El municipio español donde veranea Oyarzabal

El municipio español donde veranea Oyarzabal EE

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El municipio español donde veranea Oyarzabal: un lugar ideal de rutas de montaña y con un gran templo del siglo XI

La estrella de la Real Sociedad y de la Selección tiene su segunda residencia en una localidad de Huesca con un patrimonio milenario.

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Mikel Oyarzabal, capitán de la Real Sociedad y uno de los referentes de la selección española, ha elegido desde hace años un rincón muy concreto del Pirineo para desconectar del fútbol: Jaca, en la provincia de Huesca.

Esta localidad aragonesa funciona como su segunda residencia familiar y se ha convertido en el escenario habitual de sus veranos, entre paseos de montaña, vida tranquila de pueblo y mucho anonimato relativo pese a su condición de internacional.

Allí, más que estrella, es un veraneante más que se mezcla con turistas y vecinos en las plazas y terrazas del centro histórico.

Jaca, con algo más de 13.000 habitantes, se presenta como una pequeña ciudad pirenaica que combina patrimonio, paisaje y ambiente deportivo. Situada en el valle de Aragón, es la puerta de entrada natural a algunas de las grandes zonas de montaña del Pirineo oscense.

Desde sus alrededores parten numerosas rutas de senderismo para todos los niveles, que llevan a miradores sobre el valle, a bosques de alta montaña y a cumbres tan simbólicas como Peña Oroel, cuya silueta preside la ciudad.

En invierno, su ubicación a poca distancia de estaciones como Astún y Candanchú la convierte también en base habitual para los amantes del esquí.

Pero Jaca no es solo naturaleza. La localidad presume de un legado histórico notable, marcado por un hecho clave: fue la primera capital del Reino de Aragón en la Edad Media. Esa condición de centro político y religioso se refleja en su mayor joya monumental, la catedral de San Pedro, levantada a partir del siglo XI.

Oyarzabal celebrando su gol ante Serbia con la Selección

Oyarzabal celebrando su gol ante Serbia con la Selección

Este templo es uno de los grandes referentes del románico en la península y un punto de paso obligado para los peregrinos del Camino de Santiago que siguen la ruta aragonesa.

Su arquitectura, con elementos que luego se imitaron en otras iglesias del norte de España, da a Jaca un peso patrimonial muy superior al de una simple ciudad de montaña.

El casco viejo, en torno a la catedral y a plazas como la de Biscós, concentra buena parte de la vida social. Bares, terrazas y comercios conviven con edificios históricos y con la presencia de la Ciudadela, una fortaleza de planta pentagonal levantada en época de los Austrias para defender la frontera con Francia.

Ese equilibrio entre ambiente relajado, historia a la vista y oferta de ocio moderada encaja bien con el perfil de un futbolista que busca descanso sin grandes estridencias.

Para Oyarzabal, Jaca significa familia, rutina y desconexión. Un lugar donde pasar inadvertido con los suyos, seguir de cerca la actualidad deportiva desde una terraza y mantener un estilo de vida mucho más discreto que el de otros compañeros de vestuario.

Para el aficionado, la imagen es clara: mientras brilla durante la temporada con la Real Sociedad y la Selección, su refugio veraniego está en un pueblo de montaña que combina rutas, patrimonio milenario y la calma de los Pirineos.