Montaje.
Samantha Vallejo-Nágera, chef: "Las anchoas de lata no mejoran con limón; están más ricas con mostaza y un poco de tabasco"
¿Tienes una lata de anchoas? Entonces tienes una receta fácil, rápida y deliciosa (y quizá aún no lo sabes).
Más información: Samantha Vallejo-Nágera, chef: "Los garbanzos de bote mejoran en una sartén con un calabacín y esta mezcla de yogur y ajo".
Las anchoas en lata son uno de esos pequeños tesoros de despensa capaces de transformar un plato sencillo en algo con carácter y personalidad propia.
No ocupan mucho sitio, pero concentran mar, tiempo y oficio en un par de bocados. Son, al mismo tiempo, un producto humilde y un ingrediente casi de lujo cuando se eligen bien y se tratan con cariño.
Antes de llegar a tu plato, esas anchoas han pasado por un proceso lento: el pescado se sala y se deja madurar durante meses, hasta que la carne pierde agua, gana textura y el sabor se vuelve más profundo y redondo.
Después se limpia a mano, se retiran piel y espinas y se obtienen esos lomos firmes y brillantes que encontramos alineados en el interior de la lata. El aceite que las acompaña no es un simple relleno: protege la anchoa, la perfuma y también forma parte del sabor final del plato.
En la cocina, las anchoas aportan tres cosas fundamentales: salinidad, umami y una intensidad aromática que despierta al resto de ingredientes.
Esa mezcla hace que funcionen de maravilla en, por ejemplo, una ensalada: realzan el aliño, afinan la acidez del vinagre o del limón y dan profundidad a las verduras más neutras, como la lechuga, el tomate o las patatas. Dos o tres buenos filetes, bien repartidos, pueden cambiar por completo la sensación de un bocado que, de otro modo, sería correcto pero un poco anodino.
Además, las anchoas tienen algo casi adictivo: ese punto salino que pide otro trozo de pan, otra hoja de ensalada, otro tomate que mojar en el aliño. Por eso conviene pensar en ellas no solo como un “extra” decorativo, sino como un ingrediente central a la hora de equilibrar el plato: su potencia permite reducir la sal del aliño, jugar con hierbas frescas o añadir elementos cremosos como huevo, queso suave o aguacate para redondear el conjunto.
Ensalada César con anchoas de Samantha
La famosa chef Samantha Vallejo-Nágera conoce perfectamente todas estas virtudes de las anchoas en lata y por eso las tiene como un aliado en su cocina diaria.
Prueba de ello es su ensalada César con anchoas en conserva, una receta que ha compartido en sus redes sociales con sus miles de seguidores. Tienes todos los detalles de este plato justo abajo para poder elaborarlo en casa. Es fácil, rápido y delicioso. ¡Que aproveche!
Ingredientes
- Corazón lechuga romana pequeño, 1
- Pan integral tostado, 1 rebanadas
- Anchoas, 1 lata
- Alcaparras, un puñado
- Aceite de oliva virgen extra, un chorrito
- Yema de huevo, 1
- Mostaza, una cucharada
- Tabasco, unas gotitas al gusto
- Ralladura de 1 lima
- Parmesano rallado, al gusto
Paso 1
Corta la lechuga y lávala bien con agua para que esté tersa. Reserva.
Paso 2
Tuesta el pan en la tostadora, cuando esté tostado úntalo en aceite y córtalo en cuadraditos.
Paso 3
Después, en un bol, agrega un puñado de alcaparras y machácalas con un tenedor. Luego incorpora las anchoas, pero primero sécalas un poco con papel de cocina. Y machácalas también y mézclalas con las alcaparras.
Paso 4
Ahora haz una vinagreta con una yema de huevo, un chorrito de mostaza, aceite, tabasco, lima y parmesano rallado. Mezcla todo bien.
Paso 5
Incorpora la lechuga, el pan, las anchoas y las alcaparras a la vinagreta, remueve todo bien, y listo.
@samyspain Una ensalada César clásica, pero muy buena
♬ sonido original - Samyspain
Acompañamientos
Puedes acompañar esta ensalada con una tortilla de patatas jugosa (la grasa y el dulzor de la patata amortiguan la sal y el vinagre), huevos en casi cualquier formato (unos huevos rellenos suaves, por ejemplo), o algunas verduras asadas, como pimientos asados, calabaza o boniato al horno.
Y para beber, prueba con vinos blancos secos y con acidez marcada, espumosos secos, rosados secos y ligeros, o cervezas de trigo o lager muy fresca.