El nuevo obrador de Jon Cake en Poblenou.
Los desayunos calientes de Jon Cake llegan a Poblenou: un nuevo templo de la tarta de queso y el brioche en Barcelona
La tarta de queso con nombre propio estrena nuevo templo donde homenajear la comida más importante del día.
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La fiebre por la tarta de queso no parece remitir y eso es algo que en el universo de Jon Cake dan buena cuenta. El obrador liderado por el pastelero Jon García —convertido ya en uno de los nombres propios del dulce barcelonés— desembarca en Poblenou con un concepto más amplio, más ambicioso y, sobre todo, más caliente.
Hablar de Jon Cake es hablar de una obsesión bien afinada: la del pastel de queso en todas sus formas posibles. Desde su nacimiento en 2021, el proyecto ha construido una identidad basada en la excelencia técnica y en una exploración casi enciclopédica del producto, con más de 500 quesos utilizados en sus elaboraciones.
Ese rigor no ha pasado desapercibido. En Barcelona, donde el cheesecake se ha convertido en fenómeno social —con colas habituales frente a locales especializados—, Jon Cake se ha consolidado como uno de sus grandes estandartes.
El espacio de Jon Cake en Poblenou.
Pero lo interesante no es el éxito, sino la evolución. A lo largo de los últimos años, el proyecto ha ido ampliando su radio de acción: primero con maridajes de vino, después con cafetería de especialidad y bollería artesanal. Ahora, en Poblenou, esa expansión alcanza su forma más madura.
El nuevo local, un espacio de cerca de 350 m², no es solo una tienda, sino una puerta abierta a su universo dulce y creativo. Aquí, Jon García busca crear un lugar donde “pasen cosas”.
Jon García en su nuevo obrador de Poblenou.
Cursos, talleres, pop-ups y colaboraciones con otros actores gastronómicos empiezan a perfilar un espacio vivo, en sintonía con un barrio que el propio García define como “cosmopolita y en plena expansión gastronómica”. Poblenou, con su mezcla de tradición industrial y creatividad contemporánea, parece el escenario natural para este salto.
La gran novedad: desayunos calientes
La verdadera ruptura, sin embargo, está en la carta. Hasta ahora, la experiencia Jon Cake orbitaba en torno a lo dulce: tartas de queso —clásica, roquefort, tiramisú o chocolate con avellanas— y una bollería que ha ganado fama propia, con piezas como el flancake, el pan suisse o el pain au chocolat.
La repostería que se despacha en el nuevo obrador de Jon Cake.
En Poblenou, el proyecto introduce su nueva línea de desayunos calientes. No se trata de un gesto anecdótico, sino de un cambio de enfoque. En este nuevo espacio, el brioche —en todas sus formas— se convierte en eje central.
La carta incorpora bikinis donde los quesos artesanales —marca de la casa— se convierten en protagonistas, además de tostadas y otras opciones pensadas para un desayuno más completo y contemporáneo.
Es también una forma de ampliar público que ilustra bien una tendencia más amplia: la transformación de las pastelerías en espacios híbridos, donde conviven café de especialidad, cocina ligera y producto artesanal.