La movilidad urbana es uno de los grandes elementos transversales que afecta, directa o indirectamente, a toda la ciudadanía. De una u otra forma, todos los habitantes de una gran ciudad como Zaragoza necesitan desplazarse y tener a su alcance diferentes medios para poderlo hacer de manera eficaz, económica, segura y sostenible. Disponer de esos medios es, en esencia, el principal reto al que nos enfrentamos de manera incansable desde el Gobierno de Zaragoza.

La que hoy es nuestra alcaldesa, Natalia Chueca, ya sentó en la anterior Corporación, como consejera del Área, las sólidas bases que actualmente estamos desarrollando bajo su mandato. No cabe duda de que estamos empezando a ver los frutos, aunque aún nos queda mucho trabajo por delante y diferentes mejoras que se van a ir haciendo realidad a lo largo de los próximos meses y años. El desarrollo de nuestra movilidad urbana será uno de los elementos clave en ese horizonte del año 2030, en el que Zaragoza será una de las primeras 100 ciudades climáticamente neutras de la Unión Europea.

Los datos nos avalan. Si ya están en funcionamiento los primeros 72 autobuses 100% eléctricos de la flota, muy pronto esa cantidad irá aumentado con la progresiva incorporación de 40 nuevos vehículos correspondientes a la segunda fase de renovación, para que la que se ha contado con el apoyo de Fondos Europeos. Paralelamente, y cumpliendo así con lo legalmente estipulado, están ya prácticamente concluidos los pliegos de la futura contrata del servicio de bus urbano, que mejorará la red existente, mejorando la cobertura territorial, reduciendo tiempos de espera y optimizando los recorridos. Este futuro contrato también implicará una mejora en el modelo de gestión de la concesión.

Tal y como ya anunció la alcaldesa, se prevé la introducción -antes incluso de la llegada de la futura concesión- de servicios novedosos, como las nuevas líneas circulares, que ofrecerán nuevas y mejores conexiones entre prácticamente todos los distritos de la ciudad. También se trabaja en el diseño del futuro sistema con el que se acercará a las personas mayores o personas con tratamientos hospitalarios a los principales centros sanitarios de la ciudad. Será gestionado a demanda en función de las solicitudes, que deberán recibirse con suficiente antelación.

Asimismo, seguimos trabajando en potenciar el servicio de tranvía, en el que ya contamos con dos nuevas unidades (con las que la frecuencia mejora en horas punta) y se han introducido ampliaciones en los horarios nocturnos de fin de semana.

El servicio de transporte público en Zaragoza, que ha batido récords de uso en 2024, supone un importante esfuerzo económico para las arcas municipales. Actualmente su coste real está subvencionado en un 71%. Es decir, el precio de cada validación realizada por cada usuario cubre el 29% del coste de cada viaje. El compromiso del Gobierno de Natalia Chueca es mantener ese nivel de subvención, siempre y cuando el Gobierno Central realice -aunque sea tarde y en menor proporción de la que aseguran- las aportaciones a las que está comprometido.

Más allá de esta piedra angular de nuestra movilidad, seguimos trabajando con intensidad en otros proyectos que complementan esa oferta múltiple a la que hacía antes referencia. Así, ya están en la calle las primeras 1.000 bicicletas del nuevo servicio público Bizi, con las que se da un paso adelante que miles de usuarios ya están disfrutando: bizis con pedaleo asistido en una red que se irá ampliando a lo largo del año hasta prácticamente duplicar el servicio anterior y llegar a todos los distritos urbanos de Zaragoza.

Y, para circular con mayor seguridad, seguirá creciendo la red de carriles bici, con nuevos tramos en Almozara o Miralbueno, entre otros, así como las conexiones con distintos barrios rurales y polígonos industriales.

La seguridad vial es, precisamente, otra nuestras prioridades. Si queremos que Zaragoza siga siendo, también, una ciudad caminable, pensada para el disfrute del peatón aunque ofreciendo alternativas en otros medios de transporte públicos y privados, debemos también asegurarnos de que todos esos desplazamientos se hagan con las máximas garantías.

Así, y en coordinación con la concejalía delegada de Seguridad Vial, estamos trabajando en mejorar todos aquellos detalles que puedan ayudar a frenar el número de accidentes. La propia Ordenanza de Movilidad, aprobada el pasado año, ya aporta medidas en ese sentido, apoyadas también en las mejoras tecnológicas a nuestro alcance, como la instalación de balizas luminosas, avisos acústicos o pasos de peatones “inteligentes” que ayuden a mejorar la atención de peatones y conductores en el uso de la vía pública. Próximamente se materializarán mejoras concretas de seguridad en los cruces y paradas del tranvía más concurridos o que han registrado incidencias graves que todos lamentamos.

Trabajamos con el objetivo de hacer de Zaragoza una ciudad habitable, pacificada, en la que cada ciudadano pueda elegir el modo de transporte que mejor se adapte a sus necesidades en cada momento. Si necesita usar el vehículo privado, que pueda circular con fluidez y que disponga de espacios donde estacionar (próximo servicio ESRO/ESRE); una sólida red de transporte público 100% sostenible, con autobuses y tranvías de última generación; un gran servicio de taxi, que incluye además el Taxi Adaptado en una flota con un alto nivel de electrificación; alternativas de Bizi pública, VMP y motos eléctricas; mejorando la red de estacionamientos para motos, consiguiendo así dejar más libres nuestras aceras; y mejorando la seguridad vial para TODOS, comenzando por los peatones como elemento más vulnerable.

Queda mucho por hacer, pero es evidente lo mucho que hemos avanzado en estos últimos años. Lo mejor está por venir y los zaragozanos y quienes nos visiten van a poder empezar a ver muy pronto el resultado de este intenso trabajo.