Loli Domínguez en un montaje de El Español

Loli Domínguez en un montaje de El Español kajakiki / E. E. iStock

Recetas

Loli, cocinera: "La tarta de queso más rica del verano no necesita horno; se hace con 220 g de galletas y 60 g de azúcar"

Las tartas de queso sin horno son la solución más fácil para cuando te invitan a cenar y quieres llevar algo de postre.

Más información: Los chefs vascos coinciden: "La tarta de queso más rica no se hace solo con Philadelphia, lleva nata y queso azul"

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Con la llegada del calor y las vacaciones parece que aumentan las ganas de socializar. Se multiplican las cenas informales, las comidas al aire libre, las quedadas de última hora con amigos...

Todo el mundo sabe que un buen postre es la mejor forma de redondear el menú, ese momento dulce que se disfruta cuando ya se ha recogido la mesa. Pero el calor no debería condenarnos a terminar siempre la comida con una macedonia de frutas o un helado comprado en el supermercado.

Loli Domínguez, cocinera y creadora de contenido en YouTube, propone una alternativa que no necesita horno, se hace con ingredientes sencillos y tiene las garantías que ofrecen las siempre agradecidas tartas de queso. Resumiendo, la receta de hoy es el postre perfecto para el verano.

Ni horno ni gelatina, la tarta de queso que cuaja sola

La clave de esta receta está en el relleno. En lugar de recurrir a la gelatina o a la leche condensada o la cuajada, que son los ingredientes habituales que se usan para dar textura a las tartas de queso sin horno, Loli utiliza chocolate blanco que, además, aporta dulzor al relleno.

El chocolate blanco, al enfriarse en la nevera, se solidifica y da cuerpo a la mezcla, mientras que la nata montada aporta ligereza al conjunto. La clave está en que el chocolate fundido se incorpore ya atemperado y con movimientos envolventes, para que no baje el volumen de la nata al mezclarlo todo.

Los consejos de Loli para que sea un éxito

La base se hace triturando galletas María hojaldrada y galletas Lotus hasta reducirlas a polvo, mezclándolas con mantequilla derretida y frutos secos troceados, a los que conviene no reducir a polvo para que tengamos un contraste de texturas.

Loli recomienda un molde desmontable, aunque sea de silicona, de unos 23 centímetros de diámetro y al menos 8 centímetros de alto, y prensar bien la mezcla para que la base quede lisa y compacta antes de meterla en la nevera.

Para la decoración final de la tarta, la cocinera utiliza una cobertura de ganache de chocolate blanco y una mezcla de galleta molida con frutos secos. Ahora bien, si la tarta se va a hacer con antelación, lo mejor será poner la galleta y los frutos secos en el momento de servir para evitar que se reblandezcan con la humedad de la nevera.

También quedaría deliciosa si, en vez de la ganache, cubrimos la tarta ya fría con una capa de mermelada o algunas frutas frescas a modo de decoración. Será una versión más ligera, pero igualmente riquísima.

La receta más fácil de tarta de queso sin horno

Para la base, necesitamos: 220 g de galletas María hojaldrada y galletas Lotus, 100 g de mantequilla sin sal, 50 g de frutos secos tostados sin sal y un poco de mantequilla para untar el molde.

Para el relleno, necesitamos: 550 g de queso crema a temperatura ambiente, 250 g de chocolate blanco en gotas o trocitos, 400 ml de nata para montar bien fría, 60 g de azúcar glas y media cucharada de esencia o extracto de vainilla.

Para la ganache, necesitamos: 150 g de chocolate blanco especial para postres y 100 ml de nata para montar.

Empezamos triturando las galletas hasta convertirlas en polvo. Troceamos los frutos secos dejando algún trocito entero. Derretimos la mantequilla y la mezclamos con las galletas trituradas hasta obtener una masa arenosa. Añadimos los frutos secos troceados e integramos.

Untamos el molde desmontable con un poco de mantequilla, volcamos la mezcla y la prensamos bien presionando con un vaso o el dorso de una cuchara hasta dejar una base lisa. Reservamos en la nevera.

Derretimos el chocolate blanco en el microondas, en tandas de 10 segundos con la función de descongelar, o al baño maría, y dejamos que se atempere. Debemos tener cuidado porque el chocolate blanco se quema con mucha facilidad.

Montamos la nata bien fría con ayuda de varillas eléctricas hasta que quede firme y reservamos. Batimos el queso crema a velocidad baja hasta que quede cremoso. Añadimos la vainilla y el azúcar glas y seguimos batiendo hasta que se integre todo.

Incorporamos el chocolate blanco ya templado a la nata montada poco a poco, con movimientos envolventes, para que no pierda volumen. Sacamos la base de la nevera, vertemos el relleno y alisamos la superficie. Tapamos y refrigeramos un mínimo de tres horas.

Calentamos la nata de la ganache hasta que hierva y la vertemos sobre el chocolate blanco troceado. Dejamos reposar un minuto, mezclamos hasta que quede lisa y dejamos templar cinco minutos.

Vertemos la ganache sobre la tarta ya cuajada y movemos el molde para repartirla de manera uniforme. Decoramos al gusto con galleta molida y frutos secos y refrigeramos de nuevo unas dos horas.

Por último, desmoldamos con cuidado pasando un cuchillo por el borde y alisamos el contorno antes de servir.

Otros postres fáciles para el verano

Si la macedonia no es la única opción, esta tarta de queso tampoco es la única alternativa, porque el verano da para más opciones que tampoco necesitan horno.

  • Tarta fría de galletas y chocolate. Alternamos capas de galletas ligeramente mojadas en leche con una ganache de chocolate. Se monta en un molde, se alisa la superficie y se deja en la nevera varias horas hasta que esté firme; se puede decorar con cacao, virutas de chocolate o frutos secos. Es como la tarta de la abuela en versión exprés.
  • Vasitos de yogur con galleta y mermelada. Trituramos galletas y las colocamos en el fondo de vasos pequeños. Añadimos una capa de yogur griego mezclado con miel o azúcar, y terminamos con mermelada, compota fría o frutos rojos.
  • Mousse rápida de limón. Batimos leche condensada con yogur natural o nata y zumo de limón hasta obtener una crema espesa y suave. Repartimos la mezcla en vasitos y dejamos en la nevera al menos un par de horas.
  • Tiramisú fácil sin huevo. Preparamos una crema mezclando mascarpone con nata montada y azúcar. Mojamos bizcochos de soletilla en café frío y alternamos capas de bizcocho y crema en una fuente o en vasos. Dejamos enfriar varias horas y espolvoreamos cacao justo antes de servir.
  • Polos cremosos de yogur. Mezclamos yogur con miel, vainilla o crema de cacahuete, ponemos la mezcla en moldes para polos y congelamos hasta que esté firme. Se pueden añadir trocitos de chocolate, galleta triturada o frutos rojos enteros para dar textura.