Decía mi abuelo que en la vida hay que creerse “de lo que veas, la mitad, y de lo que te cuenten, la mitad de la mitad”. No es que mi abuelo fuese la persona más desconfiada del mundo, pero con esa frase siempre nos intentaba transmitir que, ante cualquier circunstancia de la vida, merecía la pena invertir aunque solo fuesen unos segundos en hacer un pequeño análisis antes de sacar cualquier conclusión.

Esto también se aplica a dar por cierta cualquier cosa que veamos, leamos, o escuchemos, algo que nunca deberíamos hacer sin contrastarlo convenientemente. Y con esto llegamos a un tema que ahora está de moda, el de las fake news o noticias falsas, noticias que no solo circulan por esos terribles grupos de Whatsapp a los que uno acaba perteneciendo sin saber ni cómo llegó a ellos, sino que se trata de noticias que salen incluso en medios de renombre porque quien tiene interés en difundirlas se lo curra tan bien que a veces hasta tiene suerte y consigue no solo colarlas sino hacerlas virales.

El descubrimiento de la pesca del langostino en corro

José Sáez, doctor en Biología Marina, mientras estudiaba las corrientes oceánicas en el Atlántico descubrió por pura casualidad un comportamiento totalmente inesperado en los langostinos cuando observó que, en determinados momentos, estos se desprendían de su cáscara cual centollos en muda y empezaban a formar corros uniéndose por la cola como si estuviesen celebrando algo. Betty Collins, socióloga de la Universidad de Yale, declara que los langostinos no hacen esto por un ritual de apareamiento o con un intento de dominar el territorio, sino que simplemente lo hacen porque los langostinos también son animales sociales y disfrutan estando juntos.

Ante este descubrimiento, Pescanova empezó a trabajar con el diseñador industrial Günter Schwenke hasta conseguir patentar el sistema que se emplea actualmente para la pesca del langostino en corro, un arte de pesca complejo para el que no todo el mundo está preparado, aunque algunos marineros, como el veterano Sjur Ubkala poseen un don especial para conseguir capturar los langostinos en este momento tan especial de fiesta marisquera.

En el vídeo que os dejo a continuación, los protagonistas cuentan la historia y se puede ver en imágenes cómo funciona el sistema para pescar el corro de langostinos.

Este vídeo, que forma parte de la nueva campaña publicitaria de Pescanova, surge tras un estudio llevado a cabo por la Universidad Complutense de Madrid en el que se ha medido el impacto de las fake news en España.

I Estudio sobre el Impacto de las fake news en España

Según este estudio, el 60% de los españoles dice saber distinguir una noticia verdadera de una falsa, pero la realidad es que después de realizar un test en el que se les pedía a los sujetos del estudio que identificasen como verdaderas o falsas un grupo de noticias, el resultado fue que un 86% no supieron distinguirlas correctamente.

¿Qué es el corro de langostinos?

elcorro

Pescanova ha aprovechado este tema tan de actualidad para desarrollar la campaña de lanzamiento de su nuevo producto Dippeo, que consiste en un corro de langostinos cocidos y pelados que se presentan refrigerados y listos para consumir junto con una salsa que puede ser mayonesa, cocktail o tártara. Este nuevo producto tiene la particularidad de que se trata del primer producto refrigerado que pone a la venta la famosa marca de productos congelados.

Pero, tal como nos explica uno de los protagonistas del documental en otro de los vídeos de la campaña, son langostinos que se pescan siguiendo métodos tradicionales, se cuecen, se pelan y se envasan con la salsa en una atmósfera protectora para que nos lleguen a casa en perfecto estado.

Con esta campaña la marca pretende darnos el mismo consejo que hace años me daba mi abuelo y que ante cada noticia, anuncio o similar nos hagamos siempre la misma pregunta ¿me lo creo o no me lo creo?

Personalmente, yo también os invito a que ante cualquier producto no os dejéis guiar por las letras más grandes y llamativas y os leáis bien las letras pequeñas, que ya vais a ver la de cosas que nos intentan colar como si fueran una fuente de salud y bondades vitales por tener un ingrediente X y, cuando uno va a mirar la etiqueta, la cantidad de ese ingrediente es ridículamente pequeña, mientras que las cantidades de otros ingredientes menos deseados son odiosamente grandes. Así que ya sabes, antes de tomar una decisión, contrasta bien la información.