José Manuel Pérez Ovejas es uno de esos enólogos que domina su oficio como un mago. Los vinos que salen de sus manos, además de estar siempre entre las mejores elaboraciones del país, a la vez aventuran tendencias futuras y abren caminos.
Empecemos por el principio. Pérez Ovejas es un especialista en Ribera del Duero, pero es que lo lleva en la sangre. Nació en Pedrosa de Duero, un pueblecito plagado de viñedos, en la Ribera Burgalesa, junto a Roa de Duero.
Su abuelo, Mauro Pérez, era uno de los que más hectáreas de viñedo tenía en el pueblo. Eran los años setenta y el precio de las uvas y el vino, estaban por los suelos. El vino se lo vendían a la cooperativa; y no daba para mucho.
Don Mauro tenía tres hijos que le seguían en la agricultura, empezando por el mayor, Benjamín, que tenía y tiene aún, fama de ser uno de los mejores viticultores de toda la comarca.
Cuando comienzan los años ochenta, el panorama empieza a cambiar y sobre el vino se mueve más interés y mejoran los precios. Y es en 1980, cuando Mauro y sus hijos deciden salirse de la cooperativa y fundar su propia bodega, a la que llamaron Hermanos Pérez Pascuas.
Con la ayuda de un asesor externo sacan al mercado un vino que se llama Viña Pedrosa. Dos años después, en el 82, se constituye la denominación de origen Ribera del Duero, de la que esta bodega es fundadora.
Torremilanos en Aranda, Balbás en La Horra, Ismael Arroyo en Sotillo, y varias cooperativas de la zona burgalesa, que es donde está la mayor parte del viñedo, son el grupo fundador. A ellos se unen dos bodegas de la zona de Valladolid, Protos y Vega Sicilia.
José Manuel Pérez Ovejas es el tercer hijo de Benjamín y el único que está interesado por el vino. De familia humilde, entonces, estudió en la escuela del pueblo y luego consiguió una beca para estudiar el bachillerato en la Universidad Laboral de Huesca.
De Huesca se va a Sevilla, donde se hace ingeniero técnico agrícola; luego a Madrid, a la Escuela de Agrónomos, donde se especializa en viticultura y enología; y termina su licenciatura de enología en Valladolid.
A principios del 89 vuelve a casa con sus flamantes títulos. Tiene 24 años y nunca ha estado desvinculado de casa, participando en vendimias y todo tipo de trabajos agrícolas desde sus conocimientos.
Su familia: su padre y sus dos tíos, confían en él, a pesar de su bisoñez, y hace la vendimia del 89, bastante nervioso, como confiesa; pero le sale redonda. Desde ese momento y hasta el año 2018, hace 29 vendimias más, dirigiendo la enología y la gerencia.
La bodega Pérez Pascuas se convierte en una de las más prestigiosas de todo el país, y la gama de los Viña Pedrosa, son auténticos iconos de los grandes vinos españoles, aparte de tener también una proyección internacional muy relevante.
El 13 de marzo de 2019, saltó la noticia que conmocionó a todo el mundo del vino, y sobre todo de Ribera del Duero: José Manuel Pérez Ovejas se veía obligado a abandonar la firma que había dirigido y puesto por las nubes durante 30 años.
Inmediatamente empezaron a lloverle ofertas de todas partes, pero él prefirió estar tranquilo, y piensa ya en su proyecto personal, Dominio de Calogía.
Los viñedos de Dominio de Calogía en invierno.
Y en ese mismo 2019 empieza a funcionar. Se basa en 22 hectáreas propias en una finca llamada Calogía, donde levanta una bodega de diseño moderno. Está en la carretera que va de Roa de Duero a Pedrosa, unas tierras y viñedos que conoce a la perfección.
Empieza a hacer vino que se llama Dominio de Calogía by José Manuel Pérez Ovejas, y enseguida aparecen reseñas elogiosas, triunfo en todas las guías vinícolas; y el vino, que no es barato, se lo quitan de las manos.
Entre medias, Joan Juvé y su hija Meritxell, al frente de la poderosa firma catalana Juvé y Camps, consiguen convencerle para que lleve la dirección técnica, es decir la enología, de la nueva bodega que han montado en Ribera del Duero: Pagos de Anguix, donde está haciendo un trabajo memorable.
En su proyecto personal de Dominio de Calogía ha apostado por las nuevas tendencias que, manteniendo la casta y las características propias de la Ribera, que el supo perfilar desde los inicios, apuestan por la línea algo más ligera, elegante, de paso de boca potente, pero a la vez aterciopelado, y con una sensación general de frescura.
Elabora tres vinos, todos a base de tempranillo de esta zona de Ribera. Dominio de Calogía Cuvée 2022, de pequeña producción; Dominio de Calogía by José Manuel Pérez Ovejas 2023 y Dominio de Calogía Doble M 2021. Hemos catado los dos últimos, y es un espectáculo.
El Doble M 2021 con 15 meses de crianza en barrica transmite expresividad, intensidad en una nariz cargada de fruta fresca, florales, jara, regaliz; y una boca salina, con una acidez equilibrada y fresca, aterciopelada. P.V.P. 41 euros.
Dominio de Calogía Doble M 2021.
El Dominio de Calogía by José Manuel Pérez Ovejas 2023, con 13 meses de crianza, recuerda al anterior en la frescura. Está cargada de elegancia y complejidad. La nariz presenta apuntes de ciruelas negras, moras, monte bajo, muchos registros olfativos; y una boca muy sabrosa, larga, de paso agradable y sedoso. P.V.P. 80 euros.
Dominio de Calogía by José Manuel Pérez Ovejas 2023.
Se dice que el que sabe, sabe. Este hombre, en 1989, junto con otros adelantados, ponen en las alturas la nueva denominación de origen Ribera del Duero; y ahora 35 años después, encabeza la modernidad de esta nueva Ribera, que evoluciona cada vez a mejor.
