Pascual Ariño, inversor inmobiliario propietario de 17 viviendas.

Pascual Ariño, inversor inmobiliario propietario de 17 viviendas. la Sexta Xplica

Sociedad

Pascual es propietario de 17 pisos y vive en Andorra: “Si invierto aquí 1,5 M€, pagaría 150.000€ en impuestos”

El inversor inmobiliario habló sobre los impuestos en España y cómo el sistema fiscal español lo ha invitado a vivir en Andorra.

Más información: Los economistas coinciden: “Hay promotores que retienen viviendas para venderlas entre un 10% y 15% más caras”

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Las claves

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Pascual Ariño, inversor inmobiliario y propietario de 17 viviendas, se ha mudado a Andorra para evitar la alta carga fiscal de España, donde los impuestos pueden superar el 50% para rentas elevadas.

Ariño defiende que los propietarios que compran pisos para alquilar no son especuladores, sino que generan empleo y fomentan la oferta de vivienda.

El inversor denuncia que muchos propietarios optan por invertir en Andorra, donde la tributación máxima es del 10%, lo que provoca la pérdida de ingresos fiscales y empleo en España.

Ariño lamenta que en España falte vivienda y que la presión fiscal desincentive la inversión inmobiliaria necesaria para aumentar la oferta.

Pascual Ariño es inversor inmobiliario y propietario de 17 viviendas. Sin embargo, hace un año y medio decidió establecerse en Andorra, ya que, tributar su alta fortuna en España no le generaba la misma rentabilidad por la excesiva carga fiscal que en ocasiones puede alcanzar hasta el 54%.

De esta manera, el inversor defendió en laSexta Xplica que como él muchos otros propietarios del sector han decidido tributar sus ingresos en el país vecino lo que ha hecho que se pierdan estos ingresos tributarios, empleos en el sector de la construcción y oferta de vivienda en el mercado español.

Asimismo, el propietario explicó su posición justificando que personas como él que compran pisos para alquilarlos, no son especuladores sino que son necesarios para crear trabajo e ingresos para el país y si llevan sus inversiones fuera de España, su dinero se irá con ellos.

"Doy a la gente trabajo"

El inversor comenzó su intervención recordando que lleva un año y medio viviendo en Andorra. Como muchos otros que han tomado esta misma decisión, el objetivo es huir de la fiscalidad española.

"Lo que no es normal es que se pague más de un 50% en algunas comunidades autónomas como la Comunidad Valenciana que se paga el 54% del Impuesto sobre la Renta de Personas Físicas (IRPF), eso no es normal", expresó Ariño.

Es importante acotar que este tipo de más del 50% que comenta el inversor, es aplicable a rentas muy altas. En el caso de la Comunidad Valenciana, afecta a tramos superiores de ingresos, a partir de 140.000 y 300.000 euros.

No obstante, el propietario abrió la expectación en el plató señalando que "siempre me estáis diciendo que deje de especular y que deje de comprar pisos, bueno tengo una buena noticia".

"Justo hace una semana en vez de gastarme un millón y medio en España para invertir en un piso, me lo he gastado en Andorra, en reservar un pequeño edificio allí", expresó el propietario de 17 pisos.

Con esto, Ariño expresó que su decisión de invertir en Andorra debe interpretarse como algo "preocupante": "Nos estamos poniendo todos contentos de que esté invirtiendo fuera en vez de aquí, cuando si hubiese invertido aquí un millón y medio pagaría 150.000 euros de impuesto de transmisiones patrimoniales, que de eso podrían darle 1.000 euros mensuales a una persona durante más de diez años en la bolsa".

Además de esto, comentó que esos 150.000 euros se traducen en trabajo para los albañiles o reformistas y vivienda en el mercado: "Hacen falta más de 700.000 viviendas, ¿Quién las pone? ¿El Gobierno? No", reclamó el propietario.

"Hacen falta inversores que pongan vivienda en el mercado para que haya más oferta", expuso el inversor.

Con esto, otra de las denuncias frecuentes de Ariño es que en España hace falta vivienda, pero no invitan a los propietarios a invertir. Por ello, la mayoría optan por el vecino Andorra, donde las fortunas de más de 40.000 euros tributan tan solo un 10% de IRPF, frente al mencionado 50% de España.