Una imagen de archivo de residuos electrónicos.

Una imagen de archivo de residuos electrónicos. Pixabay

Medio ambiente CUMBRE CLIMÁTICA DE MADRID

Éstos son los errores más graves que cometemos al reciclar nuestra basura

Econsejos (V): Equivocarnos con los desperdicios que arrojamos a cada contenedor tiene un coste medioambiental y económico.

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Según estima la ONU, la población mundial será de 9.700 millones de personas en el año 2050. Con este volumen de población será imposible mantener el ritmo actual de consumo de los recursos naturales. Ante este panorama, los ambientalistas señalan que hay que caminar desde ya hacia una economía circular que busque reutilizar al máximo las materias primas.

Según los últimos datos de Eurostat, los españoles reciclan el 33,5% de los residuos urbanos que generan. Un mal dato si se quiere cumplir con la exigencia de la Unión Europea de reciclar el 55% de los residuos en 2025 y el 65% en 2035. 

Mientras, la tasa de reciclaje municipal es del 46,4% en la UE. En una entrevista con este periódico, Carlos Arribas, portavoz del área de residuos de Ecologistas en Acción, sentenció que en base a los datos actuales es "imposible" que España cumpla los objetivos comunitarios.

El marrón, gran desconocido

El contenedor marrón, específico para residuos orgánicos, tiene un peso definitivo para que España cumpla con los objetivos de reciclaje fijados por la Unión Europea, pero puede que aún no lo conozcas. Su implementación no está generalizada en todo el país. El llamado "quinto contenedor" llega como una división del gris (el de la tapa naranja), al que se tiran los restos no reciclables. Pero, ¿para qué sirve?

A este cubo van los restos de alimentos como pieles de frutas, espinas de pescado, plantas, cáscaras de huevo, además de servilletas y papel de cocina usados. Los residuos orgánicos, que son los que más generamos, se puede reutilizar para hacer compost y como fuente de energía.

En el cubo gris, que ya conocíamos, van los restos no orgánicos, aquellos que no se reciclan y que tampoco pueden usarse para hacer compost. Por ejemplo: pañales, colillas, chicles, toallitas húmedas o el polvo que generamos al barrer.

Recicla mejor

Por ejemplo, un envase alimentario como una caja de pizza, ¿a qué contenedor iría?Están hechas de cartón por lo que lo lógico sería depositarlas en el contenedor azul si están limpias, pero si están muy manchadas de grasa deben ir al orgánico (el marrón). El aceite que absorbe por el cartón lo hace difícilmente recuperable; si el marrón no está disponible en tu ciudad puedes tirarlo al gris. Los envases de plástico, aunque estén manchados de comida, sí van al amarillo.

La mayoría de cepillos de dientes se fabrican en plástico duro y cerdas de fibras sintéticas, pero el contenedor amarillo no es lugar adecuado para tirarlos. Tampoco los chupetes o juguetes aunque estén hechos principalmente de plástico: su lugar sería el Punto Limpio. Y lo mismo aplica a la arena de gato o a los pañales: al estar manchados con residuos fecales, no queda otra que arrojarlos al contenedor genérico.

Finalmente, la ropa debería ser entregada en contenedores específicos para su recogida: los ayuntamientos los han ido sustituyendo los privados en general por contenedores municipales después de que se detectasen prácticas poco éticas en determinadas organizaciones presuntamente benéficas. Las perchas, por último, deberían ir al Punto Limpio.

Plásticos y pilas

Los desechos electrónicos superarán los 12 millones de toneladas en la Unión Europea en 2020, uno de los flujos de residuos de más rápido crecimiento, y se estima que el 23% (2,5 millones de toneladas) serán plásticos. Con esta cantidad de residuos, se podrían cargar 62,500 camiones con 40 toneladas cada uno y ponerlos en una línea que fuera desde Roma a Frankfurt.

El consorcio europe PolyCE alerta que solo el 10% de los residuos provenientes del plástico de electrónica se recuperan, frente al 50-90% del metal o el vidrio. Sin embargo, el 95% de los europeos afirmó que compraría productos que incluyeran plásticos reciclados si los tuvieran al alcance, incluso si fueran más caros.

"El consumidor tiene un rol absolutamente vital un sistema sostenible de economía circular y fabricación”, dice el experto en desechos electrónicos de la Universidad de las Naciones Unidas, Ruediger Kuehr. "Lo primero es posponer el reemplazo de productos electrónicos y eléctricos reparando los viejos. Y cuando estos productos se descarten, reciclarlos adecuadamente", añade.

El reciclaje de los electrodomésticos y de sus baterías o pilas debe hacerse en un Punto Limpio, que son fijos o móviles según la disponibilidad municipal.  Son espacios para la recogida de una gran variedad de residuos, y los ciudadanos pueden dejar allí otros dispositivos como móviles, ordenadores, CD’s o cartuchos de tinta, además de encontrar contenedores para papel, vidrio y envases.