Montaje.
Carlos Gómez, cocinero: "Para unos garbanzos de bote más ricos usa un poco de zanahoria y esta salsa de yogur y limón"
Una forma fácil de transformar este alimento en un plato mucho más delicioso.
Más información: Samantha Vallejo-Nágera, chef: "Los garbanzos de bote mejoran en una sartén con un calabacín y esta mezcla de yogur y ajo".
- Total: 15 min
- Comensales: 1-2
Los garbanzos de bote han dejado de ser un simple salvavidas de despensa para convertirse en un ingrediente de pleno derecho en la cocina contemporánea, capaz de enlazar tradición, salud y creatividad gastronómica.
En la gastronomía española el garbanzo está en el ADN de platos icónicos como el cocido, los potajes de cuaresma o los guisos marineros con legumbres, y el formato en conserva ha permitido que esa cocina de cuchara salte al día a día sin necesidad de remojos ni cocciones largas.
El tarro acorta tiempos, pero no renuncia al imaginario del plato humeante de toda la vida: muchos guisos actuales de garbanzos con marisco o con verduras nacen ya directamente de un bote bien escurrido.
Esa continuidad es clave: más que un atajo, el garbanzo de bote es una herramienta para que la cocina tradicional siga viva en hogares donde el tiempo es el principal ingrediente que falta.
El principal papel culinario de los garbanzos en conserva hoy es actuar como base neutra, lista para impregnarse de sabor en cuestión de minutos. Permiten montar cenas completas en menos de un cuarto de hora: desde ensaladas templadas con verduras salteadas hasta salteados con setas, especias y un toque de cítrico.
Su textura cremosa por dentro y ligeramente firme por fuera funciona igual de bien en platos de cuchara que en propuestas más ligeras, frías o templadas.
Además, el hecho de que vengan ya cocidos favorece usos que con el garbanzo seco no eran tan habituales: se incorporan al final de woks, se tuestan para snacks crujientes o se trituran en cremas y hummus exprés para el picoteo.
Ensalada de garbanzos de bote
Como decíamos, los garbanzos de bote también encajan perfectamente en platos fríos como ensaladas. Así lo demuestra el cocinero Carlos Gómez, conocido en redes como @charlito_cooks, que ha compartido con sus miles de seguidores una receta de ensalada de repollo, lombarda y garbanzos.
"Sencillo, fresco y rico", asegura. Así, en menos de 15 minutos puedes tener un plato sano y delicioso. Todos los ingredientes de la receta y el paso a paso de la elaboración, justo abajo.
Ingredientes
- Garbanzos de bote cocidos y escurridos, 400 g
- Lombarda, 1/2
- Repollo, 1/2
- Zanahoria grande, 1
- Manzanas, 2
- Nueces, un puñado
- Queso de oveja, al gusto
Para la salsa
- Yogur natural de cabra, 2
- AOVE, un chorrito
- Limón, 1
- Diente de ajo, 1
- Eneldo, al gusto
- Sal y pmienta negra, al gusto
Paso 1
En un bol, echa la lombarda, el repollo y la zanahoria bien picados en láminas. Añade también los garbanzos. Reserva.
Paso 2
Prepara el aliño añadiendo en otro bol los yogures, un chorro de aceite, la piel de un limón y su zumo, un diente de ajo rallado, un poco de eneldo y sal y pimienta al gusto.
Paso 3
Echa el aliño a los garbanzos y remueve bien. Para terminar, añade por encima trozos de manzana, nueces y lascas de queso de cabra. Y listo.
@charlito_cooks Ensalada de repollo, lombarda y garbanzos. Sencillo, fresco y rico.
♬ sonido original - Charlito Cooks
En definitiva, para la restauración informal y la cocina doméstica, un simple bote de garbanzos cocidos encaja en la lógica de la mise en place permanente: un ingrediente versátil, estable, barato, que puede, según cómo se trate, viajar del bar de menú del día a la barra creativa de un gastrobar.