Jonquel Jones, Diana Taurasi y Brittney Griner

Jonquel Jones, Diana Taurasi y Brittney Griner

Baloncesto WNBA

La WNBA quiere dar más dinero a las jugadoras para que no compitan fuera tras el caso Griner en Rusia

La detención de la jugadora estadounidense ha provocado que se busque una solución al éxodo de talentos. La parte económica es determinante.

1 abril, 2022 02:18

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El baloncesto estadounidense continúa buscando la solución al caso 'Brittney Griner'. La jugadora norteamericana fue detenida a finales de febrero en un aeropuerto de Rusia por, supuestamente, tener en su equipaje aceite de hachís. Desde su país se han vinculado los hechos a un castigo ruso como respuesta a las sanciones por la invasión de Ucrania. Pero, más allá del trasfondo de la detención, la simple salida de Griner al extranjero ha recuperado la idea de que algo pasa en la WNBA.

La competición de baloncesto femenino de Estados Unidos es la referencia mundial en su categoría. Sin embargo, y a diferencia de lo que sucede en la NBA, ni los salarios ni los lujos son con los que sueña cualquier jugadora. Por ello, cuando la temporada norteamericana está en pausa, muchas de sus estrellas acuden a Europa para generar más ingresos y poder seguir viviendo el baloncesto.

Brittney Griner hizo eso con el Ekaterinburg. Y la WNBA, tras su detención, ya piensa en fórmulas para evitar que se repitan este tipo de casos. En 2020 se firmó un Convenio Colectivo histórico con el objetivo de retener talento y evitar la marcha de jugadoras media temporada. Pese a esa decisión, hay nombres como la propia Griner u Onyenwere (jugadora del Girona) que continúan saltando a Europa pese a los vínculos con la WNBA.

Brittney Griner durante un partido de Phoenix Mercury

Brittney Griner durante un partido de Phoenix Mercury EDWIN RODRIGUEZ / ZUMA PRESS / CONTACTOPHOTO

La retención de Griner en Rusia y las peticiones para que Estados Unidos trabaje en su liberación han vuelto a impulsar la necesidad de reformas en el baloncesto nacional. Entre ellas está la de mejorar las condiciones económicas, que según reportan medios como Washington Post pueden ser hasta cinco veces mejores en aspectos como el salario. En pleno auge del deporte femenino, el momento para abordar nuevas mejoras como recoge el periódico estadounidense es el indicado. Las jugadoras ya han subrayado que las condiciones deben mejorar.

Un Convenio insuficiente

La WNBA logró acercarse a la NBA en 2020 tras la firma de un Convenio Colectivo que todas las partes vieron como histórico. Sin embargo, con el tiempo se ha comprobado que puede haber sido insuficiente si las jugadoras siguen viéndose necesitadas de ir a las ligas europeas. La situación puede ir a peor en 2023, cuando entre en juego una de las cláusulas más polémicas.

El Convenio, con vigencia hasta 2027, incluyó en su reforma un aumento del salario, de los ingresos extra por jugadora y hasta del salary cap. También se redujeron las restricciones a las veteranas, pues a partir de cinco años en la WNBA se daba la posibilidad de convertirse en agentes libres. Por si fuera poco, consiguieron asegurarse la integridad de su salario durante la baja maternal.

Las jugadoras, aunque parezca obvio, lograron hasta que se indicada la necesidad de tener una habitación individual durante las salidas para los partidos. Lo que no lograron, por el contrario, es alejarse de los vuelos comerciales (obligatorios, sin vuelos privados) y de la dudosa regla de priorización.

Esta regla entrará en vigor en 2023 y limitará la capacidad de movimiento de las jugadoras. Si ahora dividen el año en temporada WNBA y temporada europea, desde 2023 no podrán descuidarse. La regla de priorización establece que las jugadoras deben estar en la fecha indicada por la franquicia. Y, cada día de retraso, perderán un 1% del salario. Una tensión que impedirá que más de una pueda buscar ingresos compitiendo en Europa.

Griner, entre la cárcel y la libertad

La jugadora fue detenida a finales de febrero. Pese a ello, la noticia no salió a la luz hasta ya entrado marzo. Durante los primeros días se despertó un movimiento de apoyo en Estados Unidos, pero su familia pidió discreción para facilitar el proceso. Rusia la acusaba de tenencia de drogas. Estados Unidos achacaba todo a una decisión de Rusia para reaccionar a las sanciones por la invasión de Ucrania. 

En un primer momento, además, Griner no pudo contactar con los representantes del consulado estadounidense. Una reclamación que hicieron desde el país norteamericano y que finalmente se acabó cumpliendo esta última semana del mes. La reclamación para que vuelva a su país ha llegado hasta la gala de los Oscar. Y su caso, además, puede detonar un nuevo cambio en las normas de la WNBA para retener a sus jugadoras y evitar que busquen la fortuna lejos de su liga.

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Guerra Rusia -Ucrania