Harry Kane es inversor de inmuebles en Londres

Harry Kane es inversor de inmuebles en Londres EE

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La vida de Harry Kane fuera del fútbol: inversor de inmuebles en Londres con más de 17 millones de euros en ladrillo

Detrás del delantero inglés del Bayern Múnich hay un entramado empresarial familiar que va desde los inmuebles hasta la tecnología.

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Cuando Harry Kane piensa en el futuro, no solo lo hace en su retirada. Detrás del delantero de la selección inglesa hay un entramado empresarial familiar que ha convertido al chico de Walthamstow en un poderoso casero del mercado londinense.

A través de su firma inmobiliaria, gestionada junto a sus padres y su hermano, ha amasado una cartera de propiedades valorada en más de 15 millones de libras, a la que se suma un colchón de efectivo que eleva su posición en ladrillo por encima de los 17 millones de euros.

El corazón de ese imperio se llama Edward James Investments, una sociedad creada a mitad de la década pasada que ha ido engordando a base de viviendas y edificios residenciales en Londres y sus alrededores.

El modelo es simple, pero eficaz: comprar propiedades de alto nivel, mantenerlas como activos a largo plazo y explotarlas vía alquiler, con una estructura profesional que gestiona inquilinos, reformas y números.

Mientras otros futbolistas apuestan por restaurantes o discotecas, Kane ha preferido el negocio menos vistoso, pero más estable, del ladrillo británico.

En paralelo, el capitán de Inglaterra ha levantado otra pata clave de su patrimonio, que se cifra por encima de los 100 millones: su empresa de derechos de imagen, conocida como HK28 o The Harry Kane Company.

Desde ahí canaliza acuerdos con marcas deportivas, tecnológicas y de consumo, además de parte de su actividad benéfica. Las últimas cuentas disponibles sitúan el patrimonio de esta firma en torno a los diez u once millones de libras, una cifra que se ha disparado al ritmo de sus contratos publicitarios y de su cambio a un club de primera línea en Alemania como es el Bayern Múnich.

Harry Kane celebra un gol con el Bayern Múnich

Harry Kane celebra un gol con el Bayern Múnich Europa Press

El rasgo diferencial es que todo esto se articula como un negocio familiar. Su hermano Charlie, lejos de ser una figura decorativa, ejerce de agente, director y hombre fuerte en los consejos de administración.

Es quien negocia con clubes, habla con los fondos que entran en sus startups y supervisa el crecimiento de la cartera inmobiliaria. Esa estructura reduce intermediarios, retiene beneficios dentro del círculo cercano y refuerza una imagen de clan compacto que sabe lo que hace dentro y fuera del césped.

Pero Kane no se limita al ladrillo. En los últimos años ha ido tejiendo un portafolio de participaciones en empresas emergentes que complementan su apuesta inmobiliaria.

Ha puesto dinero en marcas de alimentación saludable, en tecnología aplicada al rendimiento deportivo y en plataformas de ticketing premium, siempre con un hilo conductor: negocios que encajan con su discurso de profesional serio, obsesionado con el entrenamiento, la nutrición y la experiencia del fan.

Esa rama financiera, valorada en varios millones de libras, es ya una pieza relevante de su patrimonio.

Todo ello se combina con un estilo de vida mucho más discreto de lo que sugieren las cifras. Kane muestra coches y casas con cuentagotas, protege a su mujer y a sus hijos del foco y centra su relato público en el trabajo, la familia y el futuro.

"Quiero construir algo que siga ahí cuando deje de marcar goles", ha dicho en más de una ocasión. En su caso, ese "algo" son, sobre todo, llaves de piso en Londres y participaciones en empresas que se revalorizan mientras él sigue rematando dentro del área.