Lamine Yamal, en el partido ante el Atlético de Madrid. REUTERS
El Barça gana media Liga y Lamine Yamal se enfada: el desplante a sus compañeros y a Hansi Flick en la celebración
El delantero culé centró todos los focos por su llamativa actitud negativa el día en el que su equipo dio un zarpazo casi definitivo a la competición.
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El Fútbol Club Barcelona dejó sentenciada media Liga con su victoria sobre la bocina en el Metropolitano... Pero todos los focos apuntan una vez más a Lamine Yamal y a su cuestionable actitud.
El delantero culé dejó una de las imágenes que más ha escamado a los aficionados, al alejarse de cualquier celebración en el gol de Lewandowski que prácticamente cierra el título para los culés salvo milagro en el tramo final de la temporada.
Lejos de enloquecer como el resto del equipo con un gol que puede resultar clave para el título, Lamine Yamal se ausentó de festejo del tanto de Lewandowski en el Metropolitano.
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Lamine Yamal y su reacción tras el partido contra el Atlético de Madrid#LALIGAenDAZN ⚽ pic.twitter.com/oetwEYVll8
El futbolista ni se inmutó, de hecho. Se limitó a agachar la cabeza y tomar el camino hacia su propio campo mientras el resto de sus compañeros se fundían en una piña para celebrar el tanto con fortuna de Lewandowski.
Significativa fue la imagen de Pau Cubarsí. El defensa fue el único jugador del Barça que se acercó a Lamine Yamal para interesarse por su curiosa actitud. Se tapó la boca, dialogó unos segundos con su compañero, pero Yamal ni siquiera cambió el gesto.
El desplante a Hansi Flick
No se quedó ahí el particular capítulo de Lamine Yamal en la victoria frente al Atlético de Madrid. El otro momento que ha levantado ampollas se produjo con el pitido final que certificó el triunfo culé en el Metropolitano.
De nuevo, ni rastro alguno de euforia, alegría o ánimo de celebración en el delantero del Barça. Se escucharon los tres silbidos y Lamine Yamal inmediatamente enfiló el camino de los vestuarios sin ganas de intercambiar palabra alguna con nadie.
Cabizbajo y con un lenguaje corporal que no correspondía con el importante triunfo que acababa de conseguir su equipo, Lamine se cruzó con varios compañeros y personas del staff que se interesaron por él.
Lamine Yamal se lleva las manos a la cabeza. REUTERS
No hubo forma de cambiar su idea. Yamal enfiló el camino de los vestuarios y el último feo se lo llevó su propio entrenador, Hansi Flick.
El germano fue a felicitar a su futbolista, pero lo que se llevó fue un gran rechazo. Lamine ni siquiera le miró a la cara, le negó el saludo y tan sólo se revolvió para recriminar algo con el brazo. Un enfado visible a los ojos de todos el día que el Barça le daba el zarpazo a La Liga.
El entrenador de porteros José Ramón de la Fuente terminó por acompañar a Yamal hasta el vestuario en el resto de su trayecto, aunque el jugador no cambió ni un ápice su actitud.
Flick, pese al desplante sufrido, quiso justificar a su futbolista en la sala de prensa: "No sé qué es, pero al final había mucha emoción en el partido. Lamine ha intentado todo para marcar el segundo gol. Eso es perfecto, eso es genial. Y, por supuesto, no todo fue perfecto, pero lo intentó todo. Cuando recibe el balón, siempre está disponible y eso es una buena situación", dijo.