Rafael Barbero y Javier Robador, Presidente y Gerente de H2CYL en la presentación del Anuario H2CYL 2025. Asamblea de socios de H2CYL abril 2026, Valladolid. Anuario de H2CYL 2025.

Rafael Barbero y Javier Robador, Presidente y Gerente de H2CYL en la presentación del Anuario H2CYL 2025. Asamblea de socios de H2CYL abril 2026, Valladolid. Anuario de H2CYL 2025. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Economía

El año 2026, clave para la consolidación del hidrógeno renovable en CyL: la inversión superará los 6.000 millones

Con proyectos ya en marcha se piensa en apostar por esta energía con esa gran inversión en los próximos cinco años.

Más información: Nace el Valle del Hidrógeno de Castilla y León que creará casi 2.000 empleos con una inversión de 385 millones

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La Asociación Castellano y Leonesa del Hidrógeno (H2CYL) ha situado 2026 como el año clave para la consolidación definitiva del hidrógeno renovable en Castilla y León.

Un ejercicio en el que el sector entra en una fase determinante marcada por la toma de decisiones finales de inversión, la activación de proyectos industriales a gran escala y la materialización del marco regulatorio europeo.

Tras varios años de planificación y maduración del ecosistema, H2CYL subraya que el sector “ha alcanzado el punto de inflexión que permitirá pasar de las estrategias a la ejecución, con el potencial de movilizar más de 6.000 millones de euros en los próximos cinco años en la región”.

Estas perspectivas han centrado la presentación del Anuario H2CYL 2025, celebrada hoy en el marco de la Asamblea General de Socios en la Cámara de Comercio de Valladolid.

La publicación se ha consolidado como un documento de referencia que analiza la evolución del sector, sus proyectos tractores, su impacto económico y social, y las perspectivas de futuro en Castilla y León, uno de los territorios líderes en el desarrollo del hidrógeno en España.

2026: el año de la ejecución y decisión inversora

H2CYL destaca que el próximo ejercicio estará marcado por tres factores determinantes: la transposición definitiva de la normativa europea, la consolidación del marco regulatorio nacional y la activación de las decisiones finales de inversión por parte de los principales promotores industriales.

En este contexto, Castilla y León se encuentra en una posición estratégica gracias a la madurez de su cartera de proyectos, su capacidad industrial y la existencia de un ecosistema colaborativo ya consolidado.

2025: consolidación del ecosistema y avance industrial

El balance de 2025 refleja un año de fuerte avance en el desarrollo del ecosistema del hidrógeno en la región.

Entre los principales hitos destacan la consolidación del Valle del Hidrógeno de Castilla y León (CyLH2Valley) y el progreso de proyectos industriales estratégicos como H2Duero (Soria), Compostilla Green y La Robla Green (León), Buramove (Burgos) y TordesillasH2 (Valladolid).

Estas iniciativas refuerzan la posición de Castilla y León como nodo clave en la economía del hidrógeno a nivel nacional y europeo.

El anuario recoge también el impacto económico del sector, el desarrollo de la cadena de valor y las principales necesidades para su despliegue, con especial atención a la regulación, las infraestructuras energéticas y el acceso a red, considerados elementos críticos para acelerar la industrialización.

Talento, formación y futuro del sector

La publicación dedica asimismo un espacio destacado a la formación, la divulgación y la captación de talento, pilares esenciales para la sostenibilidad del ecosistema. Programas educativos, iniciativas de sensibilización y el portal de empleo especializado impulsado por la asociación refuerzan el papel del hidrógeno como motor de empleo cualificado y oportunidad de futuro para el territorio.

El presidente de H2CYL, Rafael Barbero, ha subrayado que “2026 marca el punto de inflexión del sector en Castilla y León. El ecosistema ha demostrado su solidez en 2025 y ahora entra en una etapa decisiva en la que la colaboración público-privada será clave para transformar proyectos en inversión real y en industria”.

Barbero ha añadido que “el Anuario refleja no solo el trabajo realizado, sino la madurez de un ecosistema que ya está preparado para liderar una parte relevante de la transición energética en Europa”.