y tuvo que frenar prácticamente en seco para que le adelantara Antonelli (en ese momento tercero) y ya por fin Hamilton, ahí cuarto.

El inglés, eso sí, no terminó la carrera. Se tuvo que retirar debido a un problema en los frenos y aunque sigue en la pelea por el Mundial, la victoria de Antonelli hace que sus opciones de salir campeón se reduzcan drásticamente.

Verstappen y Norris completaron el podio. Leclerc, que apuró su parada hasta el final en busca de un safety-car que no acabaría saliendo, fue cuarto; Russell, quinto; Lawson, sexto; Colapinto, séptimo; Piastri, octavo; Lindblad, noveno; y Hullenberg, décimo.

El drama español

Fernando Alonso y Carlos Sainz, por su parte, helaron la sangre de los aficionados españoles. Fue una carrera tan exigente como atractiva, aunque con un protagonista inesperado y negativo: los pilotos que tantas veces levantan al público en las curvas no tuvieron esta vez margen para luchar.

Ni el Aston Martin ni el Williams ofrecieron las armas necesarias y, para completar un domingo aciago, Alonso y Sainz terminaron viéndose involucrados en un incidente entre ambos.

El asturiano cruzó la meta en una discreta 17ª posición, mientras que Carlos Sainz tuvo que retirarse después de protagonizar una remontada desde las últimas posiciones que terminó en la curva 5, justo en la comprometida entrada al túnel.

Alonso llegó con mayor velocidad al viraje, intentó completar el adelantamiento por el exterior y Sainz no dejó espacio suficiente. El resultado fue un toque que dejó dañado el alerón delantero del AMR26. "Me ha encerrado contra el muro", se escuchó decir al bicampeón por la radio.

El duelo se llevó al límite, el piloto de Williams se defendió con todo y finalmente recibió una sanción por la maniobra.

Más allá del incidente, ninguno de los dos tenía demasiado que ganar. Alonso sufrió en un trazado en el que Aston Martin acusó más de lo previsto la importancia de la unidad de potencia. El ritmo estuvo lejos de permitirle entrar en la pelea y su carrera quedó condicionada desde muy pronto.

Sainz, por su parte, trató de recuperar terreno desde la arrancada, pero los contactos con Tsunoda y posteriormente con su compatriota terminaron por echar por tierra cualquier posibilidad de remontada.

Después de 46 vueltas, el madrileño tuvo que abandonar. Un estreno para olvidar en Madring tanto para Alonso como para Sainz, en una temporada que tampoco les está dejando demasiados motivos para el recuerdo.