La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. EP

Sociedad

A partir del 1 de noviembre: la UE obligará a cobrar 2 € de tasa aduanera por cada artículo comprado fuera de Europa

La medida va incluida dentro del nuevo Código Aduanero de la Unión que busca luchar contra la competencia desleal en Europa.

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La UE aplicará desde el 1 de noviembre una tasa de gestión aduanera de 2 euros por cada artículo o categoría importada mediante compras online desde fuera de Europa.

El cargo se suma al derecho aduanero transitorio de 3 euros por artículo para envíos de hasta 150 euros, vigente desde el 1 de julio de 2026.

Los costes podrán acumularse en un mismo pedido según los artículos o categorías declarados, aunque todos los productos lleguen en un único paquete.

La reforma responsabiliza más a plataformas y vendedores extracomunitarios y busca financiar controles ante el aumento de importaciones de bajo valor.

A partir del 1 de noviembre, comprar determinados productos por internet procedentes de países de fuera de la Unión Europea será más caro.

La UE prepara la entrada en vigor de una nueva tasa de gestión aduanera de 2 euros por cada artículo o categoría de producto importado mediante compras a distancia.

La medida forma parte de la reforma del sistema aduanero europeo y se suma al nuevo arancel de 3 euros que comenzó a aplicarse el pasado mes de julio a los pequeños envíos.

La tarifa que gravará cada artículo de forma individual

La nueva tarifa, conocida como Union handling fee, ha quedado fijada en 2 euros por artículo mediante el acto delegado C (2026) 6694 de la Comisión Europea, adoptado el 21 de septiembre.

Su objetivo es cubrir parte de los costes que soportan las autoridades aduaneras al procesar el enorme volumen de mercancías que llegan a la UE procedentes de terceros países.

Esta medida llega después de otro cambio importante en las compras internacionales. Desde el 1 de julio de 2026, la Unión Europea eliminó la exención de derechos de aduana que se aplicaba a los envíos de hasta 150 euros. Hasta entonces, estos paquetes quedaban exentos de derechos de importación.

Ahora, hasta el 1 de julio de 2028, los productos incluidos en envíos cuyo valor intrínseco no supere los 150 euros están sujetos, bajo el régimen transitorio correspondiente, a un derecho aduanero fijo de 3 euros por artículo.

A partir de noviembre se añadirá la tasa de gestión de 2 euros. Por tanto, un pedido que incluya varios productos puede acumular diferentes cargos, ya que el cálculo se realiza sobre los artículos o categorías declarados y no simplemente sobre el número de paquetes físicos.

Por ejemplo, una compra formada por una funda para el móvil, unos auriculares y un cable puede generar varios conceptos aduaneros aunque los productos lleguen juntos en una misma caja.

La aplicación concreta depende, no obstante, de cómo se declare la mercancía. La reforma también cambia el papel de las plataformas de comercio electrónico.

Las nuevas reglas atribuyen a vendedores y plataformas de fuera de la UE mayores responsabilidades en materia de formalidades aduaneras y pago de derechos. La Comisión Europea señala expresamente que las plataformas online pasarán a actuar como importadores en las ventas a distancia.

La intención de Bruselas es responder al crecimiento de las compras internacionales de bajo valor. Durante 2025 entraron en la Unión Europea alrededor de 5.900 millones de artículos de comercio electrónico de bajo valor, cuatro veces más que en 2022.

Este volumen ha incrementado la presión sobre las aduanas y dificulta los controles destinados a detectar productos que no cumplen las normas europeas.

La nueva tasa pretende contribuir a financiar esos controles y, junto al resto de la reforma, reforzar la trazabilidad y la vigilancia sobre las mercancías que llegan desde terceros países.

Para los consumidores, el efecto será especialmente visible en las compras de productos de precio muy reducido. Un artículo de apenas uno o dos euros puede acumular varios euros adicionales en conceptos aduaneros, IVA y, cuando corresponda, transporte.

Esto puede reducir el atractivo de determinadas compras de bajo coste y favorecer que las grandes plataformas recurran cada vez más a almacenes situados dentro de territorio europeo.