Varios jóvenes participan en una partida de cartas (timba) en la Plaza Mayor de Montederramo, 28 de agosto de 2026, en Montederramo, Ourense, Galicia (España)

Varios jóvenes participan en una partida de cartas (timba) en la Plaza Mayor de Montederramo, 28 de agosto de 2026, en Montederramo, Ourense, Galicia (España) Rosa Veiga - Europa Press

Provincia de Ourense

El rural de Ourense se une para frenar la sangría demográfica: "No hay pueblo sin futuro, sino sin proyecto"

Piden "manos libres" para gestionar recursos y abogan por la conciliación, la tecnología y el empleo para fijar población

Podría interesarte: Cuatro orcas embisten un barco de recreo en la Ría de Pontevedra y dañan su timón

Publicada

La despoblación del rural preocupa en Ourense y los municipios rurales de la provincia han decidido tomar cartas en el asunto. En los últimos años, han iniciado una búsqueda de iniciativas para hacer frente a la sangría demográfica y apuntan a ámbitos como la conciliación, la tecnología o la generación de empleo como fijadores de población.

"No hay pueblo sin futuro, sino sin proyecto", sentencia el alcalde de San Xoán de Río y diputado provincial de Reto Demográfico, José Miguel Pérez (PP), consultado por Europa Press. Regidores homólogos lamentan que "más del 60%" de los municipios de la provincia continúan perdiendo población.

Entre las causas principales, señalan la falta de comunicaciones, la pérdida de servicios, los problemas de movilidad o la falta de empleo de calidad. También aluden a la pérdida de la llamada "economía de aldea" que, años atrás, permitía a territorios rurales mantener una población activa con colegios, bares y negocios propios, de tal forma que vecinos y vecinas "consumían y vendían" en la propia zona.

Con todo, dirigentes municipales auguran una reversión de la dinámica a futuro que permitirá "mitigar la pérdida de población, mantenerla y, si cabe, ir subiéndola". "No será algo que se perciba de un día para otro, porque es un cambio estructural. Será un proceso lento, de 10 a 15 años, pero creo que sí mejorará la situación", destaca el alcalde de Montederramo, Óscar Diéguez (BNG).

Por ello, inciden en la necesidad de "darle una oportunidad" al rural, defendiendo una calidad de vida "superior", basada en el día a día "en comunidad" y con costes "muy inferiores a la ciudad". "Además de las grandes urbes, en estos municipios también existe la vida", ha añadido Diéguez.

Empleo y oportunidades

El alcalde de San Xoán de Río —que cuenta con unos 520 habitantes— destaca la necesidad de "trabajo y actividad económica" para fijar población, desgranando que, en su caso, faltan "jóvenes de entre 20 y 40 años", así como mujeres "en edad laboral" para suplir dicho requisito.

Sin embargo, el regidor ha apuntado a la creación de startups para garantizar dicha prioridad, a través de proyectos futuros como 'Rural Valley'. "Lo que pretendemos es crear un campus de empresas y ayudarles a llevar su idea adelante", añade Pérez, explicando que San Xoán de Río se convertiría así en la primera 'startup village' certificada en España por la Comisión Europea.

"Si tienes un mínimo de sustento, con la posibilidad de trabajar online, en estos territorios ganas calidad de vida, costes más bajos y una oportunidad para hacer un cambio en tu salud mental y física", recalca Natalia Andrea Romero, vecina de San Xoán de Río desde este pasado mes de junio, que mantiene su empleo como mentora de emprendedores.

En esta línea, el alcalde de A Teixeira (Ourense), Xosé Vázquez (BNG), detalla que sectores como la ganadería y, especialmente, la viticultura han contribuido a fijar población en su territorio. "Con la viticultura se estableció bastante gente para trabajar, porque las bodegas importantes y de gran producción necesitan mano de obra", señala.

Servicios e iniciativas

En este sentido, también los vecinos y vecinas del rural ourensano perciben ese descenso en población y servicios que antes "llenaban las calles". "La calidad de vida aquí es muy buena, pero cada vez hay menos cosas. En este caso, algunos programas como el de conciliación sí que facilitan la vida aquí", ha trasladado María Gómez, vecina de Montederramo.

Sobre este aspecto, Óscar Diéguez explica que la administración municipal cuenta con servicios de proximidad como el programa 'Xantar na Casa', en colaboración con el Consorcio Galego de Benestar. "En su momento, había un servicio de peluquería y podólogo en casa", afirma el alcalde de A Teixeira, detallando que dicho servicio se suprimió ya que muchos vecinos pasaron a desplazarse a municipios próximos para ello.

Con todo, José Miguel Pérez ha incidido en la necesidad de personal para el cuidado de ese 65% de la población que supera los 65 años; algo que también comparten vecinos del territorio. "Revitalizar el territorio es importante, pero necesitamos también atender a la gente que necesita ayuda, que se enfoquen más en la gente mayor", ha trasladado David Sarmiento, vecino del municipio.

"Reto fundamental" y autonomía municipal

Así, los tres regidores coinciden en que el problema de la despoblación constituye el "reto fundamental" de la sociedad actual y apuntan a la necesidad de "cambiar políticas" y dejar las "manos libres" a administraciones locales para "gestionar los fondos de la manera que consideren necesaria", rechazando "taxativamente" soluciones como la fusión municipal.

"Si no se cambian ciertas políticas creo que seguiremos igual. Cuando los ayuntamientos tienen las manos más libres para gestionar, el 99% de las veces gestionan bien. Al final, quien sabe es quien vive en el territorio, porque hay problemas diarios que desde Santiago de Compostela o Madrid se desconocen", añade Óscar Diéguez al respecto.

En esta línea, José Miguel Pérez alude a la necesidad de "reequilibrar el territorio" ante zonas que "ni tienen ni van a tener los mismos servicios que la ciudad". Apunta, por ejemplo, a acciones como impuestos "cero" en el rural o crear un "sistema objetivo de exenciones fiscales". "Al final, la gente vivirá en donde piense que puede tener una buena calidad de vida", ha finalizado.

"Por desgracia, el rural se queda sin gente, pero la mejor vida está aquí, las grandes ciudades están saturadas", sentencia Fernando González, vecino nonagenario de A Teixeira, insistiendo en que "siempre recomendará" la vida en el rural.