Elecciones EE.UU. 2016

Desde un Monopoly a filetes de lujo: ocho negocios extraños de Donald Trump que no triunfaron

Pese a haber amasado una gran fortuna, no todas las inversiones del candidato republicano han resultado exitosas.

Trump Vodka fue la apuesta fallida del magnate en el mundo del alcohol.

Trump Vodka fue la apuesta fallida del magnate en el mundo del alcohol. Getty Images

La revista Forbes sitúa su fortuna en 4.500 millones de dólares. Él dice que vale más de 10.000. Sea cual sea el valor real de la cartera del candidato a las primarias del Partido Republicano Donald Trump, lo cierto es que ha sido capaz de erigir un gran imperio, un hecho que él mismo vende para intentar ocupar la Casa Blanca.

Antes de entrar en política, Trump era conocido por ser un poderoso magnate inmobiliario hijo de uno de los hombres más ricos de Estados Unidos. Pero no todas sus inversiones han ido bien. Por ejemplo, sus negocios de apuestas han generado cuatro bancarrotas, señala el Washington Post, algo que hizo peligrar el bolsillo del multimillonario en la década de 1990.

No es el único proyecto con el sello de Trump que no ha ido demasiado bien. Estos son ocho negocios 'curiosos' que el candidato lanzó a lo largo de su carrera y fallaron.

'Trump: El Juego'

Se extinguía la década de 1980 cuando el multimillonario Trump lanzó un juego de mesa que representa su ostentoso estilo de vida. 'Trump: El Juego' se asemeja al popular Monopoly. En él, tres o cuatro jugadores compran y venden propiedades con billetes con la cara del magnate y luchan por enriquecerse. No fue un gran éxito, informan TIME y Business Insider.

En 2004, Trump relanzó el juego aprovechando la popularidad de su programa de televisión The Apprentice (El Aprendiz) en el que empresarios competían por dirigir durante un año una de las compañías del magnate. Su frase estrella en el concurso, “¡estás despedido!”, fue incorporada a la nueva versión del juego de mesa comercializada por Hasbro. El juego ya no se encuentra en stock, informa Vox.com, pero aún se puede encontrar en internet.

Filetes de ternera marca Trump

When it comes to great steaks, I've just raised the stakes” es el juego de palabras que Trump usó en un anuncio en 2007 para dar a conocer su línea de filetes de lujo: Trump Steaks. Lo que el magnate vino a decir es que con su línea de productos cárnicos había elevado la calidad del mercado.

“Los mejores filetes del mundo” se vendieron en la cadena comercial The Sharper Image de tecnología futurista para el hogar, que se declaró en bancarrota al año siguiente del estreno de Trump en la industria cárnica.

La franquicia, sin embargo, vive hoy día y al buscar “Trump Steaks” en su web aparece una entrañable nota nostálgica: “Por desgracia, los Trump Steaks ya no están a la venta, aunque su legado perdura. E, independientemente de si piensas que la candidatura de Trump es un verdadero filete o sólo un chisporroteo, esperamos que disfrutes de esta maravilla del pasado. Al fin y al cabo, ¿qué otro catálogo puede presumir de tener un candidato presidencial en su portada?”

BusinessWire, una compañía que distribuye notas de prensa corporativas, recoge el comunicado de lanzamiento de la línea de filetes del magnate inmobiliario. Éste detalla cómo los steaks se enviarían empaquetados a los clientes en cajas de color negro y dorado. Además, enumera cuatro colecciones de productos: la “clásica”, con un precio de 199 dólares; la “club de campo”, de 349 dólares; la “resort”, por 499; y la “experto”, vendida a 999 dólares.

El Washington Post apunta en un reciente artículo que los filetes se venden todavía en restaurantes de los hoteles de Trump.

“Éxito destilado”

En 2006, Trump decidió ofrecer a los estadounidenses un vodka “súper premium”: Trump Vodka, “éxito destilado”. Sus botellas eran doradas y con una gran “T” mayúscula. “Me han dicho que es un vodka fantástico”, aseveró Trump al presentador Larry King en su programa de televisión.

En declaraciones recogidas por Forbes, Trump aseguró que “en el verano de 2006, espero que el cóctel más pedido en Estados Unidos sea el T&T, o el Trump&Tonic”. Pero la revista Fortune informa que en 2011 el alcohol había dejado de producirse por una supuesta falta de interés en el producto.

