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Viajar por placer es un lujo: desconectas, sales de la rutina y conoces cosas nuevas. Para los cocinillas, en un buen viaje no puede faltar tampoco algún plan gastronómico interesante.

Todo esto lo ofrece un pueblecito de la provincia de Teruel de unos 615 habitantes obsequiado con una gran belleza arquitectónica, un bonito entorno natural, y un restaurante que ha sido reconocido con uno de los nuevos soletes Repsol.

Rubielos de Mora, al sureste de la provincia y a 52 kilómetros de la capital turolense, es el hogar de Portal del Carmen, un espacio gastronómico localizado en el interior de un antiguo convento de los Carmelitas Descalzos.

El convento fue fundado en 1608 y funcionó como tal hasta 1835. Vivió múltiples transformaciones a lo largo de los años, siendo utilizado como fábrica textil tras la Desamortización de Mendizábal e incluso como hospital durante la Guerra Civil.

La conversión del edificio en restaurante comenzó en 1981, cuando fue adquirido con el objetivo de crear un espacio residencial, cultural y gastronómico. Así nació Portal del Carmen, que desde entonces ha sido un referente culinario no sólo en la villa sino en toda la Sierra de Gúdar.

El restaurante ofrece dos ambientes diferenciados: en invierno, el comedor interior con chimeneas que brindan calidez y confort; y en verano, la majestuosa terraza del claustro que permite disfrutar de la tranquilidad y monumentalidad del antiguo convento.

Además, cuenta con La Taberna El Convento 1608, un espacio más informal con mesas de madera, ideal para tomar un vinito o cerveza acompañado de tapas.

Un vermut y picoteo en El Portal del Carmen. El Portal del Carmen

Bajo la dirección de José Correa, Portal del Carmen se distingue como el único restaurante de tres tenedores de la zona y el más antiguo de Rubielos de Mora.

Su propuesta gastronómica se basa en una cocina de autor inspirada en la gastronomía tradicional aragonesa, que eleva el concepto de tradición a través de aromas y sabores únicos.

El restaurante trabaja principalmente con un menú de 28 euros que incluye un aperitivo (puñeticas de Aragón), un entrante (Ajoblanco con ojos de uva y crujiente de Jamón de Teruel y ensaladica de tomate de la 'Huerta Valenciana'), un plato principal y un postre.

El plato principal ofrece productos de temporada como setas, trufa, caza y arroces elaborados por el maestro arrocero internacional Juan Tamarit.

Entre las especialidades de la casa destacan la sopa de cebolla pochadica con pan y huevo de corral, el ternasco de Aragón y la lubina a la brasa.

La carta también dispone de platos como las migas de Aragón con chorizo picantillo, sepia de monte y uvas, el rabo de toro en su salsa y manzana al horno o los canelones de cocido con bechamel en cazuelica de barro.

En cuanto a los postres, los comensales pueden escoger entre las torrijas de la abuela, las peras al vino, el crumble de jengibre, la piña natural y las frutas de temporada.

El horario de funcionamiento es de lunes a domingo de 12:00 a 16:00 horas y de 20:00 a 22:30 horas, excepto los sábados que abren hasta las 23:30.