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Recetas

Jordi Cruz (47 años), chef: "La mayonesa más ligera se hace con agua; usa 2 huevos cocidos, 40 ml de aceite y gotas de limón"

Una receta de un chef Michelin para conseguir una mahonesa baja en grasa.

Más información: Jordi Cruz (47), chef: "Las patatas fritas más crujientes no necesitan casi aceite; la clave está en hacer estos tres pasos".

Adriana Calvo
Publicada

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Pocas salsas son tan universales, desatan tantas pasiones (y odios) y son, a la vez, el terror de los cocineros novatos. La mayonesa (o mahonesa) es la reina indiscutible de las salsas frías. Es capaz de elevar un simple sándwich a la categoría de manjar (o de arruinar una ensaladilla rusa si no se calcula bien).

Como casi todas las cosas importantes de la vida, su origen está envuelto en mitos y disputas históricas. La teoría más aceptada nos lleva al año 1756, en la isla de Menorca (España). Las tropas francesas, comandadas por el Duque de Richelieu, asediaron y tomaron la ciudad de Mahón. Para celebrar la victoria, el cocinero del duque intentó preparar una salsa de banquete con crema y huevo.

Al no encontrar crema, recurrió al ingenio local: mezcló aceite de oliva y huevo. El resultado fascinó al duque, que se la llevó a Versalles bautizada como mahonesa (de Mahón). Con el tiempo, los franceses afrancesaron el término a mayonnaise.

Más allá de la mayonesa clásica, hay multitud de versiones y derivados, como la salsa Tártara (con pepinillos, alcaparras, cebolla tierna y huevo duro); la salsa Rosa o Cóctel (con kétchup, un chorrito de zumo de naranja y, a veces, unas gotas de brandy o whisky); también la salsa Remolada o Rémoulade (con mostaza de Dijon, pepinillos, alcaparras y hierbas como el estragón o el perejil) o la salsa Andaluza (mayonesa mezclada con pasta de tomate concentrada y pimientos rojos asados muy picados).

Asimismo, existen alternativas sin huevo para quienes no puedan consumirlo, como la Lactonesa, donde se sustituye el huevo por leche entera, o la Veganesa, la versión 100% vegetal, que se puede elaborar usando bebida de soja o aquafaba (el caldo espeso de los botes de garbanzos), que imita la textura de la clara de huevo a la perfección.

Mayonesa ligera de Jordi Cruz

Por su parte, el famoso chef Jordi Cruz también ha creado su propia versión de esta receta tan querida. Una versión más "ligera en grasa, rica en proteína y muy versátil", perfecta para quienes necesitan cuidar su línea. Tenéis todos los detalles de esta salsa justo a continuación.

Ingredientes

  • Huevos cocidos, 2
  • Aceite de oliva, 35-40 ml
  • Agua, 75 ml
  • Sal, 3 g
  • Vinagre suave o limón, unas gotas
  • Mostaza tipo Dijon (opcional, para más sabor)

Paso 1

Tritura los huevos cocidos con el aceite, el agua, la sal y el vinagre o el limón hasta obtener una crema suave.

Paso 2

Por último, si quieres, incorpora la mostaza para dar más profundidad de sabor y vuelve a triturar.

Además, el cocinero explica que si queremos darle otro toque a la receta, a esta base se le puede añadir aguacate, unas gotas más de limón y cilantro u otras hierbas al gusto, lo que dará como resultado una salsa más cremosa y aromática. De esta forma, podemos tener "dos salsas en una", como él mismo dice.

Asimismo, asegura que son "perfectas para sándwiches, burgers o cualquier plato al que quieras darle un extra sin cargarlo de grasa".

No obstante, si esta opción no te convence, os dejamos por aquí la receta casera tradicional de mayonesa fácil y rápida, y con un truco para que no se corte nunca.