Imágenes de voluntarios buscando a Manuel y de Antonia con una biblia en los brazos durante el desarrollo de la batida de búsqueda realizada en febrero.

Imágenes de voluntarios buscando a Manuel y de Antonia con una biblia en los brazos durante el desarrollo de la batida de búsqueda realizada en febrero. À Punt À Punt

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Antonia (83) tras 9 meses de la desaparición de su hijo Manuel en Castellón: "Subiré yo misma la montaña para encontrarlo"

La mujer subirá a la sierra de Espadán tras el verano para buscar a Manuel Navarro, de 62 años, quien salió de excursión y nunca volvió.

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El desconsuelo con el que habla Antonia solo puede entenderlo aquellos que, como ella, hayan perdido un hijo, especialmente quienes han experimentado el doble sufrimiento de las desapariciones y la angustia de saber que no está, pero no saber dónde.

La mujer, de 83 años, lleva más de 270 días viviendo, o sobreviviendo, sola a la espera de encontrar a su hijo Manuel Navarro, de 62 años, en algún punto de la sierra de Espadán, en Alfondeguilla (Castellón), donde se le perdió la pista tras una excursión el pasado 25 de octubre de 2025.

Tras nueve meses de profundo desespero, Antonia reconoce estar al límite. A su edad, ya intentó dar con Manuel por sus propios medios, subiendo al paraje castellonense ella misma ante los esfuerzos infructuosos de la Guardia Civil.

Su historia hizo que À Punt impulsara la primera batida de búsqueda organizada por una televisión pública en España para tratar de hallar el cuerpo y poder devolvérselo a su madre.

El llamamiento reunió a más de 50 voluntarios que barrieron la sierra de Espadán mientras Antonia esperaba, con una biblia entre los brazos, una noticia que nunca llegó.

La Guardia Civil siguió rastreando la zona durante las semanas posteriores, pero los días pasaron y ni las unidades del cuerpo primero ni vecinos ni excursionistas después encontraron el cuerpo.

Recompensa de 3.000 euros

Con el tiempo corriendo y la noticia diluyéndose entre otros sucesos, Antonia ha colgado carteles en su pueblo, La Vall d'Uixó, ofreciendo 3.000 euros a quien dé con Manuel.

El desaparecido Manuel Navarro.

El desaparecido Manuel Navarro. À Punt

Antonia y Manuel vivían el uno para el otro en su pequeña casa de La Vall d'Uixó. La historia de Manuel está marcada por la tragedia desde que hace cuatro años sufriera un accidente al caer por las escaleras de un tren y padeciera graves secuelas físicas y mentales.

Tras su accidente se convirtió en una persona dependiente y con pocas relaciones sociales que encontró en la montaña y la naturaleza una vía de escape donde volver a sentirse pleno. Cada día intentaba ir un poco más lejos, hasta que una tarde nunca regresó.

Volver a la montaña

A pesar de su avanzada edad, Antonia manifiesta su determinación de subir personalmente a la montaña para localizar los restos de su hijo una vez pase el verano.

"Iré en el momento que el tiempo me lo permita; no hay ni búsqueda ni hay nada, está todo parado. Yo me encuentro muy mal, todos los días llorando. Estoy desesperada porque sé que mi hijo está muerto en la montaña. Esto es horrible", señala.

"No sabes lo que es estar esperando aquí un día tras otro y que no haya ninguna noticia por parte de la Guardia Civil. Por eso he ofrecido un dinero de recompensa, aun sin poder permitírmelo, a ver si alguien se implicaba y me lo buscaba", lamenta Antonia.

Antonia afirma que su hijo no está por los caminos, "está metido en algún sitio, tapado, y espero que no me lo hayan matado. También me dicen que si lo han atropellado con algún coche o algo y se han deshecho del cuerpo. Aquí cada uno me dice una cosa", sostiene, refiriéndose a las habladurías del pueblo.

Tanto ha tenido que escuchar sobre lo que le pasó a Manuel que tuvo que ir al pueblo de Alboraya para ver si encontraba alguna noticia, debido a que varias personas le aseguraron que su hijo había sido visto en la localidad.

Con todo, se niega a esperar más y, meses después, volverá a emprender su búsqueda en solitario.

"En cuanto pueda salir a la montaña, me voy, y que sea lo que Dios quiera, a ver si yo lo encuentro o alguien se implica al verme sola y me acompaña. Vaya que si me voy; a mí no me sujeta nadie más que Dios de los cielos", subraya.