Suárez celebra con Umtiti el segundo gol del partido.

Suárez celebra con Umtiti el segundo gol del partido. Reuters

1ª División

Suárez y Umtiti perpetúan la racha de un Barcelona invencible... en Liga

El conjunto de Valverde se impone al Valencia (2-1) y suma 39 partidos de competición doméstica sin perder. Los culés se levantan tras la eliminación en Champions frente a la Roma. 

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¿Afectaría la eliminación en Champions al equipo? ¿Peligraría la Liga? Las preguntas flotaban en el aire antes del partido. Lo normal, ¡vaya! La confianza, intacta durante todo el curso, emergía mermada por primera vez. Y, encima, ahí estaba el Valencia, el equipo revelación. Sin embargo, salvo algunos minutos de titubeo e incertidumbre –y un final accidentado por el penalti de Dembélé–, el equipo de Valverde se mantuvo sólido. Fue el de tiempos pretéritos, ese que no brillaba pero tampoco atentaba con quebrarse. Ese que resolvía los partidos a su favor con independencia de cómo jugase. En definitiva, como tenía acostumbrado al Camp Nou. Esta vez, con goles de Luis Suárez y Umtiti [narración y estadísticas: 2-1].


Suena a tópico, pero esta no es una victoria cualquiera para los azulgrana. Después del derrumbe contra la Roma (3-0), tras bajar a las catacumbas, el Barcelona se ha repuesto en pos de los dos objetivos que le quedan por delante: finiquitar la Liga y ganar la Copa del Rey. Y, además, confirmarse como un equipo de récord: el primero que enlaza 39 jornadas consecutivas invicto en toda la historia de la competición. Y, por otro lado, para encumbrar a Ter Stegen como el primer futbolista que acumula 39 partidos jugados sin perder.


Una temporada de récord que sólo contempla ese borrón –aunque sea mayúsculo– en la Champions League. Nada más. Pero, ¿quiere decir esto que el Barcelona no tiene aristas ni problemas? Para nada. Contra el Valencia, se ejemplificaron cómo lo llevan haciendo todo el curso. Por primera vez, eso sí, no dependió de Messi, pero sí falló en defensa. La zaga, segura a principio de curso, ha acabado tan mermada como en cursos pretéritos. Contra el Valencia, haciendo peligrar el resultado. De primeras, porque Guedes tuvo a su disposición marcar hasta dos goles en la primera mitad, ya fuera con disparos de larga distancia o con internadas desde su banda, y siempre al contraataque. Y, de segundas, porque esos errores pudieron costarle el partido a los azulgranas.


No fue así. Coutinho, que va de menos a más desde que llegara a la Ciudad condal, puso su granito de arena en la primera mitad. El brasileño, como Xavi en sus mejores años, filtró un balón entre la defensa y se la dejó a Luis Suárez para que colocara el balón dentro de la portería. Se adelantó primero el Barcelona e intentó empatar el partido el Valencia en la segunda mitad. De hecho, no pudo hacerlo porque Gerard Piqué sacó un disparo de Rodrigo que iba camino de las mallas. Y, como reza el manual futbolero, el que perdona lo acaba pagando. Y así fue. En la siguiente jugada, Umtiti remató un córner para marcar el segundo.


Parejo, ya en los minutos finales, recortaría la distancia al convertir un penalti cometido por Dembélé. Pero llegó muy tarde. Para entonces, el Barcelona tenía el partido finiquitado. Y poco más pudo hacer. El conjunto de Valverde sigue sin perder partidos en una semana clave en pos de cumplir con los objetivos fijados hace semanas: viajará a Vigo (martes, 21:00 horas) para acercarse aún más al título de Liga y disputará la final de Copa contra el Sevilla el sábado (21:30 horas). Ese es el camino a seguir. Sin Champions, pero con la posibilidad de levantar un Doblete histórico. Cualquiera lo habría firmado a principio de temporada.