Marc Cucurella, en un entrenamiento de la Selección.

Marc Cucurella, en un entrenamiento de la Selección. Reuters

Fútbol

Marc Cucurella, 27 años: "Mi padre se enfadó porque salí, llegué mal y al día siguiente tenía entreno. Me dijo: '¿Quieres jugar al fútbol o ir de fiesta?'"

El lateral izquierdo de la Selección repasó sus inicios en el fútbol en un podcast tras ganar la Eurocopa.

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J. P.
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Marc Cucurella, uno de los rostros de la selección española en el Mundial, se sinceró tiempo atrás en el espacio de entrevistas de la marca de ropa Nude Project. Una charla distendida e íntima grabada en su propia casa de Londres, justo después de coronarse campeón de la Eurocopa en el verano de 2024.

Durante este encuentro, el lateral izquierdo de España, recientemente fichado por el Real Madrid, no solo repasó su incipiente y exitosa trayectoria profesional, sino que desveló los aspectos más personales de su evolución humana, marcados profundamente por su núcleo familiar y por haber asumido grandes responsabilidades a una edad inusual.

Su camino hacia la máxima élite europea no siempre estuvo definido por una meta inquebrantable. El catalán confesó que, durante su niñez, el deporte era un simple pasatiempo alejado de la ambición. "Nunca ha sido ninguna obsesión, jugaba más por diversión que por otra cosa".

Su padre, que trabajaba vendiendo coches, fue el gran impulsor de sus inicios al orientarlo hacia el fútbol sala y conseguirle unas pruebas en el RCD Espanyol. "Juego al fútbol un poco gracias a él. Es el que me llevaba a hacer las pruebas".

No obstante, esta figura paterna también encarnó la disciplina necesaria durante la compleja etapa adolescente. Tras una noche de desenfreno previa a una jornada de entrenamiento, su progenitor le dio un severo ultimátum dentro del vehículo familiar, un momento de tensión que obligó al jugador a centrarse definitivamente en su carrera deportiva.

"Salí, llegué mal a casa y al día siguiente tenía entreno. Me acuerdo de que mi padre estaba muy enfadado, no me hablaba. Me vino a buscar y me dijo: 'Móntate en el coche'. No me dijo nada y yo pensé: 'Este es capaz de dejarme arriba de la montaña y hacerme bajar corriendo o algo'", recordó.

"Tuvimos una charla y me preguntó qué quería, si jugar al fútbol o salir de fiesta con los amigos", añadió Cucurella, que culminó su relató: "A partir de ahí ya le dije que no, que yo quería jugar al fútbol, que me había equivocado".

Marc Cucurella, con la Selección.

Marc Cucurella, con la Selección. Reuters

Más adelante, surgió la imponente oportunidad de unirse a las filas del FC Barcelona. Aquel salto le generaba un pavor inmenso. "Al principio estaba cagado, la verdad, porque no quería ir. Me hacía ilusión, pero llevaba muchos años en el Espanyol y me daba cosa cambiar".

En La Masía convivió estrechamente con otros adolescentes, creando una familia improvisada que compartía estudios, exigentes prácticas y ratos de ocio. "Éramos nosotros y nos teníamos que medio cuidar entre nosotros".

Simultáneamente, la presión académica en su hogar seguía vigente, impulsada por la insistencia materna. "Me apunté a la universidad, a hacer INEF, para no escuchar a mi madre, porque me decía 'apúntate, apúntate'"

Ese proceso acelerado hacia la adultez culminó con su decisión de tener descendencia siendo apenas un veinteañero. "Siempre quería ser padre joven. Era un friki que no tenía ni novia y decía: 'Voy a ser padre joven'".

Estrenarse en la paternidad a los 21 años junto a su pareja revolucionó su forma de lidiar con la inmensa presión mediática y las derrotas sobre el césped. "Te hace madurar más rápido y te tomas la vida diferente. [...] Tienes una responsabilidad, están a tu cargo y dependen de ti".