La chef Roberta Cipri y unos espaguetis aglio e oglio iStock
Roberta, cocinera: "Los espaguetis más fáciles y ricos no llevan tomate ni carne, sino 1 lata de anchoas, ajo y perejil"
Una receta fácil y rápida para cuando tienes mucha hambre y pocas ganas de cocinar.
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- Total: 15 min
- Comensales:2
Un paquete de espaguetis, una cabeza de ajos, una botella de aceite, una lata de pimentón...
Para muchos, esa lista se parece mucho a nuestra primera despensa propia, la del piso compartido de estudiantes, donde la nevera era territorio común y cocer pasta con tomate de bote nos hacía sentirnos cocineros.
En aquella edad compartir piso era sinónimo de libertad, porque te habías ido de casa de tus padres y eso significaba que podías decidir qué y cuándo comer, aunque las opciones fueran pocas y casi siempre las misma.
Y en esos menús de supervivencia, un plato de pasta con cuatro cosas nos salvó más comidas y más noches de exámenes de las que nadie está dispuesto a reconocer.
Con los años, compartir piso pesa mucho, ya no es libertad, pero siguen llegando días de mucha hambre y pocas ganas de cocinar en los que los espaguetis siguen siendo fieles aliados, como esta receta de la chef Roberta Cipri.
La cocinera, nacida en Roma en 1974, trabajó durante años como chef profesional en su ciudad natal, según contaba el medio costarricense Teletica en noviembre de 2025.
Unas vacaciones en Costa Rica con su marido y sus dos hijos le cambiaron los planes hasta el punto de vender todo lo que tenía en Italia e instalarse en el país centroamericano.
Allí fundó Aroma Roma, su restaurante de cocina italiana en San José, y en su perfil de Instagram, @chefrobertaofficial, comparte recetas tradicionales italianas y anécdotas de su vida al otro lado del Atlántico.
Aceite picante: el toque personal
Entre los ingredientes de esta sencilla receta de pasta, Roberta incluye un poco de aceite picante que ella misma prepara. No da su receta, pero eso nos deja espacio para experimentar.
Si hablamos de aceites picantes, el más famoso es chino. Lao Gan Ma , la marca que la empresaria Tao Huabi lanzó en 1997 en la provincia china de Guizhou, hizo que el mundo entero cayese rendido a los pies del chili crisp, un aceite con guindilla, ajo y cebolla fritos que aparte del picante aporta una textura crujiente.
En Italia, el equivalente es el aceite al peperoncino, muy ligado a la región de Calabria, y suele utilizarse como toque final en pizzas, legumbres o pasta.
Hacer un aceite picante casero al estilo italiano es muy sencillo. Basta con calentar a fuego muy suave un vaso de aceite de oliva virgen extra con dos o tres guindillas secas troceadas sin que llegue a humear, solo para que se infusiones durante unos diez minutos. Luego se deja enfriar, se cuela y se pasa a un tarro de cristal.
Receta de espaguetis con anchoas, ajo y queso
Ingredientes
- Espaguetis, 200 g
- Anchoas en aceite, 1 lata pequeña
- Ajo, 3 dientes
- Aceite de oliva virgen extra, 4 cucharadas
- Aceite picante, 1 cucharadita
- Guindilla seca en escamas, 1 pizca
- Pecorino rallado, 30 g
- Perejil fresco, 1 puñado
- Sal gruesa, para el agua de cocción
Paso 1
Pelamos los ajos y los trituramos. También podemos rallarlos o aplastarlos con un prensador de ajos.
Paso 2
Ponemos a hervir abundante agua con sal en una olla grande con unos 10 gramos de sal por cada litro de agua.
Paso 3
En una sartén amplia, echamos el aceite de oliva, el aceite picante, la guindilla, las anchoas escurridas y el ajo. Sofreímos todo junto a fuego bajo.
Paso 4
Cuando el agua rompa a hervir, añadimos los espaguetis.
Paso 5
Cuando el ajo está dorado, agregamos un poco de agua de cocción a la sartén y removemos hasta que las anchoas se deshagan.
Paso 6
A mitad del tiempo de cocción que indique el fabricante de la pasta, pasamos los espaguetis a la sartén y terminamos de cocinarlos. Si hace falta, añadimos más agua de cocción.
Paso 7
Cuando falte un minuto, incorporamos parte del pecorino y removemos.
Paso 8
Fuera del fuego, mantecamos la pasta con el resto del pecorino, espolvoreamos el perejil picado y servimos.
De la spaghettata de medianoche a la anchoa del Cantábrico
Los espaguetis con ajo, aceite y guindilla son un clásico de la cocina de las casas italianas y protagonistas habituales de la spaghettata di mezzanotte, la pasta improvisada que se cocina de madrugada para reponer fuerzas después de una noche de fiesta.
Las anchoas, también presentes en esta receta, son el punto de unión entre Italia y el Cantábrico.
Hasta finales del siglo XIX, en el Cantábrico a la anchoa se la consideraba un pescado muy perecedero y difícil de vender que, con frecuencia, se devolvía al mar o se vendía como abono para el campo.
Así lo documenta Luis Javier Escudero Domínguez en Acciughe salate alla vera carne, su estudio sobre los salazoneros italianos publicado por la Universidad de Cantabria.
La primera instalación italiana en España es de 1886, cuando el Ayuntamiento de Bermeo otorgó la licencia a la firma genovesa Angelo Parodi fu Bartolomeo.
Tras ella llegaron otros salazoneros, en su mayoría sicilianos, que enseñaron al pueblo de Santoña la técnica de salazón y soba de la anchoa. Ese proceso aprendido en España hace más de un siglo es el mismo que se sigue en la actualidad.
Según el libro La alimentación española, publicado por el Ministerio de Agricultura con la Fundación Española de la Nutrición, los boquerones se descabezan, se evisceran y maduran en capas de sal y bajo peso entre tres y siete meses, antes de limpiarlos y envasarlos en aceite.