La estación de esquí de Formigal este fin de semana Grupo Aramon
La CHE vigila el caudal del río Ebro por el deshielo ante el subidón de temperaturas y posibles lluvias
La predicción de lluvias para el fin de semana mantiene en alerta a la Confederación ante una posible crecida de caudales.
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El sol y las altas temperaturas son la nueva realidad de esta semana. Así se ha dicho adiós a una temporada invernal que ha estado marcada por las precipitaciones en forma de nieve.
En pleno abril no hay cumbre que para estas fechas no esté cubierta con un manto blanco que quedó reforzado con una nueva capa de nieve tras las últimas precipitaciones a finales del mes de marzo.
Ahora el buen tiempo ha entrado con fuerza y Aragón es protagonista de un subidón de las temperaturas que en Zaragoza ya ha hecho alcanzar los 29 grados y se llegará a los 30 el jueves, según la Aemet.
El Pirineo también ha vivido este cambio meteorológico y zonas como Benasque oscilan entre los 21 y 22 grados, Ordesa 21 o Formigal 14.
El calor en alta montaña es sinónimo de un deshielo paulatino. Según la CHE, este ya se está produciendo, pero "en pequeñas dosis". Por lo que desde la Confederación Hidrográfica del Ebro no muestran signos de alerta por una crecida del caudal ante este nuevo escenario que va a continuar a lo largo de esta semana.
La cosa cambiaría en el caso de que las altas temperaturas vinieran acompañadas con precipitaciones en forma de lluvia ya que "el proceso de fusión de la nieve lo incrementa". Esto supondría una "pequeña" crecida de caudales, pero "sin llegar a una gran crecida".
Las predicciones de la Agencia Estatal de Meteorología descartan lluvias a lo largo de la semana. Sin embargo, para el fin de semana ya hablan de un aumento de posibilidades de precipitaciones en algunos puntos de Aragón como el Pirineo.
Ante estas primeras informaciones, desde la CHE se mantienen "vigilantes" a ver cómo evolucionan estas precipitaciones. Así, explican que el mayor punto de preocupación se daría en el caso de darse lluvias intensas con altas temperaturas lo que podría suponer un "riesgo" ante el aumento de caudal.
Por el momento, el río Ebro a su paso por Zaragoza se mantiene estable con un caudal de 221 metros cúbicos por segundo y un nivel de 1,41 metros, ambos en bajada.
Embalses al 83,7%
Las precipitaciones han sido protagonistas durante todo el invierno. Una docena de borrascas se han ido encadenando marcando la temporada invernal. Esto ha traído buenas noticias para los embalses de la Comunidad.
Según el último balance, los embalses del cauce del Ebro se encuentran al 83,7% de su capacidad alcanzando los 6.528 metros cúbicos de capacidad. Un aumento progresivo que evidencia buenas noticias ya que se comenzó el año en un 57,4% y hace 20 días ya llegó al 79,2%.
Sin embargo, si se compara con hace un año denota cierto descenso, pero mínimo. Así, en estas mismas fechas un año atrás se alcanzó el 85,8% de capacidad.
El embalse más grande de Aragón, Mequinenza, es reflejo de los buenos datos y ya se encuentra a un 92,6% de su capacidad. Esto se traduce en 1.271,2 hectómetros cúbicos de 1.372,7 del total de su capacidad.
En cifras ascendentes también se encuentra El Grado, que ya alcanza el 95,2% con hasta 381 de 400 hectómetros cúbicos de capacidad. Por su parte, Mediano está al 79,7% con un volumen de 346,2 de 434,5.
Por su parte, en la cuenca del Gállego las buenas cifras también son noticias y el embalse de La Sotonera está al 90,8% de ocupación.