En estas fechas navideñas en las que andamos todos con tanto trajín, es de agradecer encontrar recetas muy sencillitas y rápidas de elaborar pero que a la vez sean resultonas y nos hagan quedar como unos perfectos anfitriones en las citas más señaladas.

Ingredientes

  • Confit de pato o muslo de pato confitado en lata, 2
  • Grasa de pato, la que viene en la lata
  • Manzanas reinetas, 2
  • Patatas medianas, 3
  • Azúcar moreno, 30 g
  • Ron, 30 ml
  • Mantequilla, 20 g
  • Agua
  • Aceite de girasol o aceite de oliva suave
  • Sal
  • Pimienta negra recién molida

Cómo hacer un confit de pato asado con compota de manzana y con patatas fritas en su grasa

01: Cortamos las patatas y las lavamos para quitarles el almidón

Para empezar a preparar la guarnición de este confit de pato asado, seleccionamos las patatas más regulares y rectangulares que tengamos. Pelamos las patatas, las lavamos y cortamos ligeramente cada una de sus caras para cuadrarlas. Ahora sí, cortamos las patatas en dados regulares pequeños de 2-3 cm de lado.

Colocamos los dados de patata en un bol y los cubrimos por completo de agua. Dejamos las patatas en agua unos 15 minutos, cambiando un par de veces el agua durante ese tiempo para eliminar la mayor cantidad posible de almidón de las patatas y así favorecer que estas queden bien crujientes al freírse.

Finalmente, escurrimos muy bien los dados de patata y los secamos con la ayuda de un paño limpio.

02: Preparamos la compota de manzana

Para preparar la compota de manzana que servirá de guarnición de nuestro confit de pato asado, lo primero que deberemos hacer es pelar las manzanas reineta y descorazonarlas. A continuación, cortamos las manzanas en trozos pequeños e irregulares y los introducimos en un cazo o cazuela pequeña. Añadimos el azúcar moreno, la mantequilla, el ron y una cucharada sopera de agua. Cocinamos a fuego suave durante 20 minutos aproximadamente, hasta que la manzana se cocine y quede blandita.

Trituramos la manzana para convertirla en una compota de manzana, un puré espeso y ligado con la pulpa de la manzana ligeramente caramelizada. Podéis chafar la compota de manzana con un pasapurés, con una batidora de mano o, mejor aún, con un triturador manual, que hará que la compota quede suave y cremosa manteniendo un aspecto ligeramente rústico.

03: Freímos las patatas

Para freír las patatas con las que acompañaremos el confit de pato asado vamos a aprovechar la grasa de pato que recubre el confit en la lata o el envase en en que se comercializa y cuya finalidad es conservar e hidratar el muslo mientras permanece envasado.

Retiramos con cuidado toda esa grasa de pato que recubre al confit y la fundimos lentamente en una sartén ancha. Una vez la grasa se haya vuelto líquida y si el nivel de grasa no fuera suficiente para freír adecuadamente nuestras patatas fritas en dados, completaremos añadiendo otra grasa, como puede ser manteca de cerdo o un aceite de girasol (evitaremos el aceite de oliva, cuyo pronunciado sabor enmascararía el toque diferente que le aporta a las patatas la fritura en la grasa del propio pato.

Una vez esté la grasa derretida y caliente, añadimos los dados de patata bien secos y los freímos a fuego medio durante 10-12 minutos, prestando atención a la sartén y removiendo las patatas fritas a cada poco. Terminamos de freír las patatas durante unos minutos a fuego medio-fuerte, hasta que los cubos de patata queden bien doraditos, tiernos y cremosos en el interior pero muy crujientes por fuera.

Retiramos el exceso de grasa de las patatas fritas con la ayuda de un papel de cocina y las salpimentamos.

04: Asamos los confit de pato hasta que la piel quede crujiente

Colocamos los confit de pato ya sin la grasa que los recubría sobre una bandeja de horno o, mejor aún, sobre una rejilla posada sobre otra bandeja, de modo que la grasa que vaya soltando el confit de pato al asarse vaya a parar a la bandeja y esta no entre en contacto con el muslo de pato y así este se tueste mejor por todo su contorno.

Introducimos los confit de pato en un horno previamente precalentado a 220 ºC y con el grill encendido, de modo que la acción del horno se concentre en tostar lo mejor posible la piel del confit de pato.

Tras aproximadamente 15 minutos, nuestros confit de pato asados tendrán un color dorado espectacular y la piel estará increíblemente crujiente.

05: Servimos el confit de pato asado con compota de manzana y con patatas fritas en su grasa

Servimos el confit de pato asado acompañándolo de la compota casera de manzanas reineta y de las patatas fritas en la propia grasa del pato.

Resultado final

El confit de pato asado consigue con una facilidad pasmosa lo que toda carne asada debería perseguir: una superficie crujiente con una piel churruscante y con un sabor tremendo y un interior que contiene una carne melosa y muy tierna que hará las delicias de los paladares más exigentes.

Como seguro ya sabréis, una opción muy interesante para acompañar este tipo de carnes con un elevado porcentaje graso, especialmente cuando se trata de un asado, es guarnecer este tipo de preparaciones con elementos ácidos que le aporten un contrapunto muy interesante a piezas tan contundentes. En este caso, la acidez justa de la compota de manzanas reineta le viene como anillo al dedo a nuestro confit de pato asado, aportando un contraste de sabores delicioso.

Por último, hemos preparado unas patatas fritas diferentes, con la intensidad del sabor que les aporta la grasa de pato y con un acabado perfecto, doradito y muy crujiente.

Os invito a probar este confit de pato asado con compota de manzana y patatas fritas en su grasa, una receta al alcance del más torpe e impaciente que aún así termina siendo siempre un éxito asegurado.