Julián Álvarez, junto con sus padres.

Julián Álvarez, junto con sus padres. Redes Sociales

Fútbol

Gustavo, padre de Julián Álvarez: "Con 15 años me dijo que si le venía a buscar algún equipo se iba solo a una pensión"

El padre del delantero argentino recordó un momento de la infancia de su hijo, antes de llegar a la élite.

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Julián Álvarez es hoy uno de los grandes referentes del fútbol mundial. Después de conquistar títulos con Argentina y consolidarse entre la élite europea, el delantero sigue despertando admiración por una trayectoria construida desde la humildad y el sacrificio.

Detrás de ese éxito siempre ha estado el apoyo incondicional de su familia. Sus padres, Gustavo y Mariana, acompañaron cada paso del atacante desde sus primeros años en Calchín, el pequeño pueblo cordobés donde comenzó a dar sus primeras patadas a un balón.

En una entrevista concedida hace tiempo, Gustavo recordó uno de los momentos que marcó el camino de su hijo. El delantero apenas tenía 15 años cuando dejó clara la determinación que sentía por cumplir su sueño de convertirse en futbolista profesional.

"Con 15 años me dijo que si le venía a buscar algún equipo se iba solo a una pensión", explicó su padre al recordar aquella conversación. Una frase que sorprendió a toda la familia y que reflejaba la enorme madurez del joven futbolista.

Lejos de intentar frenarle, sus padres entendieron que aquella decisión nacía de una convicción absoluta. Sabían que abandonar su hogar a una edad tan temprana suponía un enorme esfuerzo, pero también comprendían que era una oportunidad única para perseguir su objetivo.

Julián Álvarez, en un calentamiento con la selección de Argentina.

Julián Álvarez, en un calentamiento con la selección de Argentina. Reuters

Finalmente, River Plate apostó por él tras una prueba que convenció a los responsables del fútbol base. El club bonaerense le ofreció las condiciones necesarias para continuar su formación y comenzar el camino que acabaría llevándole al fútbol europeo.

Durante aquellos primeros años lejos de casa, la familia mantuvo un contacto constante con Julián. Gustavo ha reconocido que la distancia nunca fue sencilla, aunque siempre vieron al delantero centrado en el fútbol y convencido de que estaba haciendo lo correcto.

Su carácter tranquilo también llamó la atención desde niño. Tanto entrenadores como personas cercanas coinciden en que era un joven reservado, poco dado a llamar la atención y completamente comprometido con el trabajo diario, una personalidad que mantiene prácticamente intacta en la actualidad.

Antes incluso de llegar a River, el atacante ya había despertado el interés de clubes importantes. Con apenas 11 años realizó una prueba con el Real Madrid, donde dejó una gran impresión durante un torneo disputado en España, aunque la operación no pudo concretarse por la normativa vigente sobre fichajes internacionales de menores.

Julián Álvarez, durante un partido con el Atlético.

Julián Álvarez, durante un partido con el Atlético. REUTERS

Aquella experiencia reforzó todavía más su deseo de triunfar en el fútbol profesional. Lejos de desanimarse, continuó creciendo en su pueblo hasta dar el salto definitivo a River Plate, donde terminó convirtiéndose en una de las mayores promesas del fútbol argentino.

Los años han dado la razón a aquel adolescente que estaba dispuesto a marcharse solo si aparecía una oportunidad. Hoy, Julián Álvarez puede presumir de haberse consolidado entre los mejores delanteros del panorama internacional, manteniendo la sencillez y los valores que aprendió junto a su familia desde la infancia.