Sergio Alamar

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Fútbol FÚTBOL PARA CIEGOS

Alamar, promesa del fútbol español para ciegos: "Que sientan lástima es la peor discriminación"

"No necesito que sientan pena por mí", comenta a EL ESPAÑOL el valenciano de 18 años que se encuentra en Roma disputando el Europeo. 

21 septiembre, 2019 23:48

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La selección española de fútbol para ciegos se clasificó este viernes para las semifinales del Campeonato de Europa de Roma (Italia) tras golear a Rumanía en su último partido de la fase de grupos por 7-0. 

La selección de Inglaterra será el rival de España, en un encuentro que tendrá lugar este domingo las 15.00 horas. El combinado español buscará un puesto en la final, lo que le haría luchar por su octava corona europea y estar automáticamente en los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020 -solo ser finalista da el billete para los próximos Juegos-. 

EL ESPAÑOL ha podido hablar con el joven de 18 años Sergio Alamar, una de las grandes promesas del fútbol español para ciegos, que debutó con 15 años en los Juegos de Río de Janeiro y con 17 afrontó su primera Mundial

Pregunta: ¿Cómo entra el deporte en tu vida?

Respuesta: Era el típico niño normal que iba a clase y al parque a jugar. De pequeño no era consciente, pero en los patios se notaba que no veía y que no podía jugar al fútbol con los demás. Conocí a una persona de la ONCE y me comentó la posibilidad de jugar al fútbol con gente ciega. Todo eso fue a las ocho años, pero hasta los 15 no pude ingresar en equipo, por lo que hice atletismo hasta entonces. 

P: ¿Eres una de las grandes promesas del fútbol español para ciegos?

R: Espero que sí. También tuve suerte cuando entré en la Selección debido a que España en principio no iba a ir a los Juegos Paralímpicos de Río. Finalmente fue y yo acudí teniendo 15 años, gracias en gran parte a la buena preparación que tenía debido al atletismo. 

P: ¿Qué es lo que mas te ha costado dentro del fútbol para ciegos?

R: Lo que más me costaba era el tema postural. Al principio no sabía ni pegarle con el empeine porque nunca había visto pegar así a nadie y no tenía cogida la postura del cuerpo. Son cosas que parecen muy sencillas, pero a mí me costaron porque te lo tienen que explicar con palabras, no puedes verlas. Además, tienes que afinar el oído bastante.

Sergio Alamar

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P: ¿Cómo afronta un chaval de 15 años estar en unos Juegos Paralímpicos?

R: Implica mucho, ya que has cumplido de joven uno de tus sueños. Me dio mucha experiencia competir al más alto nivel y también nos acabó ayudando económicamente. 

P: Dos años después acudiste a tu primer Mundial, ¿te vino todo muy rápido? 

R: Sí, pero el seleccionador y todo el equipo me cuidaron mucho. 

P: ¿Haces otra cosa además de jugar al fútbol?

R: Sí, estoy estudiando un Grado Superior de Integración Social. 

P. ¿Qué recuerdas de tu discapacidad cuando eras un niño?

R: De pequeño no era consciente. Nací viendo poco y la pérdida fue con el paso de los años. Hoy en día veo luces y sombras y no noté ningún cambio brusco. De pequeño notas que no ves como tus compañeros y no me entraba en la cabeza que era ciego, pero con el paso de los años te das cuenta de que no ves nada o que ves muy poco y mal. 

P: ¿Qué esperas del Europeo? 

R: Nos vamos a dejar sangre y sudor. Llegar a la final es el gran objetivo. Vamos a por ello. 

P: ¿Qué es para ti el fútbol para ciegos?

R: A nivel profesional es mi trabajo, pero a nivel personal es una pasión que tengo. Mi vía de escape y una de las cosas que más me divierten. 

P: ¿Cambiarías tu vida de ahora por poder ver?

R: Es innegable, dentro de lo que tengo, que he tenido suerte. He viajado, he hecho lo que me gusta. Lo que soy en día es gracias a ser ciego, tanto lo bueno como lo malo. Pero también es verdad que ser ciego te limita a muchas cosas. Me gustaría ver, pero dentro de lo que soy y que no puedo cambiarlo, estoy muy contento.

Sergio Alamar

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P: Explícame la frase de "la emoción de jugar con desventaja"?

R: Representa que, cuando un objetivo es más difícil, la recompensa es más gratificante. 

P: Con 16 años te mudas a Madrid desde Valencia, ¿fue duro no?

R: Desde luego. Pregúntaselo a mi madre que lo llevó fatal. Tuve que hacer yo solo todo. Al principio fue todo muy duro y más siendo en Madrid que es una ciudad muy grande y estresante. Me mudé debido a que era lo mejor para compaginar los estudios con el deporte. Me aportó mucho a nivel de independencia.

P: ¿En el campo se puede notar al típico ciego que le han ayudado siempre y al ciego independiente?

R: Sí. Imagínate en un campo de fútbol a una persona que le han dado todo y no sabe hacer nada ni moverse por si misma. Si en tu día a día no haces las cosas por ti mismo, luego es todo muy difícil.

P: ¿Uno de tus jugadores favoritos es Iniesta, no?

R: Si, pero en la Selección se ríen mucho de mi porque soy un chupón (risas). 

P: ¿No te sueles quejar casi nunca no?

R: No, no vale la pena quejarse por quejarse. La pena y el victimismo no sirven para nada. No necesito que sientan lástima por mí, ya que eso es la peor discriminación que puede existir. Vivimos en una sociedad en que los temas de discapacidad se tratan con delicadeza, pero cuando tratas algo distinto con suavidad para no herir, te están dando un valor de fragilidad que no debería ser así. 

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