'Trump Magazine'

Donald Trump también tuvo su propia revista, Trump Magazine, destinada a los hombres ricos de Estados Unidos. Estuvo un par de años en circulación para luego desparecer en 2009, según informó la web de tecnología Gawker. La publicación trimestral logró atraer inicialmente ingresos por publicidad de la industria de los yates y otras industrias de lujo.

Trump, la aerolínea

La revista TIME informa que en 1988 Trump compró por algo más de 360 millones de dólares la compañía Eastern Air Shuttle con su flota de 17 Boeing. El magnate reformó las aeronaves para añadir cromo y madera, pero el negocio no terminó de despegar y desapareció en 1992.

The Daily Beast relata cómo la aerolínea, cuya flota portaba el apellido Trump en grandes letras rojas, fracasó. “Él no entendía realmente el negocio y a veces decía cosas que no ayudaban (…) Ése era su estilo y en verdad no ha cambiado”, dijo al medio norteamericano Bruce Nobles, antiguo presidente de la compañía.

Trump Shuttle continuaba básicamente el servicio ofrecido por la aerolínea a la que sucedió: vuelos cada hora entre Boston, Nueva York y Washington DC. Sin embargo, añadía el elemento del lujo, con baños lustrosos y cartas de agradecimiento por volar con la compañía. Pero el mercado fue menguando hasta que el negocio se volvió insostenible.

Del creador de aerolíneas Trump... GoTrump.com, buscador de vuelos y hoteles

La incursión del multimillonario en el mundo de la aviación no murió con el desvanecimiento de su aerolínea. En 2006, Trump decidió crear su buscador de vuelos y hoteles, GoTrump.com, al estilo de Kayak. De hecho, el famoso Travelocity proporcionaba la infraestructura a GoTrump.com.

Trump se lanzó al mercado de los viajes por internet, que en aquel momento movía 80.000 millones de dólares al año, según el comunicado de prensa de lanzamiento recogido por BusinessWire. “Te encontraré las mejores gangas, tanto si buscas una escapada de lujo o el mejor precio en aerolíneas y hoteles de todo el mundo”, asegura el emprendedor en la nota de prensa. La idea de GoTrump.com consistía en “viajar al estilo Trump” y permitía acceder, entre otros, a servicios de avión privado, dice Rolling Stone.

En un artículo titulado “El Donald se Expande”, el Washington Post se preguntaba: “¿Para quién es este sitio web, para la súper élite o para el que quiere ahorrar? La parte de hoteles del sitio incluye 60.000 hoteles, en vez de los 600 hoteles esparcidos por el mundo que pueden atraer al usuario de jets privado”.

Al año de nacer, GoTrump.com cerró.

La “universidad” de Trump

Este curioso negocio de Donald Trump ha dado que hablar recientemente. De hecho, en el debate republicano de la pasada semana el senador por Florida Marco Rubio lo atacó directamente con los problemas legales que afronta hoy día Trump University. ¿Pero qué era esta escuela?

Trump University no era una universidad al uso. El Departamento de Educación del estado de Nueva York advirtió en 2005, año en que nació la escuela, que ésta infringía la ley por operar sin licencia, revela National Review.

La entidad se enfrenta a tres procesos judiciales, dos en California y uno en Nueva York. Los demandantes alegan que pagaron hasta 60.000 dólares por promesas incumplidas de éxito en la industria inmobiliaria. Un seminario de tres días en la escuela costaba unos 1.500 dólares. La denuncia en Nueva York fue iniciada por el propio fiscal general del estado, asegura que se trataba de un “engaño”.

Trump, con todo, no ha reculado en su defensa de la legitimidad de Trump University y asegura que los ataques están “motivados políticamente”.

Hipotecas en la antesala de la crisis

Dos años antes de que estallara la Gran Recesión y la crisis inmobiliaria en Estados Unidos, el polémico candidato a la nominación republicana creó Trump Mortgage, una empresa de hipotecas. “El momento no podía haber sido peor”, escribe el periodista económico Jordan Weissman para Slate. “La fiebre de las hipotecas estaba llegando a su fin”. La empresa cerró un año después de ver la luz.

El magnate se justificó, como con otras inversiones, que no estaba especialmente dedicado o interesado en ella.