El pueblo español donde Jesús Navas disfruta la Semana Santa

El pueblo español donde Jesús Navas disfruta la Semana Santa EE

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El pueblo español donde Jesús Navas disfruta la Semana Santa: 4 cofradías, la Virgen de las Nieves y tomate como ofrenda

La leyenda del Sevilla y de la Selección pertenece junto a su familia a la corporación sacramental de Los Palacios y Villafranca.

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A media hora de Sevilla, en la carretera que bordea las marismas del Guadalquivir antes de que el horizonte se abra hacia Cádiz, existe un pueblo que tiene nombre propio en el mapa del fútbol español. Los Palacios y Villafranca, casi 40.000 habitantes, tierra de tomates y de campeones.

Jesús Navas nació aquí en 1985, y desde entonces no hay título conquistado, Copa levantada ni Eurocopa ganada que no acabe de la misma manera: volviendo a casa.

La Semana Santa de Los Palacios no tiene el renombre de Sevilla capital ni los focos internacionales de Málaga, pero quienes la conocen saben que eso, lejos de ser un defecto, es su mayor virtud. Sus raíces arrancan del siglo XVI, cuando las primeras cofradías comenzaron a recorrer sus calles representando la Pasión.

Cuatro hermandades organizan hoy una celebración que ha crecido sin perder la escala humana: la Borriquita sale el Domingo de Ramos desde la Capilla de los Ángeles; la Vera Cruz procesiona con el recogimiento propio del Miércoles Santo; el Cautivo y la Soledad completan una semana en la que el municipio entero vive hacia afuera, en la calle, bajo el cielo andaluz.

En ese escenario, la figura de Jesús Navas no es la de un futbolista famoso que regresa de visita. Es la de un vecino más que forma parte del tejido cofrade desde siempre.

Jesús Navas, en una imagen de archivo

Jesús Navas, en una imagen de archivo EP Sevilla

Junto a su familia pertenece a la corporación sacramental de la localidad, y la Virgen de las Nieves, patrona del pueblo y alcaldesa honoraria de la villa, ocupa un lugar central en su vida privada.

Cuando España ganó la Nations League en 2023, Navas sacó su bandera en la celebración. Cuando volvió del Mundial de Sudáfrica en 2010, lo primero que hizo tras saludar al alcalde desde el balcón del Ayuntamiento fue dirigirse a la Parroquia de Santa María la Blanca para hacerle una ofrenda floral.

"¿Quién lo iba a decir, que cuando era pequeño jugaba en esta plaza o en la de mi barrio, y ahora puedo estar en este balcón celebrando un campeonato de Europa con vosotros?", dijo en julio de 2024, con la voz quebrada, tras ganar la Eurocopa junto a su paisano Fabián Ruiz.

Los dos campeones de Europa esa misma noche cenaron en familia en el Manolo Mayo, restaurante histórico del pueblo que lleva cinco décadas abierto. El propietario lo resumió sin protocolo: "En casa. En familia. Orgullo palaciego".

Ese orgullo es recíproco y cotidiano. El complejo deportivo municipal lleva su nombre, igual que el estadio del Sevilla Atlético. Pero lo más revelador de la relación entre Navas y Los Palacios no es el homenaje institucional, sino la constancia silenciosa.

Cada Semana Santa, cuando los pasos vuelven a salir a la calle y las bandas de música rompen la noche sevillana, Jesús Navas está allí. No como icono. Como palaciego.