Es fácil pensar que la obsesión de los militares estadounidenses por la cafeína es un fenómeno reciente, pero desde 1896 consta en Report of the Secretary of War algo como: “Una sustancia química que estimula el cerebro, los nervios y los músculos, es una necesidad diaria y es utilizado por cada país. Cuando hay cansancio y la comida ha disminuido, un estimulante es indispensable, debe ser un ingrediente de cada reserva y ración de emergencia”.

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A día de hoy se sigue investigando la mejor manera para que los soldados consuman cafeína, por el momento parece ser que la forma de asimilación más rápida es mediante chicles, con lo cual el gran desafío se convierte ahora en conseguir enmascarar el sabor amargo de la cafeína, desafío que parecen haber solventado ya con éxito los investigadores.  El uso de este medio produce una más rápida asimilación de la cafeína, de esta forma se absorbe por vía sublingual mediante las membranas mucosas consiguiendo un efecto en los siguientes 5-10 minutos tras la consumición frente a los 30-40 minutos de la cafeína ingerida en píldoras o bebidas.

Los científicos afirman que estos productos que ofrecen un transporte rápido de cafeína tienen aplicaciones más allá de las militares, como por ejemplo solventar rápidamente un período de sueño durante la conducción con el fin de evitar accidentes.

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Scott Killgore es un experto en el análisis del sueño y el uso de la cafeína en el ejército, pasó cinco años en el servicio activo tratando de entender cómo ayudar a los soldados bajo el estrés del combate, especialmente a través del uso de la cafeína. Él observó que los soldados se enfrentaban a amenazas contradictorias y períodos de falta de sueño, en esos momentos una persona puede tener que tomar algún tipo de suplemento como un chicle de cafeína que pueda ayudarle a mantenerse alerta y vigilante.

Killgore realizó un estudio en el que no dejaba dormir por tres noches a un grupo de militares, aportado a algunos de ellos chicles de cafeína y a otros simplemente les administraba placebo, con el fin de estudiar el efecto del fármaco sobre las conductas de los individuos. La conclusión tras el estudio fue que la cafeína había servido como protectora en el deterioro del comportamiento, evitando conductas de impulsividad durante la privación prolongada de sueño.

Por cierto, estos curiosos chicles se pueden conseguir en Amazon por poco más de 5€ las 6 unidades.

¿Te atreverías a probar uno de estos chicles?

Fuente: Wired