Landon Donovan, con las banderas de México y Estados Unidos.

Landon Donovan, con las banderas de México y Estados Unidos.

Fútbol

Landon Donovan, el 'anti muro' del fútbol para la paz entre México y Estados Unidos

El futbolista estadounidense más laureado de la historia regresa al fútbol tras 15 meses de inactividad. Lo hace en el Club León mexicano en un momento de tensiones políticas y futbolísticas entre estos dos países. 

El Club León de la liga mexicana ponía fin el pasado lunes 16 de enero a los rumores en las redes sociales haciendo oficial la incorporación a sus filas de Landon Donovan, refuerzo de lujo de última hora para la delantera del club. Donovan protagoniza así su segunda vuelta del retiro futbolístico en tres años, ya que pasó por una historia similar en 2014 tras retirarse en Los Angeles Galaxy al poco de ganar la MLS, todo para volver al equipo californiano dos años más tarde.

Así pues, como si del Michael Jordan del soccer se tratara, el futbolista más laureado de Estados Unidos ponía fin así a su inactividad otra vez y se vestía de verdiblanco para presentarse ante la que será su nueva afición hasta el final de temporada en la Liga MX. Tras dos jornadas, el Club León marcha colíder en liga y es uno de los equipos con más títulos de México, por lo que la llegada a la plantilla de un atacante con el palmarés del delantero de Ontario significa una buena noticia para los seguidores del club, a la vez que su estado de forma tras 15 meses parado es todavía una incógnita para el cuerpo técnico.

Capitán América, como es conocido Donovan en el mundo del fútbol al haber desarrollado la mayoría de su carrera entre la MLS norteamericana y la selección de EEUU, trae a sus espaldas una carrera plagada de éxitos en la que caben destacar 6 títulos MLS, la disputa de 3 Mundiales (con el premio a mejor jugador joven del Mundial de Corea y Japón en 2002 incluido) y el récord de goles tanto en la selección de Estados Unidos (57) como en la MLS (145).

Landon Donovan el día de su presentación con Club León de México.

Landon Donovan el día de su presentación con Club León de México.

Tal fue el impacto de Donovan a nivel global en el crecimiento de la MLS y en la expansión del soccer en Estados Unidos que, tras su primera retirada en 2014, la liga decidió dar el nombre del ariete norteamericano al premio que determina quién es el mejor jugador del año dentro del fútbol yankee.

“Mi sueño de niño era jugar en México”

Así sonaban las primeras palabras del nuevo jugador de las Fieras, apodo que recibe el nuevo equipo de Donovan. El delantero, en perfecto español, habló ante los miles de aficionados que llenaban las gradas del Estadio León (también conocido en México como Nou Camp) de su infancia jugando en California, donde aseguró que tuvo la oportunidad de desarrollar su juego al lado de jóvenes mexicanos en las calles de San José.

Con el dorsal número 20 que llevará los próximos meses a la espalda, Donovan llega al sur de la frontera entre México y Estados Unidos en un momento de tensión política y con una reputación de enemigo, puesto que existe una gran rivalidad entre ambas selecciones nacionales durante las eliminatorias mundialistas de la CONCACAF.

Sin embargo, el delantero se quitaba la etiqueta de rival expresando su intención de luchar por el equipo hasta el final. “Yo no creo en los muros. Cuando era joven, jugaba con futbolistas mexicanos y tenía un sueño, jugar en México. Ahora estoy aquí para ganar un título para ustedes", declaraba el atacante ante los gritos del estadio de “León, León.”

El aterrizaje de Landon Donovan en México viene precedido por su capacidad de adaptación dentro del campo, su calidad con el balón en los pies, y los goles e incontables asistencias del punta divididos entre un breve paso por Europa (Bayer Leverkusen, Bayern de Múnich y Everton) y una dilatada trayectoria en la MLS (San José Earthquakes y Los Angeles Galaxy). Ahora queda saber si, a punto de cumplir los 36 años y tras varios meses alejado de los terrenos de juego, a Donovan todavía le queda fútbol en sus botas como para afrontar la que puede ser la última aventura como jugador profesional.