Los jugadores del Atlético celebran un gol.

Los jugadores del Atlético celebran un gol.

Copa del Rey

Atlético - Sevilla, pulso de ambición y contrastes por la Copa del Rey

El conjunto de Simeone llega en un buen momento de forma tras una victoria ante el Eibar (0-1). Montella tratará de que su equipo no caiga en picado en el Metropolitano. 

La Copa del Rey reencuentra este miércoles al Atlético de Madrid y el Sevilla, enfrentados por las semifinales de la Copa del Rey en un pulso de estilos y contrastes, entre el entusiasmo actual del equipo madrileño y la crisis del conjunto andaluz, pero los dos con la misma ambición en el torneo.

El enésimo desafío para uno y otro, con el peso de las estadísticas sobre el Sevilla, sin victoria en sus últimas diez visitas al Atlético, con seis triunfos locales y cuatro empates, y con la presión encima de ellos, porque los dos quieren el título y porque los dos sienten la necesidad por unas circunstancias u otras.

El conjunto rojiblanco porque su proyecto exige lo máximo, mucho más aún con las llegadas de Diego Costa y Víctor Machín, 'Vitolo', los dos titulares este miércoles en el once del técnico argentino Diego Simeone, cuyo equipo siempre le pone el máximo interés a un torneo que supuso hace un lustro el salto definitivo del Atlético.

El bloque andaluz porque aún rebusca su nivel y su regularidad. Mientras se lamenta en la Liga con tres derrotas consecutivas y cinco encuentros seguidos sin ganar, la Copa le ha ofrecido sus dos últimos triunfos, los dos contra el Cádiz en la anterior ronda, a la vez que da sus primeros pasos, aún a trompicones, la era Montella.

Desde la vocación ofensiva del técnico italiano, con dos victorias y dos derrotas en sus cuatro choques oficiales al frente del equipo, y la estructura defensiva del entrenador argentino, el partido también propone un combate de estilos que terminará dentro de una semana en el estadio Sánchez Pizjuán con el duelo de vuelta.

Antes, el Atlético, como siempre, encara la ida con la presunción de que supone más de media eliminatoria. Lo siente así el equipo, que cambiará las rotaciones de las anteriores fases del torneo por una alineación muy cerca del once tipo, con algunos retoques, como Miguel Ángel Moyá, el portero elegido para la Copa; Juanfran Torres, de vuelta al lateral derecho; o Lucas Hernández, en el izquierdo.

Diego Costa durante el partido ante el Getafe.

Diego Costa durante el partido ante el Getafe.

La configuración del resto del once del Atlético desprende la transcendencia del choque. En él estarán Diego Godín y Stefan Savic en el centro de la defensa, Koke Resurrección, Gabi Fernández y Saúl Ñíguez en el medio campo y Diego Costa, goleador dos veces en tres duelos de 2018, y Antoine Griezmann en el frente del ataque.

Tanto Diego Costa como Gabi y Savic vuelven a la alineación después de su sanción en la última jornada ante el Eibar, el cuarto partido y la cuarta victoria de 2018 para el Atlético, sin un solo gol en contra en el nuevo año, con diez a favor y con la baja por quinto encuentro seguido de Filipe Luis, ya prácticamente recuperado de una lesión muscular, pero aún sin el requisito del alta médica.

El conjunto rojiblanco, ganador por 2-0 frente al Sevilla en su último precedente y vencedor de diez de sus últimos doce duelos oficiales, desde el 0-0 con el Real Madrid del pasado 18 de noviembre, también está en racha en el Wanda Metropolitano, en el que encadena seis triunfos y diez encuentros sin una sola derrota.

Aunque el equipo colchonero y el del barrio de Nervión igualan en sus eliminatorias coperas, con cuatro pases a la siguiente ronda para cada uno, el Sevilla lleva casi un decenio sin ganar en el feudo atlético, desde un 0-1 en septiembre de 2008, unos guarismos que ahora intentará romper en su segunda comparecencia en el Wanda Metropolitano.

Aún así, las estadísticas no deben ser excusa para que el Sevilla del italiano Vincenzo Montella, que cumplirá su cuarto partido en el club andaluz con dos triunfos en el torneo copero ante el Cádiz y dos derrotas en LaLiga Santander (Betis y Alavés), renuncie a dar un cambio drástico a su situación para seguir con opciones en la Copa.

Y es que los sevillistas llegan a este duro envite en su peor momento, tras cinco partidos de Liga sin ganar (un empate y cuatro derrotas) que le han hecho retroceder hasta la sexta plaza, y lo peor aún, con las malas sensaciones que transmite el equipo, romo y previsible en ataque y muy débil atrás -28 goles en contra en liga-.

Vitolo celebra su primer gol con el Atlético de Madrid.

Vitolo celebra su primer gol con el Atlético de Madrid. EFE

Por ello, al Sevilla no le queda otra que aprovechar este duelo de altura para levantar la cabeza y reaccionar para intentar recuperar la sonrisa, competir y dar una imagen radicalmente distinta, después de que ésta quedara muy tocada tras el 3-5 en el derbi sevillano y el 1-0 del domingo en Vitoria.

Su caída en picado ha acrecentado las dudas en el equipo y en su nuevo técnico, y la zozobra, la desazón y la indignación son las notas dominantes en el sevillismo, hasta el punto de que el lunes un grupo de hinchas radicales se personó en el entrenamiento para pedir explicaciones al plantel y exigirle más actitud sobre el campo.

Montella recupera al lateral zurdo Escudero, restablecido de su dolencia, pero tiene la baja de última hora por unas molestias del central danés Simon Kjaer, con lo que Corchia estará en la derecha y el argentino Mercado formaá el eje de la zaga con el galo Lenglet.

En el medio volverá el galo Nzonzi, reservado en Vitoria, con el argentino Pizarro, y en el ataque hay más dudas, pero es probable que jueguen desde el inicio Sarabia, el exatlético Éver Banega -el cerebro del equipo- y Nolito o el también argentino 'Tucu' Correa, para que el francés Ben Yedder, su máximo goleador, se pelee arriba.