La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz.

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz.

Economía

Está en vigor: los trabajadores deben saber las fechas exactas de sus vacaciones al menos 60 días antes, según la ley

El periodo estival se acerca, muchos ya empiezan a programar sus viajes de descanso y para ello es importante saber con anterioridad los días en los que podrá disfrutar de este periodo.

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Las vacaciones de verano son ya uno de los principales temas de conversación. A dónde y cuándo ir. Quienes suelen repetir sitio lo tienen claro, mientras que los que son de cambiar están ahora en plena búsqueda. Pero ambos sectores coinciden en una cosa y es en la necesidad de saber las fechas exactas con anterioridad para poder programar sus viajes.

Por eso, es importante saber que el Estatuto de los Trabajadores es la normativa básica por la cual se rigen los más de 800.000 empleados por cuenta ajena (asalariados) que hay en Castilla y León. Un documento que señala sus obligaciones, pero también los derechos que tienen.

Y a este respecto, con respecto a las vacaciones de verano, es más que clara. El trabajador debe conocer las fechas exactas con al menos dos meses de antelación, es decir, 60 días.

Los aspectos reflejados en el Estatuto de los Trabajadores siempre serán con carácter mínimo. Esto implica que cualquier convenio colectivo siempre podrá mejorarlos, pero nunca imponer unas condiciones peores.

En este sentido, todo lo relacionado con las vacaciones anuales del trabajador aparece reflejado en el artículo 38 de este documento laboral básico.

Mínimo 30 días al año

El apartado 1 del citado artículo especifica que cualquier trabajador tendrá derecho a unas vacaciones anuales retribuidas, nunca intercambiables por compensación económica de 30 días.

En la práctica, esto se traduce en 22 días laborales. Es el periodo mínimo al que tiene derecho cualquier trabajador por cuenta ajena, pero que siempre podrá ser mejorado en los convenios colectivos.

A la hora de escoger los días, el periodo o los periodos deberán ser de "común acuerdo" entre la empresa y el empleado, o bien según estipulen los convenios colectivos sobre la planificación anual de las vacaciones.

Si existiese confrontación entre ambas partes, el caso puede ser llevado por la jurisdicción social, que será la que determine la fecha correspondiente mediante un proceso preferente y cuyo resultado será irrecurrible.

A partir de aquí, el artículo 38.3 es donde se señala, de forma expresa, que el trabajador "conocerá las fechas que le correspondan dos meses antes, al menos, antes del disfrute".

En este mismo apartado también se subraya que cuando el trabajador sufra una incapacidad temporal por embarazo, parto, lactancia, accidente o enfermedad, entre otras casuísticas, tendrá también derecho para recuperar esos días.

Es decir, si durante tus vacaciones sufres un accidente, cuyas lesiones impiden el desempeño del trabajo, puedes acogerte a una baja médica y desde ese instante dejas de gastar los días de descanso, que podrán ser recuperados una vez vuelvas a encontrarte óptimo.

Sucederá lo mismo cuando por ejemplo se sufre una gripe severa, en la que ha sido necesaria estar tres o cuatro días encamado. Si ha ocurrido durante tus vacaciones y el trabajador ha pedido baja médica, este recuperará esos días después. Aunque cabe resaltar que se le descontarán del salario los tres primeros días.

Las vacaciones son una de las cuestiones que más blindadas están por el Estatuto de los Trabajadores. En este sentido, tampoco pueden utilizarse por parte de la empresa como moneda en una sanción ante una falta grave.

El artículo 58.3 expone literalmente que "no se podrán imponer sanciones que consistan en la reducción de la duración de las vacaciones u otra minoración de los derechos al descanso del trabajador o multa de haber".

Las vacaciones son de los derechos más protegidos y son debidamente inalterables. El empleado siempre tendrá derecho a un periodo mínimo para poder desconectar de sus quehaceres diarios profesionales, con el objetivo de poder así descansar la mente debidamente.