Previsión meteorológica de España.
Los meteorólogos coinciden: la semana del 14 al 21 de septiembre puede ser 6 ºC más cálida de lo normal en España
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El aire fresco que ha atravesado España esta semana puede dar la impresión de que el verano ha terminado definitivamente. Las máximas han caído entre 6 y 10 grados en numerosas zonas y ciudades del norte han regresado temporalmente a valores próximos a los 20 ºC. Sin embargo, los modelos meteorológicos apuntan ahora justo en la dirección contraria para mediados de septiembre.
La semana del 14 al 21 de septiembre podría volver a ser muy cálida en España, con temperaturas medias hasta seis grados superiores a las habituales en algunos puntos del interior de la Península.
Así lo muestran las últimas actualizaciones del modelo europeo ECMWF analizadas por Duncan Wingen, meteorólogo de Meteored. Los mapas semanales dibujan anomalías de entre +3 y +6 ºC en buena parte del interior peninsular y valores de hasta unos tres grados por encima de la media en muchas otras regiones, incluidos los archipiélagos.
Eso no significa que cada tarde vaya a hacer exactamente seis grados más de lo normal.
Las anomalías semanales comparan la temperatura media del conjunto de varios días con la climatología habitual para esas mismas fechas. Una anomalía de +6 ºC indica, por tanto, que al terminar la semana el promedio podría situarse seis grados por encima de lo que correspondería normalmente a mediados de septiembre.
AEMET coincide en la señal general, aunque se muestra más prudente con las cifras.
Su predicción para la semana del 14 al 20 de septiembre señala que aumenta considerablemente la incertidumbre, pero considera que podría tratarse “de nuevo de una semana con temperaturas altas para la época del año en todo el país”.
Una dorsal devolverá el verano
El responsable del nuevo cambio será previsiblemente una dorsal subtropical que volverá a ganar terreno sobre la Península después de la vaguada que ha provocado el actual descenso de temperaturas.
El chorro polar tenderá a desplazarse hacia latitudes más altas, alrededor de las islas británicas. Al quedar España al sur de esa corriente de fuertes vientos, las borrascas y masas de aire fresco atlánticas tendrán más dificultades para alcanzar la Península.
En su lugar, dominarán masas de aire más cálidas asociadas a las altas presiones. Meteored señala que la dorsal podría instalarse con bastante fuerza sobre la Península y Canarias durante la próxima semana, explicando las anomalías de 3 a 6 ºC previstas en el interior. El cambio empezará a percibirse antes.
Después de que el frente de esta semana devolviera temporalmente las temperaturas a valores propios de septiembre, los termómetros comenzarán a recuperarse desde este viernes. Durante el fin de semana volverán a registrarse máximas superiores a 30-35 ºC en amplias zonas, y el Guadalquivir podría acercarse nuevamente a los 38 ºC.
La semana siguiente prolongaría esa recuperación. Esto no implica necesariamente una nueva ola de calor como la registrada durante el inicio de septiembre. Meteored señala que el calor extremo será más localizado y de menor intensidad, pero las temperaturas diurnas podrían superar ampliamente los 30 ºC en numerosos puntos.
Las noches también marcarán una diferencia respecto a julio o agosto.
Aunque las tardes vuelvan a ser muy calurosas, los días son cada vez más cortos y las horas nocturnas permiten un enfriamiento mayor. En buena parte del interior peninsular será ya más fácil bajar de 20 ºC durante la madrugada, de modo que podrán coexistir noches relativamente frescas con tardes propias del verano.
Por ahora tampoco aparece una fecha clara para la instalación definitiva del otoño.
El modelo europeo mantiene para la semana siguiente, entre aproximadamente el 21 y el 28 de septiembre, anomalías positivas de entre uno y tres grados en muchas zonas de España. Es una señal más débil que la prevista para mediados de mes, pero continúa apuntando hacia temperaturas superiores a la climatología.
AEMET respalda además esa tendencia a una escala mucho mayor. Su predicción estacional para septiembre, octubre y noviembre de 2026 concede una alta probabilidad de que las temperaturas se sitúen en el tercil cálido en toda España, con una señal especialmente intensa en el tercio norte y oriental de la Península, Baleares y Canarias.
Una previsión estacional tampoco significa que vaya a hacer calor continuamente durante tres meses. Habrá frentes, jornadas frías, tormentas y descensos bruscos como el que acaba de experimentar el país. Lo que indica es que, al hacer la media del periodo, las temperaturas tienen más posibilidades de terminar entre las más elevadas de la climatología reciente.
Eso es precisamente lo que está ocurriendo durante este septiembre.
España ha pasado en apenas unos días de temperaturas entre 5 y 10 grados superiores a lo normal a un descenso que devolvió los termómetros a valores propios de la época. Ahora, cuando todavía no ha terminado ese refrescamiento, los modelos ya muestran otra subida importante.
El otoño meteorológico comenzó oficialmente el 1 de septiembre, pero eso no obliga a la atmósfera a comportarse como tal. Si las previsiones actuales se cumplen, entre el 14 y el 21 de septiembre buena parte del interior español podría registrar una semana entre tres y seis grados más cálida de lo habitual, demostrando una vez más que el calor veraniego todavía tiene margen para regresar antes de que llegue el otoño astronómico.