A mesa puesta en No Bar, lo nuevo de Ricard Camarena.

A mesa puesta en No Bar, lo nuevo de Ricard Camarena.

Restaurantes

Ricard Camarena estrena bar en Valencia, abierto todos los días desde el desayuno a la cena con bocatas, tapas y cremaets

Desde este sábado estará abierto sirviendo almuerzos valencianos.

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En Valencia hay rituales que no necesitan explicación. Basta con sentarse a una mesa, pedir un bocadillo contundente, una bebida fría y dejar que la conversación fluya. Ese momento es el esmorzaret, una institución local que forma parte del ADN de la ciudad.

Y es precisamente ahí donde el chef Ricard Camarena ha decidido poner el foco con su nuevo proyecto: No Bar, un espacio que acaba de empezar a latir en el barrio marítimo del Cabanyal-Canyamelar.

Aunque el establecimiento todavía no ha abierto al cien por cien, el equipo ha decidido levantar la persiana por las mañanas desde el sábado 14 de marzo, con un horario de 9:30 a 12:00 dedicado exclusivamente al almuerzo valenciano.

Es un arranque simbólico y muy calculado: marzo huele a Fallas, la ciudad vive en la calle y pocas tradiciones explican mejor el carácter valenciano que ese paréntesis a media mañana en torno a un bocadillo y un café.

NO BAR se ubica dentro del flex living Kora Lluna, en la calle Arquitecto Alfaro 44, en el distrito de Poblats Marítims, uno de los enclaves donde la cultura del esmorzaret se vive con especial intensidad.

La apertura completa llegará antes de que acabe el mes, pero el proyecto ha decidido comenzar por lo esencial: la cocina encendida desde primera hora y las mesas llenándose de bocadillos, tapas y cremaets.

La decisión responde tanto al impulso como al homenaje. Impulso por las ganas acumuladas de poner en marcha el local; homenaje a una liturgia popular profundamente valenciana.

Durante estos primeros días, el aforo estará limitado a 100 personas y no se admiten reservas, una manera de mantener el espíritu espontáneo y de barrio que define al almuerzo valenciano.

Bocadillos con sello Camarena

La propuesta gastronómica mira de frente a la tradición, pero incorpora el inconfundible sello del cocinero valenciano.

La carta de almuerzos gira alrededor de bocadillos potentes, sabrosos y con personalidad, acompañados del ritual completo: bebida, café y el inevitable gasto, ese pequeño extra que convierte el almuerzo en un pequeño acontecimiento social.

Los esmorzarets arrancan este sábado y a final de mes el resto de la propuesta.

Los esmorzarets arrancan este sábado y a final de mes el resto de la propuesta.

Entre las combinaciones que inauguran la carta aparecen propuestas como la ternera asada con salsa café de París, queso fundido y champiñones, el sándwich de pastrami ibérico con pepinillos y mostaza o el blanquet i negret con habitas y revuelto.

También forman parte de la propuesta el codillo a la cerveza negra con alcaparras y cogollos; el “matrimonio” con esgarraet y piparras encurtidas, el lomo asado a la pimienta con mojo rojo, cebolla y queso o el emperador al ajillo con queso y espinacas.

Para completar el esmorzaret como mandan los cánones valencianos, también habrá raciones pensadas para compartir: ensaladilla rusa Ricard Camarena, patatas bravas “a la carbonara”, croquetas de pollo a l’ast, anchoas, boquerones o sepia con mayonesa. Y, por supuesto, postres y cremaets para cerrar la mañana como dicta la tradición.

Cabanyal, Fallas y cultura de barrio

Camarena, uno de los cocineros más influyentes de la gastronomía valenciana contemporánea, vuelve a mirar al bar como espacio social, al producto cercano y al recetario popular reinterpretado con sensibilidad contemporánea.

La elección del Cabanyal no es casual. Este barrio histórico, con fuerte identidad marinera, es uno de los lugares donde el almuerzo se vive como un acontecimiento cotidiano.

Si todo va según lo previsto, en pocas semanas No Bar abrirá durante todo el día, del desayuno a la cena. Pero el proyecto ha decidido arrancar como se empieza cualquier jornada en Valencia: con un buen esmorzaret, un cremaet y tiempo para la charla. Una forma sencilla —y muy valenciana— de entender la hostelería.