La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, (a la derecha) junto a Eva Torres, portavoz de Vox.

La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, (a la derecha) junto a Eva Torres, portavoz de Vox. E.E Zaragoza

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PP y Vox empiezan a trabajar en la nueva Zona de Bajas Emisiones: la primera reunión será inminente

En las reuniones también tratarán de acotar la estructura del Ayuntamiento, otra de las peticiones de los de Abascal en Zaragoza. 

Más información: Eva Torres, portavoz de Vox en Zaragoza: "El cambio de la Zona de Bajas Emisiones entrará en vigor en unos cuatro meses"

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Presentados los presupuestos de Zaragoza hace unas semanas, ya ha llegado el momento de que el PP cumpla su parte del acuerdo con Vox en Zaragoza. Comienzan así las reuniones para tratar esos dos 'escollos' con los que los de Abascal fueron muy insistentes: una Zona de Bajas Emisiones (ZBE) que únicamente sancione en los días de poca contaminación (casi nunca) y reducir la estructura del Ayuntamiento (Sociedades y Patronatos).

El primer encuentro se producirá el viernes, al que asistirá Eva Torres ya como nueva portavoz de Vox en el Ayuntamiento. Así, tratarán por primera vez estas dos "líneas rojas" que lo han supuesto todo a la hora de aprobar los presupuestos.

Aunque es una de tantas que vendrán. Según señaló Torres en una entrevista a EL ESPAÑOL DE ARAGÓN, la alcaldesa ya ha firmado una providencia para empezar con la modificación de la ordenanza y, ahora, lo que queda por hacer son "los trámites técnicos y administrativos para la modificación".

Para que la nueva ordenanza entre en vigor, aseguró que se necesitará un período de "unos cuatro meses de trabajo". Tiempo que se podría extender aún más si de por medio llegan imprevistos, como un posible recurso por parte de las entidades ecologistas.

Sin embargo, parece ser que la nueva ZBE cumple a rajatabla con la ley. Al menos así lo aseguró la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, el día en el que se presentó en Zaragoza el esperado acuerdo. Una posible solución que había nacido tras meses de negociaciones y de leer bien la letra pequeña.

Y es que la ordenanza habría surgido tras tomar como referencia a ciudades como Sevilla, Castellón y Ponferrada donde sancionan, por ejemplo, los días laborables. Algo que en la capital de Aragón se traducirá como una ZBE a la que no se podrá acceder (salvo los vehículos autorizados) en días con más contaminación de lo normal. Esto se aplicará también para imponer las multas.

En cuanto a las cámaras que se instalarán para vigilar la ZBE, la alcaldesa confirmó que su función irá más allá de controlar el acceso a la zona delimitada. "También servirán para medir la contaminación, por lo que permitirá controlar que días se sancionará y en cuales se podrá entrar sin restricciones", explicó.

Además de solventar el problema de la ZBE, el viernes se reunirán ambos partidos para comenzar a solucionar el otro escollo de Vox: el gasto corriente "desmesurado" que, a su juicio, se solucionaría acotando la estructura en el Ayuntamiento.

Un ahorro que, esta vez sí, parece que se llevará a cabo. "Nos hemos comprometido, vamos a empezar a trabajar de manera inminente y lo pondremos en marcha lo antes posible", coincidieron ambas partes durante el anuncio del nuevo acuerdo.

Esta es, quizás, la parte más laboriosa del acuerdo y la que costará más sacar adelante. "Es más difícil de concretar en el tiempo, primero tiene que haber unos estudios y analizar las consecuencias y cómo se puede hacer. Tampoco es lo mismo acometer una sociedad que acometer un patronato", aseguró a este diario Eva Torres.