Gareth Bale, en una imagen reciente.

Gareth Bale, en una imagen reciente. REUTERS

Fútbol

Gareth Bale (36), exfutbolista, sobre sus inversiones: "Los jugadores no saben administrar su dinero, yo no vivo en el lujo"

El galés siempre ha intentado diversificar su dinero desde que comenzó a despuntar en el Southampton y en el Tottenham.

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G.E.
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Hace ya un tiempo que Gareth Bale colgó las botas, pero lleva años jugando otro partido igual de importante: el de cómo invertir y proteger su dinero.

En una entrevista con Front Office Sports, el galés explicó que siempre ha tenido una preocupación muy clara: qué pasa cuando se apagan los focos y dejan de llegar los grandes contratos. En ese contexto dejó varias frases que resumen su manera de entender las finanzas personales y las inversiones tras una carrera de élite.

Bale reconoció que desde joven le inquietaba ver cómo muchos deportistas acaban en la ruina poco tiempo después de retirarse. "Lees artículos sobre cuando la gente deja el deporte profesional y se arruina. No saben administrar su dinero, no saben cómo hacer todas estas cosas", confesó el galés.

Uno de los ejes de su discurso es precisamente el estilo de vida. Bale admite que podría haberse dejado llevar por los lujos, pero asegura que ha intentado hacer lo contrario. "Supongo que muchos deportistas viven una vida de lujo. Yo intento no hacerlo. Siempre he tenido en mente cómo sería la vida después del fútbol", explicó.

Esa idea encaja de lleno con el titular: el galés contrapone la imagen del futbolista que lo gasta todo con la del jugador que piensa en el largo plazo y evita poner en riesgo su patrimonio.

Gareth Bale en el LIV Andalucía

Gareth Bale en el LIV Andalucía EFE

Para protegerse de ese miedo a la bancarrota, Bale decidió diversificar desde el principio. Él mismo lo resume con una frase sencilla: "Desde el principio, siempre intenté diversificar. Siempre tuve esta idea fundamental: intentaría invertir mi dinero en diferentes cosas".

La lógica es clara: no depender de una sola fuente de ingresos ni de un único negocio, de forma que, si algo falla, el "edificio" no se venga abajo. Esa mentalidad de repartir el riesgo es la que, según cuenta, le ha acompañado durante toda su vida deportiva.

Aunque no entra al detalle de cada una de sus inversiones, Bale deja claro que no se limita a guardar el dinero en el banco. Habla de poner a trabajar su patrimonio, de buscar proyectos distintos y de no confiarse por el hecho de haber ganado mucho durante sus años en la élite.

De fondo, se percibe una crítica a ese perfil de futbolista que confía en que el flujo de ingresos nunca se va a cortar y que, cuando llega la retirada, se encuentra sin plan y sin red.

El galés insiste en que el momento clave es precisamente el final de la carrera. Recuerda que, cuando se deja el fútbol, dejas de cobrar, y que ahí muchos no saben cómo "reestructurar" su vida.

Su receta pasa por anticiparse: vivir por debajo de las posibilidades que da el contrato, no instalarse en el lujo permanente y diversificar las inversiones pensando en el día después. Un mensaje poco habitual en boca de una estrella que lo ha ganado casi todo en el césped, pero que ahora quiere ganar también el partido de la vida sin balón.