Puede que el risotto sea de los platos que más me han pedido en casa durante los últimos 15 años, y que nunca me he atrevido a hacer. Creo que por una mezcla de desconocimiento de la receta y de respeto también, siempre he oído que hay unos pasos de obligado cumplimiento y unos ingredientes básicos que no podemos obviar, yo he consultado en esta ocasión varios blogs italianos, así que espero no salirme mucho del guión con este risotto de calabacín. Lo he simplificado al máximo en ingredientes para conseguir una receta sencilla y fácil para todos.

Ingredientes para hacer un risotto

  • Arroz, 320 g
  • Calabacín rallado, 350 g
  • Caldo vegetal, 1 litro
  • Cebolla, 80 g
  • Vino blanco, 100 g
  • Mantequilla, 50 g
  • Parmesano rallado, 70 g
  • Sal
  • Pimienta
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Albahaca fresca

01: Preparar el sofrito

El primer paso es preparar el sofrito, en esta ocasión sólo utilizaremos cebolla. Picamos la cebolla fina y la ponemos a pochar unos minutos  en una sartén grande o cazuela, con un fondo de aceite de oliva a baja temperatura, hasta que se ponga transparente.

02: Tostar el arroz

El segundo paso es tostar el arroz, subimos un poco el fuego, lo añadimos a la sartén, y lo rehogamos a fuego medio durante unos 4 minutos, sin parar de remover con una cuchara de madera.

03: Añadir el vino, el caldo y el calabacín

Cuando el arroz empiece a cambiar de color, y se ponga un poco transparente llegamos al tercer paso, que será añadir el vino, yo he utilizado un vino para cocinar con aroma de azafrán que me regalaron hace un tiempo y parece que estaba esperando a esta receta porque le queda de lujo. Dejamos evaporar el vino un par de minutos y añadimos poco a poco el caldo, o en su defecto el agua, que habremos calentado previamente, sazonamos con un poco de sal y pimienta.

Seguimos removiendo unos 5 minutos e incorporamos el calabacín rallado, mezclamos suavemente y dejamos cocer hasta que se haga el arroz, unos 15-20 minutos.

04: Mantecar con la mantequilla y el parmesano

El cuarto paso, y para mí el más importante, pues será el que le dé esa textura tan particular del risotto será una vez ya cocinado el arroz, retiramos del fuego y añadimos la mantequilla, removemos con cuidado hasta que se haya derretido completamente, y a continuación añadimos el parmesano y removemos nuevamente.

05: Servir

Servimos con unas hojitas de albahaca fresca, todo con albahaca fresca está más rico, ensaladas, salsas, pizzas.... recomiendo encarecidamente tener una planta de albahaca en casa, de hecho es la única planta que consigo que sobreviva más de un mes, no se me ha otorgado ese don...

No sé cómo he tardado tanto en preparar este plato, será que en mi casa son muy fans de la paella y del clásico arroz en blanco, para mi padre el risotto es “arroz pasado”, pues no, me temo que tengo que quitarle la razón en esta ocasión, todo es cuestión de gustos, pero en mi caso el risotto se ha ganado todos mis respetos y me ha conquistado completamente, seguiremos probando diferentes sabores y seguro que mi recetario se llenará de sabrosas recetas de risottos, pero esta receta con calabacín tan sencilla va directamente a mi libreta de las más top. 

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