Puede ser perjudicial: los inmunólogos, contra las dosis de refuerzo de forma indiscriminada

"Puede ser perjudicial": los inmunólogos, contra las dosis de refuerzo de forma indiscriminada

Salud

"Puede ser perjudicial": los inmunólogos, contra las dosis de refuerzo de forma indiscriminada

Aunque ómicron les animó a aceptar la generalización de la tercera dosis, piden pasar a una estrategia individualizada cuanto antes.

15 enero, 2022 02:00

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El anuncio que hizo Carolinas Darias este jueves ampliando los destinatarios de la vacunación de refuerzo contra la Covid vino justo después de que la Agencia Europea del Medicamento advirtiera contra el exceso de celo vacunador de las administraciones. Los expertos, que recelaban de una tercera dosis administrada a toda la población de forma masiva, aceptaron este paso tras la aparición de ómicron y su alta contagiosidad, pero creen que ya es momento de plantear una estrategia más personalizada, preferiblemente esperando a la llegada de nuevas vacunas.

Los cambios en la estrategia de vacunación parecen sucederse cada vez más rápido. El 16 de diciembre se amplió el refuerzo vacunal a los mayores de 40 años. Cuatro días antes del fin de año se decidió que los que pasaran la Covid tras haber recibido la pauta completa tendrían una tercera dosis, como mínimo, cuatro semanas después, si habían pasado seis meses de la anterior, algo que fue muy criticado por los expertos. Este jueves se amplió la edad a todos los mayores de 18 años y se redujo el intervalo para el refuerzo a cinco meses. Las críticas han continuado.

Justo un par de días antes, el jefe de estrategia para Amenazas Sanitarias Biológicas y Vacunas de la Agencia Europea del Medicamento, Marco Cavalieri, apuntaba que la estrategia que parecían seguir los gobiernos europeos de cuantas más vacunas, mejor, no era sostenible a largo plazo. Incluso, podría provocar problemas.

"Al principio pensábamos que con dos dosis sería suficiente", explica Eva Martínez Cáceres, vicepresidenta de la Sociedad Española de Inmunología. La tercera dosis debería reservarse como refuerzo para personas cuyo sistema inmune no fuera capaz de mantener la eficacia debido al envejecimiento, o como parte de una pauta ampliada en inmunodeprimidos.

La aparición de la variante ómicron levantó las alarmas: era más contagiosa pero también escapaba a la acción de los anticuerpos neutralizantes conseguidos tras dos dosis. Una tercera "podría contribuir un poco a inhibir el contagio" sin mayores complicaciones, por lo que aceptaron esa generalización.

Martínez ve con escepticismo el paso dado por Israel de ofrecer un 'refuerzo del refuerzo' en mayores de 60 años. "No se ha demostrado que tenga un efecto beneficioso", apunta, advirtiendo de que una vacunación innecesaria y continuada puede tener un efecto perjudicial, "induciendo a tolerancia".

Es decir, que el cuerpo puede acostumbrarse y dejar de ofrecer una respuesta inmune robusta ante un estímulo continuado. Es algo que sucede en algunas alergias, cuyo tratamiento consiste en exponerse al antígeno poco a poco para que el sistema inmune deje de percibirlo como una amenaza.

"Nosotros tenemos un ejército y muchos soldados, y con la vacuna estamos activando los mismos soldados siempre", explica África González, profesora de Inmunología en la Universidad de Vigo. "Si los llevamos a la batalla de forma continua se cansan y acaban por no actuar de forma adecuada".

Aunque no crea que esto sucede con las dosis propuestas en la actualidad (al menos, no está comprobado), se muestra igualmente escéptica ante la ampliación de vacunación a gente que, en principio, no lo necesita.

Personalizar la vacunación

Y es que las vacunas evitan la enfermedad grave, pero no –al menos, las actuales no– esterilizan. Reducen la transmisión del virus pero no la cortan. Por muchas vacunas que se pongan, no se van a reducir contagios.

Por eso González ve mayor sinsentido si cabe a aplicar una vacuna de refuerzo a las personas con pauta completa que se han contagiado posteriormente. Y es que no hay mayor refuerzo que pasar la enfermedad.

Es más, es muy factible que, gracias a la levedad de ómicron y al efecto de las vacunas previas, mucha gente inmunocompetente haya pasado ya la enfermedad y no se haya dado cuenta, adquiriendo una mayor robustez inmune. "No parece oportuno dar una tercera dosis de forma global a gente joven, que está sana, cuando seguramente ya han estado en contacto con el virus".

Las dos inmunólogas apuntan que, más que una cuarta y sucesivas dosis, lo ideal sería personalizar la estrategia: refuerzos a quienes lo necesiten. Ya no se trata de dividir a la población en grupos de edad o en función de su estatus inmunológico, sino medir realmente si necesita esa dosis extra o no. Y, preferiblemente, con una nueva vacuna.

"Tendría lógica revacunar si fuera una nueva que protegiera más", comenta Eva Martínez, que recuerda que Pfizer ya ha anunciado que puede tener disponible una vacuna de nueva generación contra el virus en marzo.

La vicepresidenta de la SEI propone que se mida la respuesta inmune de las personas a través de tests de anticuerpos (baratos y disponibles en cualquier lugar) y pruebas de inmunidad celular (que se pueden realizar en los laboratorios de muchos hospitales y tener resultados en menos de 24 horas) para determinar si hace falta revacunar a la población vulnerable: inmunosuprimidos, gente muy mayor, etc.

González opina de forma similar. "En La Paz, a nivel de investigación, están haciendo estas pruebas con una analítica de sangre y el coste puede ser de unos 35 euros por persona", algo bastante más barato que una campaña masiva de dosis de refuerzo.

Esta personalización de la vacuna implica también determinar cuál es el mejor momento para administrarla, sobre todo en personas inmunosuprimidas. "Por ejemplo, si recibe un tratamiento una vez al mes, se le puede dar la vacuna cuando llevé la mitad de sesiones", explica, pudiendo ser prescrita por el propio médico que le trata.

Si igual es el momento de dar un paso más en la gestión de la pandemia planteando la tan cacareada gripalización, los inmunólogos también abogan por mover ficha en la vacunación y ofrecerla de forma ajustada a cada persona.