Imagen de la cárcel de Acebuche

Imagen de la cárcel de Acebuche

Sucesos INTENTO DE FUGA

Dos presos intentan fugarse de una cárcel de Almería descolgándose con unas sábanas

Los internos consiguieron romper una de las rejas de la ventana pero fueron descubiertos por los agentes.

Dos personas internas en el centro penitenciario El Acebuche de Almería han protagonizado esta madrugada un intento de fuga más propio de las películas. Los dos hombres, de unos 23 años de edad, consiguieron romper una de las rejas de las ventanas del módulo en el que se encontraban para descolgarse por la pared usando unas sábanas.

Fuentes penintenciarias han informado que ambos, de origen marroquí y argelino, estaban en el módulo 8 de El Acebuche, el segundo módulo de respeto del centro en el que se encuentran internos con un perfil bajo de adaptación, y cuyo objetivo es lograr un buen clima de convivencia entre los residentes.

Al parecer, los fugitivos frustrados habrían roto una de las rejas de las ventanas del módulo para utilizar las sabanas de sus camas para poder descolgarse por la pared sin sufrir daños en la caída.

Sin embargo, su actividad fue detectada por los funcionarios del centro, que abortaron su intento de escapada de forma "rápida y eficaz", según las fuentes que se encontraban en ese momento en el centro vigilando a los internos. 

Falta de seguridad

La prisión de El Acebuche perdió hasta 13 empleados públicos, la mayoría vigilantes de seguridad, en los últimos seis años. La información la hizo pública el Gobierno en una respuesta remitida al Congreso el pasado mes de febrero a petición del grupo socialista, quienes solicitaron los datos que maneja el Ministerio de Interior relativos a las jubilaciones e incorporaciones de personal del centro penitenciario, ante las denuncias de CCOO, UGT y CSIF de un "déficit importante de personal", que podría repercutir en la prestación del servicio a los internos.

En concreto, entre 2012 y 2017 año fueron 17 los funcionarios que cesaron en su puesto por jubilación y solo diez las incorporaciones que se dieron al respecto para restaurar las plantillas de personal sanitario y burocrático, de forma que las plazas de los ocho vigilantes que se jubilaron no se llegaron a reponer como tampoco las de los dos funcionarios destinados a intervención.

Sin embargo, en febrero el Ejecutivo señaló que la plantilla actual de funcionarios "se considera adecuada en el Centro Penitenciario de Almería, dada la población reclusa".