Saibari celebra el gol marcado ante Escocia.

Saibari celebra el gol marcado ante Escocia. Reuters

Mundial de Clubes ESCOCIA 0-1 MARRUECOS

El perfecto engranaje de Marruecos no da opción a Escocia y mantiene la ardua lucha por el liderato del grupo

Un golazo de Saibari a los 71 segundos de comenzar el partido dio la victoria al combinado norafricano, que hizo méritos para llevarse un resultado más amplio.

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Tal y como sucedió hace cuatro años en Catar, Marruecos se ha empeñado en ser el hueso duro del Mundial. Empató -aunque hizo méritos para ganar- en su debut ante Brasil y ha superado con autoridad a Escocia, aunque el resultado reflejó una victoria ajustada [Narración y estadísticas: Escocia 0-1 Marruecos].

El 'campeón de la Copa África' controló de principio a fin un partido en el que 'The Tartan Army' (El Ejército de Tartán) ni siquiera le buscó las cosquillas. Las pocas ocasiones de los europeos llegaron cuando Marruecos movía el balón con cierta relajación para bajar las pulsaciones al juego.

Unas frecuencias cardiacas que Saibari se encargó de subir a los aficionados presentes en Boston a los 71 segundos de comenzar el encuentro. Un golazo marca de la casa para un delantero que quiere ser la revelación del Mundial.

Se presentó ante Brasil y frente a Escocia se sacó de la manga un espectacular latigazo completamente imparable para Gunn. Difícilmente se podía superar el inicio de partido que efectuaron los hombres de Ouahbi.

El gol dejó muy tocada a Escocia, que empezó a correr detrás del balón fruto de la desesperación tras encontrarse un escenario tan adverso cuando aún no habían transcurrido ni dos minutos de juego.

Muy superior en el juego

Querían marcar terreno los norafricanos y a punto estuvieron de marcar el segundo ocho minutos después. Ounahi metió un pase de lado a lado del área, pero El Aynaoui no llegó a empujarla ante la desesperación del banquillo marroquí.

A nivel individual, empezaron a gustarse Brahim y Achraf. Y es que el jugador del Real Madrid aportó en casi todas las facetas del juego. Autor de una gran asistencia, generó superioridad en el centro del campo y desequilibró cada vez que tenía el balón en sus botas.

Escocia intentó buscar soluciones a su juego inofensivo con balones en largo, pero nada tenían que hacer frente a una defensa que estaba muy bien armada.

McTominay, en una acción del partido con Issa Diop.

McTominay, en una acción del partido con Issa Diop.

Ante la imposibilidad de mantener el despliegue físico durante todo el partido, Marruecos decidió frenar el ritmo del partido, oportunidad para que los europeos adelantaran las líneas y empezaran a mover algo el balón.

No obstante, las ocasiones seguían teniendo el sello del combinado africano. El Aynaoui, protagonista en el encuentro, recibió desde la frontal y sin pensárselo se sacó de la chistera un latigazo que se marchó alto.

Muy poco tardaba Marruecos en recuperar el balón, aunque con el ajuste de Steve Clarke en su defensa, los espacios ya no eran tan visibles. La mejor ocasión de Escocia llegó en el añadido de la primera parte y ni siquiera Bono tuvo que emplearse.

Centro peligroso de Robertson al segundo palo donde McGinn estaba completamente solo, aunque el jugador del Aston Villa no pudo amortiguar el balón y no consiguió conectar un remate a puerta.

El cambio de guion

A pesar del claro dominio de Marruecos, los europeos fueron de menos a más y consiguieron terminar la primera parte en cambio contrario. Con el partido completamente abierto le metieron una marcha más al inicio del segundo acto. Un espejismo.

Saibari metió el miedo en el cuerpo tras conectar un disparo que Hendry desvió lo justo para que este se estrellara en el travesaño. El acoso siguió y Gunn sacó sobre la línea un cabezazo de El Khannouss que hubiese sido casi definitivo.

La presión de los campeones africanos ahogó cualquier intento de salida escocesa. Mientras los de Steve Clarke esperaban su oportunidad, Marruecos decidió dormir el encuentro con largas posesiones de balón.

McTominay, rodeado por varios jugadores de Marruecos.

McTominay, rodeado por varios jugadores de Marruecos. Reuters

Después de sentirse inferior durante todo el partido y que el electrónico del estadio de Boston reflejara una ventaja mínima para Marruecos de 0-1, Escocia se vino arriba y se volcó en los últimos minutos en busca del empate.

Jugó con fuego Marruecos y se encerró para mantener el resultado mientras McTominay no cesaba en sus intentos por tratar de empatar el partido. El mediocentro del Nápoles pidió en el 82 un posible penalti tras caerse en el interior del área. No señaló nada el colegiado.

Apenas cinco minutos más tarde, armó un fuerte disparo que se marchó al lateral de la portería defendida por Bono. Murió en la orilla el combinado escocés mientras Marruecos, con cuatro puntos, se mantiene en la pelea por liderar el grupo C.