Santiago Segura, actor, en un montaje

Santiago Segura, actor, en un montaje E.E.

Recetas

Santiago Segura, actor: "Mis torrijas favoritas no llevan pan ni leche; se hacen con horchata de Valencia y brioche"

El director de Torrente, presidente, que ha arrasado en taquilla con casi 900.000 espectadores en su primer fin de semana, desvela cómo se hacen sus torrijas favoritas.

Más información: Martín Berasategui, chef: "Las torrijas más cremosas no se fríen, se pasan por la plancha con un poco de mantequilla"

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Santiago Segura hace mucho tiempo que no necesita presentación en el cine español. Estos días vuelve a ser noticia porque el pasado viernes 13 de marzo se estrenó Torrente, presidente, la sexta entrega de la saga del detective más bruto y políticamente incorrecto de nuestro cine.

El resultado ha sido histórico: casi 900.000 espectadores acudieron a las salas durante el primer fin de semana, una cifra que convierte la película en el cuarto mejor estreno español de todos los tiempos.

El propio Segura celebraba el dato en sus redes sociales con su habitual sentido del humor: "Me despierto con la noticia de que este fin de semana 900.000 "votantes" han apoyado a Torrente presidente".

Pero lo que muchos no saben es que este actor, director y guionista madrileño tiene también una faceta gastronómica que dejó entrever durante su participación en la tercera edición de MasterChef Celebrity, en 2018, donde llegó a las puertas de la semifinal y se ganó el respeto del jurado por su disciplina entre fogones.

Fue precisamente en una desenfadada entrevista para el canal de YouTube La Cocina de Metichara donde el cineasta desveló una de sus debilidades culinarias más curiosas: unas torrijas que no llevan ni leche ni pan del día anterior.

Las torrijas de Santiago Segura

"Las torrijas tradicionales, pero en vez de leche con horchata. Si es una buena horchata, es espectacular", declaraba el actor en la entrevista.

Además, en vez de pan de barra o pan de torrija convencional, el actor apuesta por un buen pan brioche, más esponjoso y con mayor contenido en mantequilla y huevo, lo que permite que absorba una gran cantidad de líquido.

"Lo tienes que empapichar en horchata, y luego la receta tradicional", resumía el actor. El resultado es una torrija con un perfil aromático diferente, más dulce y con matices que recuerdan a la repostería levantina.

Ingredientes

  • Pan brioche, 8 rebanadas gruesas (unos 3 cm)
  • Horchata de chufa natural, 750 ml
  • Huevos, 3 ud
  • Azúcar, 4 cucharadas (o menos, dependiendo de lo dulce que sea la horchata)
  • Canela en rama, 1 palito
  • Piel de limón, 1 tira
  • Canela molida, para espolvorear
  • Aceite de oliva suave para freír, cantidad suficiente

Paso 1

Calentamos la horchata en un cazo a fuego suave junto con la rama de canela, la piel de limón y dos cucharadas de azúcar. Removemos hasta que se disuelva el azúcar y retiramos del fuego antes de que hierva. Dejamos que se temple.

Paso 2

Retiramos la canela y la piel de limón de la horchata y vertemos el líquido en un plato hondo. Sumergimos las rebanadas de brioche durante unos 30 segundos por cada lado, sin presionar, para que se empapen bien, pero sin deshacerse.

Paso 3

Batimos los huevos en otro plato hondo. Pasamos cada rebanada empapada por el huevo batido, asegurándonos de que quede bien cubierta.

Paso 4

Calentamos abundante aceite de oliva suave en una sartén amplia a fuego medio. Freímos las torrijas por ambos lados hasta que estén doradas, unos 2 minutos por cada lado.

Paso 5

Retiramos las torrijas sobre una rejilla para eliminar el exceso de aceite y, antes de que se enfríen, las pasamos por una mezcla de azúcar y canela molida.

Paso 6

Podemos servir las torrijas templadas o frías.

Maridajes con acento valenciano

Si estas torrijas ya rinden homenaje a la Comunidad Valenciana a través de la horchata, tiene todo el sentido completar la experiencia con bebidas de la misma tierra.

La mistela, ese vino dulce natural elaborado con uva moscatel que se produce en la zona de la Marina Alta y la Vall d'Albaida, es un acompañamiento excelente.

Para quienes busquen algo más sofisticado, el fondillón de Alicante es una opción excepcional.

Se trata de uno de los vinos más antiguos de Europa, un tinto rancio elaborado con uva monastrell que envejece durante un mínimo de diez años en toneles de roble. Sus aromas a frutos secos, caramelo y especias crean un maridaje redondo con la torrija de brioche.

Y si se prefiere una opción sin alcohol, la respuesta más obvia es también la más acertada: un buen vaso de horchata fresquita. Al fin y al cabo, si la torrija ya sabe a Valencia, ¿por qué no brindar con el mismo ingrediente que la hace especial?

Qué es la horchata y qué representa para Valencia

La horchata de chufa es una bebida vegetal elaborada a partir de la chufa (Cyperus esculentus), un tubérculo que se cultiva principalmente en la comarca de l'Horta Nord, en Valencia.

Su denominación de origen protegida, Chufa de Valencia, garantiza que el producto procede de esta zona concreta del Levante español, donde la tradición del cultivo se remonta a la época de la dominación árabe de la península ibérica, hace más de mil años.

Para los valencianos, la horchata es mucho más que una bebida refrescante de verano. Es un símbolo cultural, un producto identitario que se sirve en las históricas horchaterías de la ciudad y que forma parte del paisaje gastronómico cotidiano.

La más famosa de todas, la Horchatería de Santa Catalina, lleva abierta desde 1836. Tradicionalmente se toma bien fría y acompañada de fartons, unos dulces típicos que se mojan en ella.

Nutricionalmente, la horchata es rica en ácido oleico, minerales como el fósforo y el magnesio, y no contiene lactosa ni gluten, lo que la convierte en una alternativa apta para personas con intolerancias.