Aficionados del Betis en la grada del Benito Villamarín

Aficionados del Betis en la grada del Benito Villamarín Reuters

Fútbol AFICIONADOS

Radiografía del aficionado al fútbol: los clubes imitan los paquetes turísticos para frenar la crisis

EL ESPAÑOL habla con Joaquín Martínez, CEO de Bstadium e impulsor del nuevo negocio de los clubes para fidelizar a una afición cada vez más alejada.

4 diciembre, 2021 06:00

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La crisis del mundo del fútbol se ha convertido en el mantra habitual en cada análisis. Y los datos así lo respaldan. Los jóvenes cada vez observan menos los partidos de fútbol y las organizaciones han apostado por renovar el sector. Se habla de partidos más cortos, de torneos más atractivos y de mayor conexión con los aficionados. Es justo en este último punto donde, además, se mueve la economía. Los clubes españoles se han lanzado a fidelizar y ganar público y una de las vías es la de imitar la gestión del turismo, uno de los puntos fuertes de la economía nacional.

A lo largo de los últimos meses se han observado nuevas vías para ganarse a la hinchada. Una de ellas, por ejemplo, la de los conocidos como 'Fan Tokens'. Esta especie de criptomoneda permite a los aficionados participar en decisiones de su club, algunas de mayor valor como elegir el formato de sus camisetas, y otras más sencillas como la de colaborar en la elección de la decoración del túnel de vestuarios. Sin embargo, la previsión es que este mercado crezca y hasta Messi cobra parte de su sueldo de esta manera.

De igual manera, hay otros proyectos que esperan ir ganando terreno y que están orientados directamente a acercar a los aficionados a sus equipos. Ese es el objetivo de Bstadium, una startup que, asemejándose a los paquetes turísticos tradicionales, fusiona experiencias deportivas con eventos gastronómicos y de ocio.

El autobús publicitario de Bstadium bajo el Arco del Triunfo

El autobús publicitario de Bstadium bajo el Arco del Triunfo Bstadium

Joaquín Martínez, CEO de la empresa, atiende a EL ESPAÑOL para analizar el perfil del aficionado al fútbol español y para expresar las tácticas que emplean hasta 15 clubes con los que colaboran. Real Madrid, Fútbol Club Barcelona, Valencia o Betis son algunos de los que se han sumado a este proyecto para retener y ganar aficionados.

La gran pregunta que buscan los clubes es qué quiere su aficionado. Y los datos obtenidos durante estos meses de proyecto son claros: "El fan quiere no solo consumir física y digitalmente, sino todos los días y con una oferta que no sea solo el partido". Fusionar deporte, comida y turismo es una vía. Y sumarle participar en actos del equipo en cuestión como un entrenamiento no hace más que aumentar su valor.

"Ha cambiado cómo se relaciona el fan con los jugadores", relata Martínez a este periódico haciendo suyas unas declaraciones de Fernando Morientes, uno de los exjugadores que apoya este negocio. "El club no solo tiene como activo al jugador, tiene su marca". Algo que, en plena crisis, también es necesario explotar.

El interés, de hecho, "ya venía antes de la pandemia". Sin embargo, tras los efectos de la Covid todo se ha acelerado. "Los fans no aguantan 90 minutos en un estadio. Entonces, estas necesidades están provocando que la diversificación de la oferta de los clubes sea obligada". De esta manera, comprar una entrada puede ir acompañado de una cata de vinos o de un día en la ciudad deportiva de tu equipo favorito. Todo a partir de 20 euros, un precio clave para acabar con las dificultades del cambio generacional que se está viviendo entre el público deportivo.

Cambio generacional

"Los clubes viven en la industria deportiva, pero han visto que la gastronomía, el ocio y el turismo son cosas que a sus fans también les satisface. Sirve para fidelizar y atraer nuevo público. Nosotros invertimos, repartimos ingresos y les generamos un ingreso adicional que ellos no explotaban". Sumarse a esta forma de negocio, traslada el CEO, es más "un tema de fidelización" tanto para los fans locales como para los que visitan otra ciudad. Un cambio en el trato con los aficionados que "era una necesidad para aplanar la curva" del descontento entre hinchas y directivas.

"No es que los fans ahora tengan algo especial y que se les haya ido la cabeza. Es que la evolución de la sociedad, la llegada de otras generaciones con otros hábitos", subraya respecto a las estadísticas que alertan de los diferentes gustos de los jóvenes. Ahora se buscan "tres cosas": "Vivir su pasión todos los días [...]. Viajar a una ciudad y sentirse querido. Disfrutar estén donde estén, de forma virtual".

Además, todo tiene que ser "algo cómodo" y "en un par de clics". "¿Por qué algo que hagas con un club te tienes que gastar 100 euros? Por eso nosotros pusimos la barrera de 20 euros, para poder ofrecerlo a todos". La similitud con el turismo es tal que la empresa permite hasta regalar una sportbox. Es decir, la tradicional caja de hotel que en fechas especiales se convierte en un regalo habitual, pero vinculada al deporte y el sector experiencial.

Aficionados del FC Barcelona, en el Camp Nou

Aficionados del FC Barcelona, en el Camp Nou REUTERS

Cifra de negocio

A pesar de que el aficionado español está cambiando, la inversión en el deporte sigue siendo un atractivo empresarial. Los datos que maneja Bstadium confirman la oportunidad de negocio que hay. Según un estudio que cita Joaquín Martínez a EL ESPAÑOL, de media un aficionado español se gasta 750 euros al año en deporte. "Y de esos, la mitad es ocio y la otra mitad entradas". Por lo tanto, el hincha no es un habitual de acudir al campo, sino que va en contadas ocasiones para disfrutar de su equipo en citas especiales. 

"Si lo multiplicas por los casi 12 millones de aficionados de España, te sale una cifra de negocio importante. El hecho de poder ser un agregador de estas experiencias, con el apoyo de hasta 15 clubes, nos hace que el aficionado se sienta muy cómodo". Las previsiones marcan que este negocio se asentará de cara al futuro. Y, además, se extenderá a otras disciplinas.

El tenis, por ejemplo, "ha ido mucho al turismo y la gastronomía" por el tipo de público con el que cuenta. "En baloncesto vemos más experiencias alrededor del partido y fuera de la cancha, como que puedas entrenar con un entrenador oficial". Y el mundo del motor está cerca de sumarse a esta práctica donde se combina "entrada con una experiencia" y que cuenta con el atractivo de usar las nuevas tecnologías.

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