Ni gigantes ni colosos: este 'mini T. rex' obliga a reescribir la historia de los grandes depredadores
Ni enormes ni invencibles: este 'mini T. rex' desmonta el mito y reescribe la historia de los superdepredadores
Un diminuto dinosaurio carnívoro hallado en la Patagonia argentina que está cambiando nuestra visión sobre la evolución de los parientes del T. rex.
Más información: Paleontólogos estadounidenses desmontan lo que sabemos del Tyrannosaurus rex: ni lento ni torpe a pesar de sus 13 metros de largo y 4 de alto.
Cuando pensábamos que lo sabíamos prácticamente todo acerca de los dinosaurios, se produce un nuevo descubrimiento que pone patas arriba la concepción de especies tan destacadas como el Tyrannosaurus rex, uno de los depredadores más temidos de la prehistoria.
Según un reciente hallazgo realizado en la revista Nature, investigadores estadounidenses y argentinos han hallado un pequeño dinosaurio de 90 millones de años, bautizado como Alnashetri cerropoliciensis, que guarda parentesco con el gigante favorito de Steven Spielberg, que sirve como logo de 'Jurassic Park'.
El fósil del Alnashetri ha sido encontrado en la formación La Buitrera (Río Negro), y está tan bien conservado que ha permitido entender cómo evolucionaron las extremidades de los parientes del T. rex.para ser tan veloces y ágiles y así alzarse como unos cazadores extraordinarios.
Antes se pensaba que este grupo de dinosaurios -los alvarezsáuridos- eran gigantes que se fueron haciendo pequeños con el tiempo, pero esta diminuta criatura lo ha revolucionado todo, puesto que demuestra que ya eran diminutos hace 90-95 millones de años, mucho antes de lo que se creía.
El hallazgo del Alnashetri cerropoliciensis lo cambia todo.
Pequeño, pero clave
Hasta ahora, los expertos del sector sostenían todo lo que sabían de esta clase de superdepredadores en la "teoría de la miniaturización". Esta indica que los parientes del T. rex empezaron siendo gigantes y, con el paso de millones de años, se hicieron pequeños hasta convertirse en aves.
No obstante, la llegada del Alnashetri al terreno de juego sacude esa teoría y demuestra que ya había dinosaurios diminutos y muy avanzados.
Aunque era del tamaño de una gallina, este dinosaurio pertenece al grupo de los celurosaurios, el mismo linaje que dio origen al Tyrannosaurus rex. El hallazgo revela que las características "modernas" de estos depredadores aparecieron en versiones minúsculas mucho antes de que surgieran los gigantes.
El descubrimiento, entonces, sirve como borrón y cuenta nueva para una infinidad de confirmaciones pasadas. El linaje que llevó al T. rex y a las aves no fue una línea recta, sino un camino con muchas curvas y altibajos que acabó deformando a la colosal criatura que todos tenemos en mente.
Lo curioso es que el Alnashetri pertenece a los alvarezsáuridos, y encontrarlo en rocas de 90 millones de años en Argentina significa que este grupo de dinosaurios "insectívoros" -es decir, que comían bichos con sus garras- ya estaba totalmente evolucionado mucho antes de los cálculos preestablecidos por los paleontólogos e historiadores.
Además, encontrar al Alnashetri en la Patagonia confirma que estos animales estaban distribuidos por todo el mundo -generalmente, los fósiles de estos dinosaurios pequeños se encontraban en Asia o Norteamérica- y que el hemisferio sur fue una especie de laboratorio evolutivo.
De modo que este pequeño dinosaurio al que muchos han catalogado ya como "gallina de la prehistoria" nos dice que la agilidad y el tamaño reducido fueron estrategias de éxito paralelas al gigantismo, y no solo una consecuencia tardía de la evolución.