Rosa Arnau en un montaje de El Español

Rosa Arnau en un montaje de El Español MarioGuti iStock

Recetas

Rosa, cocinera: "La cena más elegante del verano no necesita fuego, solo 1 lata de espárragos, 1/2 manzana y 2 huevos"

Con muy pocos ingredientes y en cinco minutos de reloj se puede hacer una cena saciante y muy vistosa.

Más información: Marta Verona, chef: "Los espárragos de bote no mejoran con mayonesa; usa 1 huevo duro, 4 anchoas y 1/2 diente de ajo"

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Si tienes huevos duros en la nevera, tienes la cena hecha, o casi. Con eso no hace falta encender el fuego, ni esperar a que hierva nada, ni ensuciar una sola sartén.

En menos de cinco minutos, y con lo que suele haber en cualquier despensa, sale un plato que se come frío, sienta de maravilla cuando aprieta el calor y hasta te resuelve una cena de picoteo elegante.

La propuesta es Rosa Arnau, la cocinera tras el perfil @me_gusta_comer_sano, en Instagram. Especialista en batch cooking y en cocina sana sin complicaciones, lleva años demostrando que comer bien no exige pasarse la vida entre cacharros.

El bote de espárragos que salva la cena

El secreto de esta crema está en la despensa, concretamente en un bote (o lata) de espárragos. Ese es el ingrediente que se salta el paso más largo de cualquier crema de verduras, el de ponerlas a cocer.

El espárrago blanco es, en realidad, el mismo que el verde, pero cultivado bajo tierra, sin que le dé la luz, por eso no genera clorofila y conserva ese tono marfil y ese sabor suave y ligeramente amargo.

En España, el de referencia es el Espárrago de Navarra, amparado por una Indicación Geográfica Protegida, aunque también se cultiva en La Rioja y Aragón. En el mercado también se pueden encontrar otros más económicos y de calidad aceptable que proceden de China y Perú.

Y para esta receta no hacen falta los de calibre extra ni la lata más cara, porque los vamos a triturar. El truco consiste en guardar todo el líquido que viene en el bote -el líquido de gobierno- porque nos va a permitir ajustar la textura a nuestro gusto.

El truco para no tener que esperar a que se enfríe

La gracia de esta crema es tomarla fría, pero no hay que esperar horas a que baje de temperatura en la nevera. Rosa Arnau ofrece dos atajos según lo previsor que seas.

El primero, para organizados: guardar el bote de espárragos en el frigorífico el día anterior, de manera que todos los ingredientes partan ya de frío.

El segundo, para impacientes y olvidadizos con una batidora potente: añadir un cubito de hielo al vaso de la batidora antes de triturar.

Ingredientes

Para la crema

  • Espárragos blancos en conserva, 1 bote
  • Huevos cocidos, 2 ud
  • Manzana con piel bien lavada, ½ ud
  • Aguacate, ¼ ud
  • Pimienta negra, al gusto
  • Aceite de oliva virgen extra, 1 chorro
  • Líquido del bote de espárragos, al gusto

Para el topping

  • Jamón serrano en taquitos, cantidad necesaria
  • Huevo cocido picado, 1 ud
  • Aceite de oliva virgen extra, un hilo

Paso 1

Escurrimos el bote de espárragos y reservamos el líquido en un vaso aparte, para regular después la textura.

Paso 2

Ponemos en el vaso de la batidora los espárragos, los huevos cocidos pelados, la media manzana con piel bien lavada y troceada, el cuarto de aguacate, un poco de pimienta y un chorro de aceite de oliva virgen extra.

Paso 3

Trituramos a máxima potencia hasta obtener una crema fina y homogénea. Si la queremos más ligera, incorporaremos poco a poco el líquido reservado hasta dar con el punto que nos guste.

Paso 4

Servimos en cuencos individuales o en vasitos de aperitivo y coronamos con los taquitos de jamón, el huevo picado y un hilo de aceite de oliva.

Una crema completa y refrescante

Tendemos a pensar que lo que se cocina rápido es poco nutritivo o poco recomendable, pero no es el caso de esta crema.

El huevo aporta proteína de alto valor biológico, con todos los aminoácidos esenciales, por eso esta crema, pese a ser ligera, resulta saciante.

El aguacate y el aceite de oliva virgen extra suman grasas saludables, y la manzana, además de ese punto dulce y ácido que redondea el conjunto, aporta fibra al mantener la piel.

Y si te aficionas a las sopas frías…

Esta crema de espárragos es solo un ejemplo de esos platos de cuchara que se toman fríos y que en verano se agradecen más que ninguno.

La vichyssoise, la clásica crema fría de puerro y patata de raíz francoamericana, es un clásico entre los clásicos.

El ajoblanco extremeño, con pepino y yogur, y el salmorejo cordobés, más denso que el gazpacho por el pan que lleva, son otras opciones para tener siempre a mano cuando aprieta el calor.

Y todas comparten la misma ventaja, pues se pueden preparar de un día para otro y saben mejor cuantas más horas pasan en la nevera.