Samantha Vallejo-Nágera, chef, junto a sus hijos

Samantha Vallejo-Nágera, chef, junto a sus hijos

Corazón

Samantha Vallejo-Nágera, chef: "Me levanto cada día a las 7 de la mañana para desayunar con mis hijos y llevarles al colegio"

La que fuera jurado de 'Masterchef' explica cuál es su rutina para mantenerse joven y en plena forma a sus 56 años.

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Samantha Vallejo-Nágera (56 años) vive con el reloj en la mano, pero no desde la obsesión, sino desde una idea muy clara: "Estoy totalmente enganchada a mi vida saludable y a dormir bien".

Madre de cuatro hijos, empresaria y jurado de televisión, su día arranca temprano y se apoya en una rutina férrea de deporte, organización y cocina sana que le permite llegar a todo sin renunciar a cuidarse.

Más allá de la variedad de disciplinas, hay un detalle de la rutina de Samantha que lo explica todo, la hora a la que empieza su día. "Me levanto todos los días a las siete y media de la mañana. Y a funcionar", contaba la chef en una entrevista con Lecturas, marcando así el pistoleazo de salida de una jornada que no se detiene.

Antes de pensar en platós o caterings, toca vida real: desayunos, mochilas y llevar a los niños al colegio, un momento que intenta no perderse.

Solo cuando la familia está en marcha se reserva su gran ritual del día: el deporte. "Gimnasio, máquinas, clases colectivas, pilates o salir a hacer una carrerita por el barrio... lo que sea, pero que me active y llene de energía y vitalidad para empezar el día con buen pie", escribe en su blog.

A esa franja de media mañana no renuncia casi nunca, aunque haya madrugado por un rodaje o un viaje, y reconoce que es "adicta al deporte", aunque se lo recuerde más la gente que ella misma.

Cuando grababa MasterChef, su jornada se alargaba hasta convertirse en una maratón. Samantha ha llegado a admitir que, con el talent en emisión, puede pasarse "casi cuatro días" a la semana entregada al programa, entre pruebas en plató, exteriores y grabaciones maratonianas.

Aun así, presume de no haber dejado que el trabajo arrase con sus hábitos: "Es importantísima la alimentación, descansar y controlar los excesos como fumar o beber, aunque yo no bebo".

Ella misma se define como "bastante 'workaholic'" y asegura que también está "enganchada a trabajar sin parar", pero la diferencia está en cómo ha aprendido a compensar esa intensidad con salud y orden.

En la cocina de Samantha no manda la operación bikini, sino la planificación. "En el día a día debe pesar una alimentación sana con comida real", explica, y por eso tiene un menú cerrado de unas dos semanas que repite dos veces al mes.

Hay un básico que nunca falta en su nevera: "Yo siempre tengo crema de verduras en la nevera y le añado cosas cada día para que sepa distinta".

No se trata solo de ella. Como madre, intenta que sus hijos tomen "mucha verdura y fruta" y evitar la bollería industrial: "Si no quieres que coman bollería industrial, compra otras cosas como galletas, cereales, piezas de fruta o zumos saludables".

La parte menos visible de su rutina está en las horas sin focos. Para Samantha, el gran secreto de su energía es simple y no es otro que el dormir las horas suficientes y necesarias.

Esa fórmula, tan sencilla como exigente, es la que la mantiene en pie frente a las cámaras... y la que más engancha a quienes buscan inspiración en sus rutinas.