Casi prima de la salsa romesco, muy popular en el noreste de España, la muhammara es una crema o pasta para untar (que también podría convertirse en una salsa) que no puede faltar en el centro de la mesa cuando se ofrece un plato de mezze, que no es más que un compendio de aperitivos populares. Este paté de pimientos asados se sirve normalmente acompañado de pan de pita. También se puede usar para rellenar sándwiches o para dar un toque especial a asados: untar pollo, pescado, cerdo o ternera con esta pasta y hornear les da un toque fabuloso.

La palabra muhammara proviene del vocablo árabe ahmar que significa, literalmente, rojo. Este paté rojo es originario de la ciudad siria de Aleppo y entre sus ingredientes no pueden faltar unos buenos pimientos rojos asados, aceite de oliva virgen extra, pan rallado para darle textura, melaza de granada que le otorgará dulzor con cierta acidez (se puede sustituir por miel y unas gotas de zumo de limón), pimienta de Aleppo (unos copos de chile), zumaque, ajo, sal y nueces. Por supuesto, cada uno tiene que darle el toque de las especias que más le guste. 

Un típico plato de aperitivo en Medio Oriente podría ser un bol de muhammara, otro de baba ganoush, otro de hummus y también alguna ensalada como el tabbouleh, el fattoush o la ensalada de garbanzos. Lo bueno de este paté es que se puede guardar en la nevera y se conserva perfectamente bien hasta casi una semana. 

Si no se quisieran asar pimientos frescos, este untable se puede preparar también con los típicos pimientos de piquillo en conserva; cuanto mejores los pimientos, más rico el paté resultante. Lo recomendable es tostar esos pimientos ligeramente en una sartén antes de triturar toda la mezcla. Así conseguiríamos ese ligero sabor ahumado de los pimientos asados.

Receta de muhammara siria

Ingredientes

  • Pimientos rojos grandes, 4 ud
  • Aceite de oliva virgen extra, 4 cucharadas
  • Nueces peladas, 1 puñado
  • Diente de ajo, 1 ud
  • Pasta de tomate, 2 cucharadas
  • Pan rallado, 80 g
  • Melaza de granada, 2 cucharadas
  • Pimienta de Alepo, 1 cucharadita
  • Azúcar, 1 cucharadita
  • Zumaque, 1 cucharadita
  • Sal, c/s
  • Picante, al gusto

Paso 1

Asar los pimientos

Paso 2

Pelar y retirar la carne

Paso 3

Triturar todo muy bien

Paso 4

Servir con aceite de oliva por encima

Paso 1

Precalentar el horno a 220 ºC. Lavar los pimientos y disponerlos en una bandeja de horno, untarlos ligeramente con un poco de aceite de oliva e introducir en el horno unos 30 minutos hasta que estén bien dorados. Darles la vuelta de vez en cuando. 

Paso 2

Una vez que los pimientos estén asados, tapar la bandeja con papel de aluminio y dejar que se enfríen completamente. Esto hará que se guarde el calor y se ablanden mucho los pimientos y suelten sus jugos, conservando el sabor ahumado del asado.

Paso 3

Una vez fríos, quitar los pedúnculos, pelar y retirar las semillas del interior guardando simplemente la carne de los pimientos. Reservar también el jugo que hayan soltado.

Paso 4

Ahora, en un vaso batidor o en una trituradora combinar los pimientos asados con tres cucharadas de aceite de oliva virgen extra, las nueces, la pasta de tomate, el pan rallado y la melaza de granada o la miel con las gotas de limón. Añadir también la pimienta de Aleppo o los copos de chile, el azúcar, el zumaque, la sal y el picante que se desee. Triturar todo muy bien hasta conseguir una pasta cremosa. Si está demasiado densa se puede agregar un poco del jugo de la cocción de los pimientos. Poner, por último, a punto de sal.

Paso 5

Es importante servir este paté de pimientos a temperatura ambiente. Terminar por encima con un poco de aceite de oliva virgen extra antes de servir. Se puede agregar también unas hojas de perejil y unas nueces troceadas.