Álvaro Arbeloa, en rueda de prensa con el Real Madrid

Álvaro Arbeloa, en rueda de prensa con el Real Madrid Europa Press

Fútbol

Arbeloa se aísla de su futuro: "Cosas como lo del Girona hacen que sea más fácil ganar una Champions que una liga"

El técnico del Real Madrid compareció este lunes en rueda de prensa en la previa del partido de La Liga contra el Alavés.

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Álvaro Arbeloa compareció este lunes en Valdebebas con una idea fija que repitió durante toda su intervención: "No me preocupa en absoluto mi futuro, solo estos siete partidos".

El técnico del Real Madrid quiso zanjar cualquier debate sobre su continuidad y centrar el foco en el tramo final de La Liga, donde, según sus propias palabras, "nos va la vida".

El entrenador insistió en que su única prioridad es el corto plazo, en línea con la exigencia histórica del club. "En el Madrid no vale perder, pero tampoco ganar", explicó. Tras dos temporadas sin títulos, el mensaje es claro: "Tenemos que ganar los siete partidos que quedan".

Arbeloa también dejó una reflexión contundente sobre las dificultades del equipo en el campeonato doméstico. Reconoció que el rendimiento no siempre ha sido el esperado ante rivales de menor entidad, pero puso el acento en otros factores.

"Hemos rendido mejor en las grandes citas", señaló antes de añadir una frase que marcó la comparecencia: "Hemos vivido circunstancias como la de Girona, que hacen que sea mucho más fácil ganar una Champions que una liga".

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Sin entrar en detalles, el técnico dejó entrever su malestar con ciertas situaciones que, a su juicio, han condicionado la competición. Aun así, no evitó la autocrítica: "Seguro que hay margen de mejora respecto a los últimos años".

En clave interna, Arbeloa defendió la personalidad de su vestuario, pese a la juventud de la plantilla. "Es una plantilla muy muy joven", recordó, comparándola con otras etapas más experimentadas, aunque matizó que "claro que tenemos líderes".

Álvaro Arbeloa, en el partido contra el Bayern Múnich.

Álvaro Arbeloa, en el partido contra el Bayern Múnich. EFE

También advirtió sobre la exigencia que rodea a los futbolistas jóvenes en el club: "Este no es un club de adaptación fácil".

Sobre la convivencia en el día a día, rechazó la idea de un grupo acomodado. "No tengo esa sensación de colegueo", afirmó, reivindicando una relación basada en la sinceridad: "Nos podemos decir a la cara las cosas que no nos gustan".

Uno de los nombres propios fue Arda Güler, cuya evolución ha sido notable en los últimos meses. Arbeloa recordó el escepticismo inicial que rodeaba al jugador: "Cuando llegué, se decía que Arda no podía jugar en los grandes partidos", para luego poner en valor su rendimiento reciente: "Fíjate las eliminatorias que ha hecho contra el City y contra el Bayern". El técnico insistió en que siempre confió en él: "Siempre vi el talento que tenía".

Apoyo a Camavinga

También mostró su respaldo a Camavinga, aún afectado por la expulsión en Múnich. "Fue una acción que, a todas luces, fue un error grave del árbitro", denunció, criticando la gestión de la tarjeta: "No saber que un jugador tenía una tarjeta me parece muy grave". A pesar de ello, reafirmó su confianza: "Es un jugador muy importante para mí".

En cuanto a Mbappé, Arbeloa se mostró satisfecho con su rendimiento europeo. "Yo no puedo acabar molesto con ninguna acción de Mbappé", aseguró, destacando su implicación: "Hizo un gran sacrificio también en defensa". Su conclusión fue clara: "Ese es el Kylian Mbappé que queremos ver todos los días".

El ambiente tras la eliminación europea también estuvo presente. El técnico aseguró haber percibido apoyo en la calle: "He sentido el orgullo del madridismo por el partido que hizo el equipo en Múnich", aunque también deslizó una queja compartida por parte de la afición: "El sentimiento en la calle es que nos privaron de poder estar en semifinales".

De cara al próximo partido en el Bernabéu, no teme una reacción negativa. "No me preocupa", dijo, convencido de que el respaldo dependerá del rendimiento: "Si queremos que el público esté con nosotros, lo tenemos que demostrar".

Por último, Arbeloa contextualizó su etapa en el banquillo recordando las dificultades de haber llegado con la temporada en marcha. "No es lo mismo llegar en mitad de la temporada", explicó, aunque se mostró confiado en el potencial del equipo:

"No creo que haga falta una revolución". El futuro, insistió, se decidirá más adelante. El presente, en cambio, pasa por una única idea: "Me preocupan los siete partidos, especialmente el de mañana".